Internacional
Sacan dos mil efectivos en pos de gobernador secuestrado
El gobierno ofreció una recompensa equivalente a unos 500 mil dólares por datos que lleven a los secuestradores y a lograr la liberación de Cuéllar
BOGOTÁ, COLOMBIA.- Una fuerza de al menos dos mil hombres de la policía y el ejército fue desplegada para buscar a un gobernador secuestrado por las FARC, indicó el martes un alto jefe policial al referirse al primer gran secuestro de un político en Colombia desde el 2002.
El general Orlando Paéz, jefe de operaciones de la Policía Nacional, dijo que unidades especiales llamadas “comandos jungla'' de la policía, junto con otras unidades del ejército, buscan al gobernador de Caquetá Luis Francisco Cuéllar, plagiado por el grupo elite “Teófilo Forero'' de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC).
El ministro de Defensa Gabriel Silva ofreció a nombre del gobierno una recompensa equivalente a unos 500 mil dólares por datos que lleven a los secuestradores y a lograr la liberación de Cuéllar, de 69 años. Caquetá ha sido un territorio con fuerte presencia de las FARC históricamente.
A bordo de una camioneta gris una decena de hombres, vestidos con uniformes verdes de camuflaje del ejército, llegó a la residencia del gobernador, mató al agente policial de guardia al frente de la casa del funcionario, destrozó con un petardo la puerta para penetrar en la residencia ubicada en Florencia, la capital departamental, a unos 380 kilómetros al suroeste de Bogotá, dijo Edilberto Ramón Endo, secretario de gobierno local.
Los secuestradores sacaron a empujones al gobernador de su cuarto donde estaba con su esposa, Himelda Galindo, agregó Endo en entrevista telefónica.
La esposa del gobernador de inmediato se comunicó con las autoridades, añadió Endo.
Galindo sólo recuerda que escuchó un estruendo por la noche, hombres vestidos con trajes de camuflaje y poco después la voz de su esposo diciéndole: “esto es un atentado, métase debajo de la cama'', narró la mujer en diálogo telefónico.
“Mi esposo ha sido secuestrado antes cuatro veces y yo una'', aseguró Galindo. Los secuestros anteriores, que se extendieron entre dos y medio a siete meses, fueron todos en Caquetá a partir de 1987 para cobrar rescates, que la familia pagó, aunque Galindo dijo no recordar los montos. La familia posee dos fincas en Caquetá. Uno de los cuatro hijos de la pareja, Oscar Eduardo, fue asesinado en febrero del 2003 en el departamento norteño de Magdalena.
Los secuestradores también hirieron a otros dos policías que estaban en la parte posterior de la residencia, dijo Páez en diálogo telefónico desde la zona. Los rebeldes abandonaron Florencia en la camioneta, que más tarde apareció incendiada en un área del norte de aquella población.
“En este momento lo estamos buscando en la parte alta de la montaña cerca a Florencia'', aseguró Páez.
El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, aseguró que en una reciente reunión con el gobernador, éste no le manifestó que “tuviera algún tipo de amenaza''. Valencia, en un comunicado dijo que el gobernador contaba con una escolta de ocho miembros, incluyendo seis policías.
Sin embargo, para el analista Armando Borrero, ex asesor de seguridad de la presidencia en los años 90, lo ocurrido en Florencia fue “un error monumental'' desde el punto de vista tanto del manejo de datos de inteligencia como de seguridad a un funcionario. “No es difícil imaginar que un gobernador de Caquetá está expuesto'' a este tipo de acciones debido a lo conocido de la presencia rebelde en la zona.
Florencia es la sede de una brigada y una división del ejército. Lo ocurrido ``no tiene justificación... (los militares) se confiaron demasiado porque la situación estaba relativamente tranquila'', dijo Borrero telefónicamente.
¨Qué otra fuerza tiene capacidad de hacer una operación así en Caquetá?. Sólo la fuerza pública y las FARC'', dijo en diálogo telefónico León Valencia, de la no gubernamental Corporación Nuevo Arco Iris, que analiza el conflicto interno colombiano.
Según Valencia, con esta acción los insurgentes buscan mostrar ``que llegaron vivos al 2010'' a pesar de la ofensiva militar contra los grupos armados ilegales que implantó el gobierno del presidente Alvaro Uribe desde su llegada al poder en agosto del 2002.
Recordó que las FARC a fines de año realizan ataques porque saben que son fechas en que se relaja la seguridad.
Un gobernador no era secuestrado desde abril de 2002, cuando las FARC plagiaron al entonces gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria y a su asesor de paz y ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverri cuando realizaban una caravana a pie en pro de la paz. Los dos murieron en mayo de 2003 durante operativo de rescate oficial.
El general Orlando Paéz, jefe de operaciones de la Policía Nacional, dijo que unidades especiales llamadas “comandos jungla'' de la policía, junto con otras unidades del ejército, buscan al gobernador de Caquetá Luis Francisco Cuéllar, plagiado por el grupo elite “Teófilo Forero'' de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ( FARC).
El ministro de Defensa Gabriel Silva ofreció a nombre del gobierno una recompensa equivalente a unos 500 mil dólares por datos que lleven a los secuestradores y a lograr la liberación de Cuéllar, de 69 años. Caquetá ha sido un territorio con fuerte presencia de las FARC históricamente.
A bordo de una camioneta gris una decena de hombres, vestidos con uniformes verdes de camuflaje del ejército, llegó a la residencia del gobernador, mató al agente policial de guardia al frente de la casa del funcionario, destrozó con un petardo la puerta para penetrar en la residencia ubicada en Florencia, la capital departamental, a unos 380 kilómetros al suroeste de Bogotá, dijo Edilberto Ramón Endo, secretario de gobierno local.
Los secuestradores sacaron a empujones al gobernador de su cuarto donde estaba con su esposa, Himelda Galindo, agregó Endo en entrevista telefónica.
La esposa del gobernador de inmediato se comunicó con las autoridades, añadió Endo.
Galindo sólo recuerda que escuchó un estruendo por la noche, hombres vestidos con trajes de camuflaje y poco después la voz de su esposo diciéndole: “esto es un atentado, métase debajo de la cama'', narró la mujer en diálogo telefónico.
“Mi esposo ha sido secuestrado antes cuatro veces y yo una'', aseguró Galindo. Los secuestros anteriores, que se extendieron entre dos y medio a siete meses, fueron todos en Caquetá a partir de 1987 para cobrar rescates, que la familia pagó, aunque Galindo dijo no recordar los montos. La familia posee dos fincas en Caquetá. Uno de los cuatro hijos de la pareja, Oscar Eduardo, fue asesinado en febrero del 2003 en el departamento norteño de Magdalena.
Los secuestradores también hirieron a otros dos policías que estaban en la parte posterior de la residencia, dijo Páez en diálogo telefónico desde la zona. Los rebeldes abandonaron Florencia en la camioneta, que más tarde apareció incendiada en un área del norte de aquella población.
“En este momento lo estamos buscando en la parte alta de la montaña cerca a Florencia'', aseguró Páez.
El ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio, aseguró que en una reciente reunión con el gobernador, éste no le manifestó que “tuviera algún tipo de amenaza''. Valencia, en un comunicado dijo que el gobernador contaba con una escolta de ocho miembros, incluyendo seis policías.
Sin embargo, para el analista Armando Borrero, ex asesor de seguridad de la presidencia en los años 90, lo ocurrido en Florencia fue “un error monumental'' desde el punto de vista tanto del manejo de datos de inteligencia como de seguridad a un funcionario. “No es difícil imaginar que un gobernador de Caquetá está expuesto'' a este tipo de acciones debido a lo conocido de la presencia rebelde en la zona.
Florencia es la sede de una brigada y una división del ejército. Lo ocurrido ``no tiene justificación... (los militares) se confiaron demasiado porque la situación estaba relativamente tranquila'', dijo Borrero telefónicamente.
¨Qué otra fuerza tiene capacidad de hacer una operación así en Caquetá?. Sólo la fuerza pública y las FARC'', dijo en diálogo telefónico León Valencia, de la no gubernamental Corporación Nuevo Arco Iris, que analiza el conflicto interno colombiano.
Según Valencia, con esta acción los insurgentes buscan mostrar ``que llegaron vivos al 2010'' a pesar de la ofensiva militar contra los grupos armados ilegales que implantó el gobierno del presidente Alvaro Uribe desde su llegada al poder en agosto del 2002.
Recordó que las FARC a fines de año realizan ataques porque saben que son fechas en que se relaja la seguridad.
Un gobernador no era secuestrado desde abril de 2002, cuando las FARC plagiaron al entonces gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria y a su asesor de paz y ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverri cuando realizaban una caravana a pie en pro de la paz. Los dos murieron en mayo de 2003 durante operativo de rescate oficial.