Jalisco
Cierre de carretera Mascota afecta a municipios de Jalisco y Nayarit
Conductores que transitaron ayer por la carretera se quejaron que en algunos casos tuvieron que esperar más de dos horas para reanudar su camino
GUADALAJARA, JALISCO.- Los municipios de la sierra, entre ellos
Talpa de Allende, se han visto afectados económicamente por el cierre intermitente de la carretera Mascota-Las Palmas-Puerto Vallarta. El flujo de turismo religioso proveniente del sur de Nayarit y de la costa de Jalisco, disminuyó sensiblemente durante el fin de semana, reconoce el secretario del Ayuntamiento talpense, Gilberto Martín García Covarrubias.
Precisa el funcionario municipal que la disminución de visitantes se aprecia con mayor intensidad durante los fines de semana. Además señala que habitantes del municipio están pidiendo a las autoridades estatales que pronto se restablezca la comunicación, porque para trasladarse a Vallarta tienen que dar “mucho rodeo” y se reconoce que ahora hay alto riesgo por tanto derrumbe por la mencionada vía ecológica.
“Cada vez es mayor el número de personas que tienen necesidad de movimientos a Puerto Vallarta por aspectos legales o de otro tipo”, añade García Covarrubias, y precisa que ellos lo han resentido también.
A pesar del intenso trabajo de remoción de rocas, lodo y tierra que realiza el Gobierno del Estado en esta vía de comunicación, en el kilómetro 50 más 800 no se ha podido estabilizar el terreno, por lo que aquí el paso es obligado para un vehículo a la vez y sólo en dos o tres veces al día. Durante la noche, reconoce Protección Civil Estatal, se cierra el tráfico.
Conductores que transitaron ayer por la carretera se quejaron que en algunos casos tuvieron que esperar más de dos horas para reanudar su camino, después de que se registró una lluvia que reblandeció más el camino.
“Sólo nos permitieron pasar uno a la vez y mientras esperábamos observamos cómo desde la parte alta del cerro se desprendían rocas constantemente”, dijo a El Informador un viajero.
En ese sitio del deslave es donde mayor dificultad tienen los operarios de la maquinaria del Gobierno del Estado, quienes con sumo cuidado van removiendo porciones de material pétreo para evitar un deslizamiento mayor.
Ante la falta de turismo religioso, los negocios de Talpa se han visto afectados porque esta carretera tiene que ser cerrada por cuestiones de seguridad.
Por último también comentó, en otro orden de ideas, que las lluvias han afectado los caminos rurales y se está en espera de que concluya el temporal para solicitar apoyo al Estado en la rehabilitación de los caminos que comunican a la cabecera municipal con las agencias y delegaciones.
EL INFORMADOR/Miguel Ángel Infante/Corresponsal.
Precisa el funcionario municipal que la disminución de visitantes se aprecia con mayor intensidad durante los fines de semana. Además señala que habitantes del municipio están pidiendo a las autoridades estatales que pronto se restablezca la comunicación, porque para trasladarse a Vallarta tienen que dar “mucho rodeo” y se reconoce que ahora hay alto riesgo por tanto derrumbe por la mencionada vía ecológica.
“Cada vez es mayor el número de personas que tienen necesidad de movimientos a Puerto Vallarta por aspectos legales o de otro tipo”, añade García Covarrubias, y precisa que ellos lo han resentido también.
A pesar del intenso trabajo de remoción de rocas, lodo y tierra que realiza el Gobierno del Estado en esta vía de comunicación, en el kilómetro 50 más 800 no se ha podido estabilizar el terreno, por lo que aquí el paso es obligado para un vehículo a la vez y sólo en dos o tres veces al día. Durante la noche, reconoce Protección Civil Estatal, se cierra el tráfico.
Conductores que transitaron ayer por la carretera se quejaron que en algunos casos tuvieron que esperar más de dos horas para reanudar su camino, después de que se registró una lluvia que reblandeció más el camino.
“Sólo nos permitieron pasar uno a la vez y mientras esperábamos observamos cómo desde la parte alta del cerro se desprendían rocas constantemente”, dijo a El Informador un viajero.
En ese sitio del deslave es donde mayor dificultad tienen los operarios de la maquinaria del Gobierno del Estado, quienes con sumo cuidado van removiendo porciones de material pétreo para evitar un deslizamiento mayor.
Ante la falta de turismo religioso, los negocios de Talpa se han visto afectados porque esta carretera tiene que ser cerrada por cuestiones de seguridad.
Por último también comentó, en otro orden de ideas, que las lluvias han afectado los caminos rurales y se está en espera de que concluya el temporal para solicitar apoyo al Estado en la rehabilitación de los caminos que comunican a la cabecera municipal con las agencias y delegaciones.
EL INFORMADOR/Miguel Ángel Infante/Corresponsal.