Internacional
Suspenden limpieza de crudo por tormenta
Tras el aviso del temporal y para evitar riesgos, el Gobierno ordena que las embarcaciones regresen a Louisiana
GOLFO DE MÉXICO (23/JUL/2010).- Los ingenieros tienen tanta confianza en la campana que cubre el pozo petrolero dañado en el Golfo de México que la dejarán en su lugar sin monitorearla mientras evacúan la zona por una tormenta tropical que se formó.
El Gobierno federal ordenó la retirada de las decenas de barcos que trabajan en la zona del derrame de crudo, mientras la tormenta tropical “Bonnie” se acercaba al Golfo de México. Se espera que el fenómeno llegue al área afectada mañana en la mañana.
Funcionarios de la petrolera British Petroleum (BP) y Thad Allen, almirante retirado de la Guardia Costera al que el Gobierno le encargó supervisar las tareas para contener el derrame, dijeron que la llegada de la tormenta podría demorar en 12 días el intento de cierre definitivo del pozo con lodo y concreto. Aún si ésta se desvía, el mal clima postergará las tareas al menos por una semana.
Allen emitió la orden para comenzar a mover a decenas de navíos del lugar del derrame, incluyendo la plataforma que está perforando el pozo de alivio con el que se espera cortarlo definitivamente. Algunos buques podrían quedarse en el lugar.
El monitoreo constante de la última semana, a través de cámaras y otros dispositivos, ha convencido a Allen que no es necesario abrir las válvulas de la campana para reducir la presión, un tema que preocupaba a los ingenieros por la posibilidad de filtraciones subterráneas que generen un desastre aún mayor. Desde que la campana fue colocada, sólo se detectaron pérdidas menores.
“Bonnie” había causado inundaciones en Puerto Rico, República Dominicana y Haití antes de alcanzar la intensidad de tormenta tropical ayer. Allen dijo que se esperaban vientos sostenidos de más de 62 kilómetros por hora en la zona del derrame.
El mar ya estaba picado en el Golfo de México, con olas de hasta metro y medio que mecían las embarcaciones mientras sus tripulantes se preparaban para partir.
Escenarios
Confían en su trabajo
El Gobierno federal ordenó la retirada de las decenas de barcos que trabajan en la zona del derrame de crudo, mientras la tormenta tropical “Bonnie” se acercaba al Golfo de México, sin embargo la campana no fue retirada.
Algunos científicos dijeron que aun una tormenta severa no podría afectar la campana, ya que está a casi 1.6 kilómetros debajo de la superficie, a unos 64 kilómetros de la costa de Louisiana.
Se puede dejar el embudo en su lugar sin vigilancia durante tres o cuatro días o reducir un poco la presión en el pozo abriendo las válvulas para liberar el petróleo y así reducir los riesgos.
El Gobierno federal ordenó la retirada de las decenas de barcos que trabajan en la zona del derrame de crudo, mientras la tormenta tropical “Bonnie” se acercaba al Golfo de México. Se espera que el fenómeno llegue al área afectada mañana en la mañana.
Funcionarios de la petrolera British Petroleum (BP) y Thad Allen, almirante retirado de la Guardia Costera al que el Gobierno le encargó supervisar las tareas para contener el derrame, dijeron que la llegada de la tormenta podría demorar en 12 días el intento de cierre definitivo del pozo con lodo y concreto. Aún si ésta se desvía, el mal clima postergará las tareas al menos por una semana.
Allen emitió la orden para comenzar a mover a decenas de navíos del lugar del derrame, incluyendo la plataforma que está perforando el pozo de alivio con el que se espera cortarlo definitivamente. Algunos buques podrían quedarse en el lugar.
El monitoreo constante de la última semana, a través de cámaras y otros dispositivos, ha convencido a Allen que no es necesario abrir las válvulas de la campana para reducir la presión, un tema que preocupaba a los ingenieros por la posibilidad de filtraciones subterráneas que generen un desastre aún mayor. Desde que la campana fue colocada, sólo se detectaron pérdidas menores.
“Bonnie” había causado inundaciones en Puerto Rico, República Dominicana y Haití antes de alcanzar la intensidad de tormenta tropical ayer. Allen dijo que se esperaban vientos sostenidos de más de 62 kilómetros por hora en la zona del derrame.
El mar ya estaba picado en el Golfo de México, con olas de hasta metro y medio que mecían las embarcaciones mientras sus tripulantes se preparaban para partir.
Escenarios
Confían en su trabajo
El Gobierno federal ordenó la retirada de las decenas de barcos que trabajan en la zona del derrame de crudo, mientras la tormenta tropical “Bonnie” se acercaba al Golfo de México, sin embargo la campana no fue retirada.
Algunos científicos dijeron que aun una tormenta severa no podría afectar la campana, ya que está a casi 1.6 kilómetros debajo de la superficie, a unos 64 kilómetros de la costa de Louisiana.
Se puede dejar el embudo en su lugar sin vigilancia durante tres o cuatro días o reducir un poco la presión en el pozo abriendo las válvulas para liberar el petróleo y así reducir los riesgos.