Jalisco
Alcalde tapatío propone repetir pruebas de confianza
Sólo para policías que sean indagados previamente por la PGR y la PGJEJ, es su planteamiento
GUADALAJARA, JALISCO (11/ENE/2013).- El Ayuntamiento de Guadalajara podría solicitar la repetición de las pruebas de control de confianza para policías reprobados, siempre y cuando esto resulte pertinente tras una investigación a fondo de sus antecedentes en el desempeño de su función, según lo expresó hoy el presidente municipal, Ramiro Hernández García.
El mismo munícipe reconoció que esto no está contemplado en la legislación federal que rige el proceso de depuración policial, pero podría intentarse, dijo. La indagatoria de cada policía no apto, sin embargo, iría en serio, lo que propone es que sean la Procuraduría General de la República (PGR) y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJEJ) quienes se encarguen de verificar si los oficiales reprobados han actuado fuera de la legalidad o tiene nexos con la delincuencia.
“Hay un órgano interno en el Ayuntamiento para revisar los expedientes y conductas de los policías (Asuntos Internos), y veríamos en algún momento dado si pudiéramos hacer algún acuerdo con las procuradurías estatal como la federal, que nos permita revisar los casos especiales, como elementos de prueba que nos ayuden a hacer alguna gestión que permita la repetición de este tipo de exámenes”.
Luego, agregó: “Si nos apegamos a la ley, la ley nos dice que quienes no pasan los exámenes quedan fuera, así de claro, ahora estamos buscando, en un momento dado, elementos de apoyo para poder a lo mejor pedir que se vuelvan a repetir los exámenes; lo que es muy claro es que quien no apruebe las pruebas no puede permanecer en la corporación, eso no es una cuestión que deciden los presidentes municipales, está en la ley y establece responsabilidad a la autoridad que incumpla con ella”.
El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara, Carlos Mercado Casillas, informó recientemente que de 50 dictámenes recibidos del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza, sobre policías que resultaron no aptos, solamente cinco estarían en posibilidades de ser reubicados a otras dependencias municipales, por los hallazgos mismos que presentan la mayoría de las evaluaciones.
Complementa hoy el alcalde de Guadalajara: “A lo más que podemos llegar es a que se vuelvan a repetir las pruebas, no podemos mantenerlos en el puesto (de policía) cuando hay un resultado que no nos lo permite desde el punto de vista legal”.
Lo previsto actualmente es que un policía evaluado y rechazado no pueda volver a intentarlo sino hasta dos años después, mientras tanto no puede ingresar a ninguna corporación en el país. Hernández García, sin embargo, es categórico cuando habla de respetar lo que la ley mandata:
“Hubo un tiempo en donde parecía que no se tomaba en serio el tema (de la depuración), fue muy lento, cuando inició se les estuvo convocando a los elementos y no iban (a evaluarse), o quien estaba al frente de la institución (policial) no insistió con la debida fuerza para que esto se diera. ¿Qué pasa? nos agarra el tiempo contra el tiempo, y la capacidad de exámenes que tenía el Centro fue insuficiente. Ahora, es muy claro, no hay reversa, es un asunto de ley. Tenemos que cumplir con ella, y nos debe de quedar claro, nos guste o no nos guste, me incluyo en esta expresión, tenemos que cumplir con la ley”.
El mismo munícipe reconoció que esto no está contemplado en la legislación federal que rige el proceso de depuración policial, pero podría intentarse, dijo. La indagatoria de cada policía no apto, sin embargo, iría en serio, lo que propone es que sean la Procuraduría General de la República (PGR) y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJEJ) quienes se encarguen de verificar si los oficiales reprobados han actuado fuera de la legalidad o tiene nexos con la delincuencia.
“Hay un órgano interno en el Ayuntamiento para revisar los expedientes y conductas de los policías (Asuntos Internos), y veríamos en algún momento dado si pudiéramos hacer algún acuerdo con las procuradurías estatal como la federal, que nos permita revisar los casos especiales, como elementos de prueba que nos ayuden a hacer alguna gestión que permita la repetición de este tipo de exámenes”.
Luego, agregó: “Si nos apegamos a la ley, la ley nos dice que quienes no pasan los exámenes quedan fuera, así de claro, ahora estamos buscando, en un momento dado, elementos de apoyo para poder a lo mejor pedir que se vuelvan a repetir los exámenes; lo que es muy claro es que quien no apruebe las pruebas no puede permanecer en la corporación, eso no es una cuestión que deciden los presidentes municipales, está en la ley y establece responsabilidad a la autoridad que incumpla con ella”.
El titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara, Carlos Mercado Casillas, informó recientemente que de 50 dictámenes recibidos del Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza, sobre policías que resultaron no aptos, solamente cinco estarían en posibilidades de ser reubicados a otras dependencias municipales, por los hallazgos mismos que presentan la mayoría de las evaluaciones.
Complementa hoy el alcalde de Guadalajara: “A lo más que podemos llegar es a que se vuelvan a repetir las pruebas, no podemos mantenerlos en el puesto (de policía) cuando hay un resultado que no nos lo permite desde el punto de vista legal”.
Lo previsto actualmente es que un policía evaluado y rechazado no pueda volver a intentarlo sino hasta dos años después, mientras tanto no puede ingresar a ninguna corporación en el país. Hernández García, sin embargo, es categórico cuando habla de respetar lo que la ley mandata:
“Hubo un tiempo en donde parecía que no se tomaba en serio el tema (de la depuración), fue muy lento, cuando inició se les estuvo convocando a los elementos y no iban (a evaluarse), o quien estaba al frente de la institución (policial) no insistió con la debida fuerza para que esto se diera. ¿Qué pasa? nos agarra el tiempo contra el tiempo, y la capacidad de exámenes que tenía el Centro fue insuficiente. Ahora, es muy claro, no hay reversa, es un asunto de ley. Tenemos que cumplir con ella, y nos debe de quedar claro, nos guste o no nos guste, me incluyo en esta expresión, tenemos que cumplir con la ley”.