Jalisco
Continúan vivas las tradiciones del Día de Muertos
La venta de flores también fue menor que otros años
GUADALAJARA, JALISCO.- Padres nuestros, aves marías; notas musicales, flores multicolor, coronas, globos; altares y pan de muerto, fue el escenario que crearon miles de dolientes en los cementerios de la metrópoli a donde acudieron a visitar, como cada 2 de noviembre, a sus seres queridos que ya dejaron este mundo.
No importa cuántos años han pasado desde que el hijo, el padre, la madre, una hermana, los abuelos u otra persona querida fallecieron, su recuerdo sigue latente.
El sólo rememorar al ser querido que ya “se nos adelantó”, arranca lágrimas que lejos de ahogarse con la música entonada por mariachis, bandas, cuartetos o grupos norteños, brotan con más fluidez.
Amor Eterno, Cruz de Olvido, Ángel Mío, Puño de Tierra, Cruz de Madera, Hermoso Cariño, fueron las canciones más solicitadas por los familiares de los difuntos quienes pagaron hasta 150 por interpretación.
La señora Carolina Manzano con lágrimas en los ojos y con las notas de la canción Amor Eterno de fondo, visitó la tumba de su hija Patricia Peregrina Manzano, quien falleció hace 19 años.
Otras personas, decidieron recordar a su familiar con la comida favorita del difunto, colocando sobre la tumba un mantel para disfrutar de los alimentos, es el caso, de la familia Martínez Márquez, quienes en el Panteón Mezquitán degustaron de unas “sabrosas” tortas ahogadas que tanto gustaban al jefe de la casa.
No importa cuántos años han pasado desde que el hijo, el padre, la madre, una hermana, los abuelos u otra persona querida fallecieron, su recuerdo sigue latente.
El sólo rememorar al ser querido que ya “se nos adelantó”, arranca lágrimas que lejos de ahogarse con la música entonada por mariachis, bandas, cuartetos o grupos norteños, brotan con más fluidez.
Amor Eterno, Cruz de Olvido, Ángel Mío, Puño de Tierra, Cruz de Madera, Hermoso Cariño, fueron las canciones más solicitadas por los familiares de los difuntos quienes pagaron hasta 150 por interpretación.
La señora Carolina Manzano con lágrimas en los ojos y con las notas de la canción Amor Eterno de fondo, visitó la tumba de su hija Patricia Peregrina Manzano, quien falleció hace 19 años.
Otras personas, decidieron recordar a su familiar con la comida favorita del difunto, colocando sobre la tumba un mantel para disfrutar de los alimentos, es el caso, de la familia Martínez Márquez, quienes en el Panteón Mezquitán degustaron de unas “sabrosas” tortas ahogadas que tanto gustaban al jefe de la casa.