Internacional

Washington pone candado al archivero

El Departamento de Estado establece un ''cuarto de guerra'' para responder la situación y prevé juicio contra el fundador de WikiLeaks

Washington pone candado al archivero
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (30/NOV/2010).- La Casa Blanca ordenó a todas las agencias federales restringir el acceso a información clasificada, en respuesta a la masiva filtración de cables diplomáticos llevada a cabo por el portal electrónico WikiLeaks.

La directriz fue comunicada en un memorando enviado a las agencias de Gobierno por la Oficina del Presupuesto de la Casa Blanca (OMB), cuyo tono evidenció el malestar del Gobierno por esta nueva filtración que calificó como “delito grave” y de “ataque contra la comunidad internacional”.

“Cualquier falla de las agencias para salvaguardar información clasificada relacionada con leyes relevantes es inaceptable y no será tolerada”, indica el memorando firmado por el director de la OMB, Jack Lew.

En Washington, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, pidió a los países aliados “las profundas disculpas de Estados Unidos por la divulgación de informaciones destinadas a ser confidenciales”.

El vocero presidencial Robert Gibbs dijo que el presidente Barack Obama “no está complacido” con la difusión pública de los más de 250 mil cables diplomáticos por parte de la controversial organización.

Gibbs dijo que aunque Obama considera importante que el Gobierno opere de manera abierta y transparente, “el robo y desimanación de información clasificada constituye un crimen”.

La Casa Blanca dijo que juzgaría al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en caso de que se haya vulnerado la ley en la filtración, dijo el secretario de Justicia, Eric Holder.

En su memorando, Lew instruyó a todas las agencias a establecer equipos de valoración sobre los procedimientos en pie para el manejo de información clasificada y evitar filtraciones.

Ello incluye la configuración de sistemas para el manejo de información clasificada a fin de restringir su acceso, tanto en su acceso como sobre las capacidades técnicas para que ésta pueda ser copiada.

Por separado el vocero del Departamento de Estado, P.J. Crowley, dio a conocer que esa dependencia ha establecido un “cuarto de guerra” para responder a esta situación.
Crowley reveló además que antes de la filtración, el Gobierno celebró contactos “para advertir a nuestros contactos de lo que se venía por delante y vamos a continuar un diálogo con ellos mientras manejamos esto”.

Voceros de Naciones Unidas (ONU) dijeron que el Gobierno de Washington estaría violando acuerdos internacionales por haber ordenado a sus diplomáticos en el organismo recabar información sobre funcionarios del foro mundial.

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