Jalisco

Asesor del Gobierno de Colima, entre los restos en fosas clandestinas

Fue a través de una comparativa de ADN realizada a los restos óseos encontrados en una de las fosas clandestinas se supo su identidad

PIHUAMO, JALISCO (10/MAY/2011).-  Uno de los cinco restos humanos de igual número de personas, que fueron encontrados y posteriormente desenterrados, el pasado 17 de marzo por peritos de la delegación del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, de Ciudad Guzmán, en un predio ubicado en el poblado de El Tule, en el municipio de Pihuamo, Jalisco, sí pertenecen al del Doctor Saúl Adame Barreto, quien al momento de su desaparición fungía como coordinador de asesores del Gobierno del Estado de Colima.

Dicho poblado se sitúa a la altura del kilómetro 159 de la carretera que comunica del municipio de Tecalitlán con Pihuamo.

Fue a través de una comparativa de ADN realizada a los restos óseos encontrados en una de las fosas clandestinas, con unas muestras de tejido biológico que donaron Édgar Adame Vega y Guillermo Adame Barreto, padre y hermano del funcionario respectivamente, que se supo que dichos restos pertenecían a Saúl Adame Barreto.

Además que dichas pruebas fueron reforzadas por exámenes periciales de cronotanatodiagnóstico y una ficha odontológica, en los cuales revelaron que tenía de tres a cinco semanas de haber fallecido.

De acuerdo con información proporcionada por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), a través de su vocero, Andrés Zúñiga, se supo que en ese sitio se localizaron cuatro fosas clandestinas en las cuales estaban igual número de cadáveres humanos completos, además de unos restos óseos de humano, consistentes en dos fémures y una pelvis, mismos que al revisarlos resultaron ser los del funcionario de Colima.

El resto de los cuerpos a los cuales les realizaron la autopsia, reveló que las dos mujeres y uno de los varones fallecieron por un disparo de arma de fuego en cráneo, mientras que el otro varón murió por golpes de tercer grado en la cabeza. Sin embargo, la causa de muerte del funcionario colimense no pudo de terminarse por falta de elementos anatómicos.

Por lo que los restos óseos fueron entregados a los familiares del doctor Saúl Adame Barreto.

En tanto que uno de los cadáveres de las mujeres fue identificado como Alma Lucero Aguilar Gutiérrez, de 22 años de edad, vecina de El Tule, pero originaria de Colima.

La otra mujer fue identificada como Janeth Montserrat Peña Zamora, de 22 años, también con domicilio en el Estado de Colima.

Mientras que los cadáveres de los dos varones aún permanecen en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Guadalajara, ya que no han sido identificados ni reclamados por sus familiares.

Telón de fondo

El “levantón”


Fue el pasado 23 de febrero cuando Adame Barreto fue privado de su libertad en el Estado de Colima, y posteriormente encontrados sus restos en Pihuamo Jalisco.

El 27 de marzo de 2011, de acuerdo con lo informado por la Secretaría de Marina Armada de México, en atención a una denuncia ciudadana, acudieron al poblado del Tule, en Pihuamo, Jalisco, debido a la presencia de gente fuertemente armada.

Al llegar, sorprendieron a un hombre del cual no fue revelado su nombre, quien tenía en su poder dos pistolas, dos fusiles de grueso calibre, un lanzagranadas, granadas calibre .40, así como balas de diferentes calibres, y droga; además dijo pertenecer a un grupo de delincuencia organizada.

Al ser interrogado por los marinos, confesó que conocía la ubicación de fosas clandestinas, donde en una de ellas se encontraba presuntamente el cuerpo del doctor Saúl Adame Barreto, quien se desempeñaba como coordinador de asesores del Gobierno del Estado de Colima.

Acto seguido, los elementos de la Marina acudieron al punto donde se encontraban las fosas, en una de ellas, estaban dos cuerpos de hombres, entre ellos presuntamente el de Adame Barreto, y otra víctima sin identificar. Asimismo en la otra fosa, fueron localizados dos cuerpos sin vida de dos mujeres.

Las autoridades de las entidades de Jalisco y Colima esperan los resultados forenses para comprobar si efectivamente uno de los cadáveres pertenece al funcionario, quien fue privado de su libertad de manera ilegal el 23 de febrero, en Colima, por varios hombres armados.

Además, al punto señalado acudieron agentes investigadores y un fiscal de la Procuraduría General de Justicia del Estado, apoyados por peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) para desenterrar a los cadáveres.

Dichos cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) ubicado a un costado del Hospital Civil Viejo, en Guadalajara, donde se les aplicó la necropsia de ley, así como estudios de tiempo de muerte y ADN, para poder comprobar si uno de los hombres localizados era el cuerpo de Adame Barreto, estudios que fueron afirmativos, ya que se corroboró la identidad del funcionario colimense.

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