Internacional
Victoria republicana en el Senado de EU, mala noticia para mexicanos
Genaro Lozano, columnista de EL INFORMADOR, asegura que Barack Obama se verá obligado a buscar otra estrategia
WASHINGTON, EU.- No habrá festejo en el primer aniversario de
Barack Obama como presidente.
La reputación del Estado de Massachusetts de ser un bastión del Partido Demócrata hizo confiar en que su candidata Martha Coakley conservaría un lugar en el Senado.
Sin embargo, la victoria republicana en el escaño de Massachusetts, le arrebata la mayoría en la Cámara alta a los demócratas.
Para Genaro Lozano, experto en política estadounidense, el triunfo de Scott Brown representa malas noticias para el presidente de Estados Unidos “en todos los sentidos”.
El triunfo de Brown obligará a Obama a tejer una nueva estrategia legislativa para acercarse a un Congreso que ha perdido su mayoría.
El también columnista de EL INFORMADOR aseguró que la agenda que tenía hasta el momento planeada el presidente estadounidense, tendrá que paralizarse tanto en la reforma de Salud, que fue su proyecto más grande en este primer año de Gobierno, como en los planes que tenía para una reforma migratoria, que incluso llega a ser una mala noticia también para los mexicanos.
“Tendrán que volver a buscar apoyo, pero es una muy mala noticia que incluso le echa a perder los festejos de este primer año de Gobierno, que ha sido muy exitoso en otros temas como el de restaurar positivamente la imagen de Estados Unidos ante el mundo, ya que con el ex presidente (George W.) Bush, se deterioró demasiado”.
La victoria republicana pone en peligro incluso la reelección de Barack Obama en 2012.
Republicanos amenazan planes de la Casa Blanca
Barack Obama no lo vio venir. En una sorpresa histórica en el bastión liberal de Massachusetts, el republicano Scott Brown aprovechó el disgusto de los votantes para derrotar a la demócrata Martha Coakley, y se apoderó de un escaño en el Senado de Estados Unidos dejando en vilo la reforma de Salud impulsada por la Casa Blanca.
Con más de 97% de los votos escrutados en este pequeño Estado del noreste, Brown se impuso con 52% de los sufragios frente a su rival demócrata Martha Coakley.
La victoria de Brown pone fin a la mayoría de 60% que ostentaban los demócratas en la Cámara alta, un arma crucial para que Obama lograra hacer aprobar su programa de reformas de salud, sociales, ambientales y financieras.
La Casa Blanca admitió que Obama había quedado “sorprendido, frustrado y descontento” con el resultado, pero que llamó al vencedor para felicitarlo.
La suerte parecía echada de antemano a favor de la candidata demócrata, pero en la recta final de la última semana de campaña el republicano Brown logró sacarle ventaja en las intenciones de voto.
El secretario de prensa Robert Gibbs dijo que no hay actos especiales previstos por el primer aniversario de Barack Obama como presidente.
Figura clave del partido demócrata, Ted Kennedy, hermano del presidente asesinado John F. Kennedy, falleció el 25 de agosto pasado a los 77 años luego de padecer un cáncer cerebral, dejando vacante el curul que ocupó durante más de cuatro décadas en el Senado.
Brown se convertirá en el cuadragésimo primer republicano en el Senado, de 100 miembros, lo que permitiría al partido opositor bloquear la legislación de salud de Obama y el resto de su agenda.
Así, la reforma de la salud fue aprobada el 24 de diciembre en una primera votación. Como los demócratas perdieron el escaño en juego en Massachusetts, la reforma corre el riesgo de fracasar en una segunda votación.
Qué viene
Presidente y demócratas, desmoralizados
La banca que perteneció al progresista Ted Kennedy queda en manos de un decidido opositor a la reforma de salud. Barack Obama y los dirigentes demócratas tendrán que considerar una serie de atajos a sus planes, los cuales involucrarían riesgos políticos crecientes.
Deja la bancada demócrata desmoralizada al perder un escaño que había sido conservado de manera prácticamente ininterrumpida por un Kennedy desde 1953.
Las diferencias significativas entre las propuestas aprobadas por la Cámara de Representantes y el Senado tendrán que ser superadas a instancias del presidente, y los legisladores demócratas deben moverse a paso veloz para lograr su promulgación.
El presidente podría quedar abandonado por los legisladores de su propio partido, ante el hecho de que las encuestas muestran que los votantes le han ido quitando el apoyo a la reforma de Salud, y de que los líderes republicanos seguramente redoblarían su ataque.
La reputación del Estado de Massachusetts de ser un bastión del Partido Demócrata hizo confiar en que su candidata Martha Coakley conservaría un lugar en el Senado.
Sin embargo, la victoria republicana en el escaño de Massachusetts, le arrebata la mayoría en la Cámara alta a los demócratas.
Para Genaro Lozano, experto en política estadounidense, el triunfo de Scott Brown representa malas noticias para el presidente de Estados Unidos “en todos los sentidos”.
El triunfo de Brown obligará a Obama a tejer una nueva estrategia legislativa para acercarse a un Congreso que ha perdido su mayoría.
El también columnista de EL INFORMADOR aseguró que la agenda que tenía hasta el momento planeada el presidente estadounidense, tendrá que paralizarse tanto en la reforma de Salud, que fue su proyecto más grande en este primer año de Gobierno, como en los planes que tenía para una reforma migratoria, que incluso llega a ser una mala noticia también para los mexicanos.
“Tendrán que volver a buscar apoyo, pero es una muy mala noticia que incluso le echa a perder los festejos de este primer año de Gobierno, que ha sido muy exitoso en otros temas como el de restaurar positivamente la imagen de Estados Unidos ante el mundo, ya que con el ex presidente (George W.) Bush, se deterioró demasiado”.
La victoria republicana pone en peligro incluso la reelección de Barack Obama en 2012.
Republicanos amenazan planes de la Casa Blanca
Barack Obama no lo vio venir. En una sorpresa histórica en el bastión liberal de Massachusetts, el republicano Scott Brown aprovechó el disgusto de los votantes para derrotar a la demócrata Martha Coakley, y se apoderó de un escaño en el Senado de Estados Unidos dejando en vilo la reforma de Salud impulsada por la Casa Blanca.
Con más de 97% de los votos escrutados en este pequeño Estado del noreste, Brown se impuso con 52% de los sufragios frente a su rival demócrata Martha Coakley.
La victoria de Brown pone fin a la mayoría de 60% que ostentaban los demócratas en la Cámara alta, un arma crucial para que Obama lograra hacer aprobar su programa de reformas de salud, sociales, ambientales y financieras.
La Casa Blanca admitió que Obama había quedado “sorprendido, frustrado y descontento” con el resultado, pero que llamó al vencedor para felicitarlo.
La suerte parecía echada de antemano a favor de la candidata demócrata, pero en la recta final de la última semana de campaña el republicano Brown logró sacarle ventaja en las intenciones de voto.
El secretario de prensa Robert Gibbs dijo que no hay actos especiales previstos por el primer aniversario de Barack Obama como presidente.
Figura clave del partido demócrata, Ted Kennedy, hermano del presidente asesinado John F. Kennedy, falleció el 25 de agosto pasado a los 77 años luego de padecer un cáncer cerebral, dejando vacante el curul que ocupó durante más de cuatro décadas en el Senado.
Brown se convertirá en el cuadragésimo primer republicano en el Senado, de 100 miembros, lo que permitiría al partido opositor bloquear la legislación de salud de Obama y el resto de su agenda.
Así, la reforma de la salud fue aprobada el 24 de diciembre en una primera votación. Como los demócratas perdieron el escaño en juego en Massachusetts, la reforma corre el riesgo de fracasar en una segunda votación.
Qué viene
Presidente y demócratas, desmoralizados
La banca que perteneció al progresista Ted Kennedy queda en manos de un decidido opositor a la reforma de salud. Barack Obama y los dirigentes demócratas tendrán que considerar una serie de atajos a sus planes, los cuales involucrarían riesgos políticos crecientes.
Deja la bancada demócrata desmoralizada al perder un escaño que había sido conservado de manera prácticamente ininterrumpida por un Kennedy desde 1953.
Las diferencias significativas entre las propuestas aprobadas por la Cámara de Representantes y el Senado tendrán que ser superadas a instancias del presidente, y los legisladores demócratas deben moverse a paso veloz para lograr su promulgación.
El presidente podría quedar abandonado por los legisladores de su propio partido, ante el hecho de que las encuestas muestran que los votantes le han ido quitando el apoyo a la reforma de Salud, y de que los líderes republicanos seguramente redoblarían su ataque.