Internacional
Rusia entregará combustible a planta de energía nuclear de Irán
Diplomáticos ven en medida rusa una arma de negociación en las relaciones con Teherán
MOSCÚ, RUSIA (14/AGO/2010).- Rusia anunció que comenzará a suministrar combustible para la estación de energía nuclear de Bushehr en Irán el 21 de agosto, un paso irreversible que marca la inauguración de la planta después de casi 40 años de demoras.
Rusia acordó en 1995 construir la estación en el sitio elegido por la firma alemana Siemens para otro proyecto en la década de 1970, pero las cancelaciones dificultaron el desarrollo del complejo de mil millones de dólares.
Algunos diplomáticos creen que Moscú lo usó como un arma de negociación en las relaciones con Teherán.
Estados Unidos, por su parte, criticó al Kremlin por avanzar con el proyecto Bushehr justo cuando las principales potencias mundiales, entre ellas Rusia, están presionando a Irán para que demuestre que su programa de energía nuclear no está destinado a la fabricación de armas atómicas.
Pero el temor de Occidente de que la planta pudiera ayudar a Teherán a desarrollar un arma nuclear disminuyó cuando Moscú alcanzó un acuerdo con la República Islámica que lo obligaba a devolver el combustible usado a Rusia, a fin de evitar su uso con fines militares.
“Este será un paso irreversible”, dijo Sergei Novikov, portavoz de la corporación atómica estatal rusa Rosatom. “En ese momento, la planta de energía nuclear Bushehr estará certificada como una instalación de energía nuclear”.
Rusia acordó en 1995 construir la estación en el sitio elegido por la firma alemana Siemens para otro proyecto en la década de 1970, pero las cancelaciones dificultaron el desarrollo del complejo de mil millones de dólares.
Algunos diplomáticos creen que Moscú lo usó como un arma de negociación en las relaciones con Teherán.
Estados Unidos, por su parte, criticó al Kremlin por avanzar con el proyecto Bushehr justo cuando las principales potencias mundiales, entre ellas Rusia, están presionando a Irán para que demuestre que su programa de energía nuclear no está destinado a la fabricación de armas atómicas.
Pero el temor de Occidente de que la planta pudiera ayudar a Teherán a desarrollar un arma nuclear disminuyó cuando Moscú alcanzó un acuerdo con la República Islámica que lo obligaba a devolver el combustible usado a Rusia, a fin de evitar su uso con fines militares.
“Este será un paso irreversible”, dijo Sergei Novikov, portavoz de la corporación atómica estatal rusa Rosatom. “En ese momento, la planta de energía nuclear Bushehr estará certificada como una instalación de energía nuclear”.