Jalisco
Dardo envenenado
En tres patadas por Diego Petersen Farah
Comenta en: facebook.com/elinformador
¿Realmente Jorge Salinas y Abraham González Uyeda consideran que Emilio González es el mejor candidato del PAN a la Presidencia de la República o le están montando un cuatro, de esos para los que los panistas son expertos? ¿Realmente Emilio no está pensando en la candidatura, como lo declaró el viernes en Querétaro o, como buen político, está fingiendo?
No hay político que no sueñe con ser Presidente de la República, o aunque sea alcalde de su pueblo. Todo político, por naturaleza, aspira a tener poder y cada vez más poder; es parte de su esencia.
Pero una cosa es querer y otra muy distinta es tener la posibilidad de serlo. ¿Tiene Emilio alguna posibilidad de ser candidato a Presidente de la República por su partido? Sí, es sin duda uno de los pocos candidatos posibles del PAN a la Presidencia de la República, o dicho de otra manera, Emilio González Márquez es el candidato más viable del grupo más conservador del PAN. Este grupo sólo tiene tres opciones: lanzar a Emilio o al gobernador de Guanajuato, Jose Manuel Oliva, o aliarse con el senador Santiago Creel. Cualquiera de ellos tendría que competir contra el candidato del presidente, que sin duda tendrá más fuerza y más apoyo. Pero de que el gobernador de Jalisco está en el juego lo está, de otra manera no se explica la campaña comparando los resultados de Jalisco con los del Estado de México y el Distrito Federal.
Es cierto, pues, lo que dijo Jorge Salinas: el único jalisciense que está en la lista, lo cual no significa que esté ni remotamente cerca de ser candidato a la Presidencia, es el gobernador. Al senador Alberto Cárdenas ya se le fue el tren y a Francisco Ramírez Acuña, el verdadero candidato de Jorge Salinas y González Uyeda, no lo han dejado subirse.
Jorge Salinas leyó las intenciones de Emilio González y lo que hizo fue lanzarle un dardo envenenado: hacer patente las intenciones del gobernador para convertirlo en tiro al blanco y jugar a péguele al negro.
Más allá de filias y fobias, de a quién le guste el estilo de González Márquez y quién lo deteste, como candidato a lo que sea tiene una debilidad sustantiva: la imagen que se creo de él a raíz de la mentada de madre. Es un hecho difícil de remontar en una campaña, pero la única manera de saber si es remontable o no, es metiéndose al ruedo. El gobernador de Jalisco, a pesar de lo que dice, se va a meter, porque tiene que meterse. Lo peor que le puede pasar es que le pongan una revolcada de enanito torero en el Progreso. Pero, el simple hecho de estar en el ruedo lo fortalece frente a sus enemigos locales e internos. De ahí los dardos del viernes.
Por Diego Petersen Farah
¿Realmente Jorge Salinas y Abraham González Uyeda consideran que Emilio González es el mejor candidato del PAN a la Presidencia de la República o le están montando un cuatro, de esos para los que los panistas son expertos? ¿Realmente Emilio no está pensando en la candidatura, como lo declaró el viernes en Querétaro o, como buen político, está fingiendo?
No hay político que no sueñe con ser Presidente de la República, o aunque sea alcalde de su pueblo. Todo político, por naturaleza, aspira a tener poder y cada vez más poder; es parte de su esencia.
Pero una cosa es querer y otra muy distinta es tener la posibilidad de serlo. ¿Tiene Emilio alguna posibilidad de ser candidato a Presidente de la República por su partido? Sí, es sin duda uno de los pocos candidatos posibles del PAN a la Presidencia de la República, o dicho de otra manera, Emilio González Márquez es el candidato más viable del grupo más conservador del PAN. Este grupo sólo tiene tres opciones: lanzar a Emilio o al gobernador de Guanajuato, Jose Manuel Oliva, o aliarse con el senador Santiago Creel. Cualquiera de ellos tendría que competir contra el candidato del presidente, que sin duda tendrá más fuerza y más apoyo. Pero de que el gobernador de Jalisco está en el juego lo está, de otra manera no se explica la campaña comparando los resultados de Jalisco con los del Estado de México y el Distrito Federal.
Es cierto, pues, lo que dijo Jorge Salinas: el único jalisciense que está en la lista, lo cual no significa que esté ni remotamente cerca de ser candidato a la Presidencia, es el gobernador. Al senador Alberto Cárdenas ya se le fue el tren y a Francisco Ramírez Acuña, el verdadero candidato de Jorge Salinas y González Uyeda, no lo han dejado subirse.
Jorge Salinas leyó las intenciones de Emilio González y lo que hizo fue lanzarle un dardo envenenado: hacer patente las intenciones del gobernador para convertirlo en tiro al blanco y jugar a péguele al negro.
Más allá de filias y fobias, de a quién le guste el estilo de González Márquez y quién lo deteste, como candidato a lo que sea tiene una debilidad sustantiva: la imagen que se creo de él a raíz de la mentada de madre. Es un hecho difícil de remontar en una campaña, pero la única manera de saber si es remontable o no, es metiéndose al ruedo. El gobernador de Jalisco, a pesar de lo que dice, se va a meter, porque tiene que meterse. Lo peor que le puede pasar es que le pongan una revolcada de enanito torero en el Progreso. Pero, el simple hecho de estar en el ruedo lo fortalece frente a sus enemigos locales e internos. De ahí los dardos del viernes.
Por Diego Petersen Farah