Jalisco
Autoridades y vecinos incumplen reglamentación sobre banquetas
La responsabilidad de mantener en buen estado este espacio público es de los ciudadanos
- El peatón debe ser el centro de
las políticas públicas en movilidad
GUADALAJARA, JALISCO (14/DIC/2010).- El mayor ejemplo de un espacio ambiguamente reglamentado son las servidumbres públicas. La naturaleza de estos corredores públicos que acompañan a las calles, es municipal: la alcaldía se encarga de construir banquetas en un inicio.
Sin embargo, tras su construcción, como marca el artículo 37 del Reglamento de Imagen Urbana del municipio de Guadalajara, “es obligación de los vecinos mantener limpias y en buen estado las banquetas o andadores al frente de su casa”.
El texto añade que los vecinos pueden pedir que intervenga el Ayuntamiento, pero la responsabilidad de cuidado es primeramente del vecino. La normativa sostiene que la composición de la banqueta no queda a decisión del vecino, aunque la vaguedad legal deja un amplio margen para la interpretación.
“Se buscará evitar los desniveles en las banquetas para generar continuidad peatonal; las banquetas tienen que alinearse a un proyecto integral de la zona, respetando la uniformidad, el material y el color”. El texto puntualiza que las cocheras deberán tener medidas “aptas para ser utilizadas como rampas por personas discapacitadas”.
A pesar de las regulaciones para un uso seguro de las banquetas, la falta de respeto de los automóviles a espacios peatonales reservados y la violación de la forma adecuada de las banquetas, provocan que las reglamentaciones sean “letra muerta” que nadie obedece.
las políticas públicas en movilidad
GUADALAJARA, JALISCO (14/DIC/2010).- El mayor ejemplo de un espacio ambiguamente reglamentado son las servidumbres públicas. La naturaleza de estos corredores públicos que acompañan a las calles, es municipal: la alcaldía se encarga de construir banquetas en un inicio.
Sin embargo, tras su construcción, como marca el artículo 37 del Reglamento de Imagen Urbana del municipio de Guadalajara, “es obligación de los vecinos mantener limpias y en buen estado las banquetas o andadores al frente de su casa”.
El texto añade que los vecinos pueden pedir que intervenga el Ayuntamiento, pero la responsabilidad de cuidado es primeramente del vecino. La normativa sostiene que la composición de la banqueta no queda a decisión del vecino, aunque la vaguedad legal deja un amplio margen para la interpretación.
“Se buscará evitar los desniveles en las banquetas para generar continuidad peatonal; las banquetas tienen que alinearse a un proyecto integral de la zona, respetando la uniformidad, el material y el color”. El texto puntualiza que las cocheras deberán tener medidas “aptas para ser utilizadas como rampas por personas discapacitadas”.
A pesar de las regulaciones para un uso seguro de las banquetas, la falta de respeto de los automóviles a espacios peatonales reservados y la violación de la forma adecuada de las banquetas, provocan que las reglamentaciones sean “letra muerta” que nadie obedece.