Internacional
Ultraderecha, favorita para elecciones francesas en 2015
Los últimos sondeos prevén la victoria del partido ultraderechista y xenófobo, Frente Nacional
PARÍS, FRANCIA (31/DIC/2014).- Luego de ganar en 2014 las elecciones europeas, el partido ultraderechista y xenófobo Frente Nacional (FN) parte como gran favorito para ganar los dos comicios nacionales de 2015 en
Francia.
Los últimos sondeos publicados este año por medios franceses prevén una victoria del partido presidido por Marine Le Pen en la primera vuelta de las elecciones departamentales del próximo mes de marzo.
De acuerdo con una encuesta del instituto Odoxa, el FN encabeza las intenciones de voto de la primera vuelta de los principales comicios del año próximo, las elecciones departamentales.
De cumplirse el pronóstico, el FN quedaría por delante de los dos partidos tradicionales en Francia, el conservador Unión por un Movimiento Popular (UMP) que preside Nicolas Sarkozy, y el gobernante Partido Socialista francés (PSF) del presidente Hollande.
Las encuestas confirman que el partido ultraderechista, fundado por Jean-Marie Le Pen, se encuentra en el mejor momento de su historia, sobre todo por haber ganado las elecciones europeas de la pasada primavera.
"Somos hoy en día el primer partido de Francia", proclamó este año su presidenta, la hija del fundador de la formación, Marine Le Pen, reelegida a finales de noviembre.
Eufórica, la presidenta del Frente Nacional (FN) expresó a finales de este año su convencimiento de que llegará a la segunda vuelta de las próximas elecciones presidenciales francesas para disputar la Presidencia.
"Ya no hay nadie que dude de que estaremos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2017", aseguró Le Pen en la clausura del decimoquinto congreso de su partido, celebrado en Lyon, sureste, a finales de este año.
Le Pen comentó en su discurso del congreso que el actual presidente francés, el socialista Francois Hollande, y el exmandatario conservador Nicolas Sarkozy, quedarán por detrás de ella en la primera vuelta de las elecciones a la Presidencia de Francia de 2017.
"Pelean entre ellos hoy para saber quien quedará en segundo lugar" en las elecciones presidenciales, comentó Marine le Pen, quien en 2011 tomó el mando del partido fundado por su padre.
De acuerdo con numerosos sondeos publicados a finales de este año, el Frente Nacional, partido ultraderechista, ultranacionalista y xenófobo, ganará la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2017.
La formación política ya ganó las pasadas elecciones europeas en Francia celebradas la primavera pasada y obtuvo sus dos primeros curules en el Senado de Francia este año, así como 11 presidencias municipales.
"El pueblo nos espera (...) encarnamos la esperanza, una última oportunidad, una promesa (...) nuestra responsabilidad es histórica" comentó Marine Le Pen.
Según analistas, el fenómeno político encarnado por el Frente Nacional se debe al desencanto generado por el mal balance del Partido Socialista en el poder desde hace dos años y medio durante los cuales aumentó el desempleo y la situación económica empeoró.
También porque el principal partido opositor, la UMP, sufrió su peor crisis al descubrirse este año un escándalo de facturas ficticias que provocó la convocatoria de elecciones para elegir un nuevo líder del partido, que ganó el expresidente Nicolas Sarkozy.
Los últimos sondeos publicados este año por medios franceses prevén una victoria del partido presidido por Marine Le Pen en la primera vuelta de las elecciones departamentales del próximo mes de marzo.
De acuerdo con una encuesta del instituto Odoxa, el FN encabeza las intenciones de voto de la primera vuelta de los principales comicios del año próximo, las elecciones departamentales.
De cumplirse el pronóstico, el FN quedaría por delante de los dos partidos tradicionales en Francia, el conservador Unión por un Movimiento Popular (UMP) que preside Nicolas Sarkozy, y el gobernante Partido Socialista francés (PSF) del presidente Hollande.
Las encuestas confirman que el partido ultraderechista, fundado por Jean-Marie Le Pen, se encuentra en el mejor momento de su historia, sobre todo por haber ganado las elecciones europeas de la pasada primavera.
"Somos hoy en día el primer partido de Francia", proclamó este año su presidenta, la hija del fundador de la formación, Marine Le Pen, reelegida a finales de noviembre.
Eufórica, la presidenta del Frente Nacional (FN) expresó a finales de este año su convencimiento de que llegará a la segunda vuelta de las próximas elecciones presidenciales francesas para disputar la Presidencia.
"Ya no hay nadie que dude de que estaremos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2017", aseguró Le Pen en la clausura del decimoquinto congreso de su partido, celebrado en Lyon, sureste, a finales de este año.
Le Pen comentó en su discurso del congreso que el actual presidente francés, el socialista Francois Hollande, y el exmandatario conservador Nicolas Sarkozy, quedarán por detrás de ella en la primera vuelta de las elecciones a la Presidencia de Francia de 2017.
"Pelean entre ellos hoy para saber quien quedará en segundo lugar" en las elecciones presidenciales, comentó Marine le Pen, quien en 2011 tomó el mando del partido fundado por su padre.
De acuerdo con numerosos sondeos publicados a finales de este año, el Frente Nacional, partido ultraderechista, ultranacionalista y xenófobo, ganará la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2017.
La formación política ya ganó las pasadas elecciones europeas en Francia celebradas la primavera pasada y obtuvo sus dos primeros curules en el Senado de Francia este año, así como 11 presidencias municipales.
"El pueblo nos espera (...) encarnamos la esperanza, una última oportunidad, una promesa (...) nuestra responsabilidad es histórica" comentó Marine Le Pen.
Según analistas, el fenómeno político encarnado por el Frente Nacional se debe al desencanto generado por el mal balance del Partido Socialista en el poder desde hace dos años y medio durante los cuales aumentó el desempleo y la situación económica empeoró.
También porque el principal partido opositor, la UMP, sufrió su peor crisis al descubrirse este año un escándalo de facturas ficticias que provocó la convocatoria de elecciones para elegir un nuevo líder del partido, que ganó el expresidente Nicolas Sarkozy.