Internacional
Vladimir Putin recibe con honores a espías rusos
El acto se dio a conocer en los medios de comunicación aunque no hubo imágenes ni video disponibles
MOSCÚ, RUSIA (25/OCT/2010).- Casi cuatro meses después del desmantelamiento y expulsión de una red de espionaje rusa en Estados Unidos, el presidente de Rusia recibió a ese grupo con los máximos honores de Estado.
La ceremonia tuvo lugar en el Kremlin, según un comunicado de la vocera del Gobierno, Natalya Timakova.
Los premios fueron entregados a los empleados del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, en ruso), incluidos los oficiales de Inteligencia que trabajaban en Estados Unidos y regresaron a Rusia en julio.
El acto se dio a conocer en los medios de comunicación rusos, pero imágenes fotográficas o de video no estuvieron disponibles.
Poco después de surgir el escándalo de espionaje, el presidente Dmitry Medvedev trató de restar importancia a las repercusiones y aseguró que los intentos de destruir las “relaciones cálidas” con Estados Unidos serían un fracaso.
Sin embargo, en agosto el primer ministro Vladimir Putin —quien fue un ex agente de inteligencia en Alemania durante la Guerra Fría— se jactó de la reunión que sostuvo con los espías a su regreso a Moscú y aseguró que entonó “canciones patrióticas” con ellos. También criticó a las autoridades de Estados Unidos por “salirse de control” en el trato con el tema.
Fueron 11 miembros del personal de inteligencia los que vivieron y trabajaron en territorio estadounidense como “agentes durmientes”. Sin embargo fueron arrestados y más tarde se les permitió regresar a Moscú como parte de un canje de espías. Un duodécimo agente fue detenido en Chipre y se escapó.
Quizá el miembro más famoso del grupo fue Anna Chapman, de 28 años, cuya historia ha sido implacablemente cubierta por los medios de comunicación internacionales y presentada como una espía encantadora.
Ahora, según los medios rusos, Chapman es una consultora de un banco ruso de inversión y el 7 de octubre pasado fue vista en la estación espacial de Baikonur, trabajando en proyectos de exploración espacial.
De acuerdo con los medios de comunicación rusos la mujer también está escribiendo un libro sobre “los recursos nuevos de internet”.
Chapman incluso salió esta semana en la edición rusa de la revista para caballeros Maxim, en donde se le aprecia posando en ropa interior y con una pistola.
La ceremonia tuvo lugar en el Kremlin, según un comunicado de la vocera del Gobierno, Natalya Timakova.
Los premios fueron entregados a los empleados del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR, en ruso), incluidos los oficiales de Inteligencia que trabajaban en Estados Unidos y regresaron a Rusia en julio.
El acto se dio a conocer en los medios de comunicación rusos, pero imágenes fotográficas o de video no estuvieron disponibles.
Poco después de surgir el escándalo de espionaje, el presidente Dmitry Medvedev trató de restar importancia a las repercusiones y aseguró que los intentos de destruir las “relaciones cálidas” con Estados Unidos serían un fracaso.
Sin embargo, en agosto el primer ministro Vladimir Putin —quien fue un ex agente de inteligencia en Alemania durante la Guerra Fría— se jactó de la reunión que sostuvo con los espías a su regreso a Moscú y aseguró que entonó “canciones patrióticas” con ellos. También criticó a las autoridades de Estados Unidos por “salirse de control” en el trato con el tema.
Fueron 11 miembros del personal de inteligencia los que vivieron y trabajaron en territorio estadounidense como “agentes durmientes”. Sin embargo fueron arrestados y más tarde se les permitió regresar a Moscú como parte de un canje de espías. Un duodécimo agente fue detenido en Chipre y se escapó.
Quizá el miembro más famoso del grupo fue Anna Chapman, de 28 años, cuya historia ha sido implacablemente cubierta por los medios de comunicación internacionales y presentada como una espía encantadora.
Ahora, según los medios rusos, Chapman es una consultora de un banco ruso de inversión y el 7 de octubre pasado fue vista en la estación espacial de Baikonur, trabajando en proyectos de exploración espacial.
De acuerdo con los medios de comunicación rusos la mujer también está escribiendo un libro sobre “los recursos nuevos de internet”.
Chapman incluso salió esta semana en la edición rusa de la revista para caballeros Maxim, en donde se le aprecia posando en ropa interior y con una pistola.