Jalisco
Destacan impacto de JUVENIMSS en Guadalajara
El programa han significado una reducción considerable de ingresos a urgencias por sobredosis de enervantes
GUADALAJARA, JALISCO (09/OCT/2012).- La directora la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 91 del IMSS Jalisco, Martha Carolina Flores Morales, resaltó el impacto que ha tenido la estrategia JUVENIMSS en la colonia de El Fresno, en esta ciudad, lo cual se refleja en la reducción considerable de ingresos a urgencias por sobredosis de enervantes.
Manifestó que esa zona se ha caracterizado por altos niveles de adicciones, los cuales se traducían en ingresos frecuentes al servicio de urgencias de la clínica, "panorama que de dos años a la fecha se ha transformado de manera sustancial".
Sobre el universo de ingresos por adicciones exclusivamente, expresó que "de 100 ha bajado a 20, y aun así me parece mucho, estos pacientes por lo general son jóvenes de entre 18 y 25 años, con predominio del sexo masculino".
Dijo que al observar este fenómeno, la UMF a su cargo potencializó la estrategia JUVENIMSS que pretende que "los muchachos, una vez que reciben información en salud de personal del IMSS, multipliquen estos conocimientos en su entorno familiar, escolar y social".
Explicó que la información incluye aspectos diversos, que se ha comprobado tienen alto impacto en los jóvenes como son accidentes, violencia y por supuesto adicciones.
"El personal del módulo JUVENIMSS, junto con trabajo social, establece calendarios para visitar escuelas de la zona, incluidos jardines de niños", mencionó.
Agregó que a estas visitas de orientación calendarizadas, se suman las solicitudes de información que los jóvenes piden en instalaciones de la unidad, "de manera que tanto intra como extra muros, se busca impactar el importante flagelo que constituyen las adicciones".
Destacó que a través del área de Trabajo Social de la Unidad se organizan cursos con información dirigida a niños y adolescentes, en torno a la salud en general y muy particular al uso y abuso de drogas.
Precisó que los cursos duran tres meses, pero además se refuerzan con el apoyo de Centros de Integración Juvenil, quienes dos veces a la semana ofrecen información de forma vivencial y a través de volanteo.
Afirmó que hasta ahora son 100 niños de quinto y sexto años de primaria, los que en promedio han recibido información.
Insistió en que el objetivo de alejar a los jóvenes de las adicciones se cumple de manera efectiva y "un termómetro es el descenso de los ingresos a urgencias por efectos adversos del consumo de drogas, que por lo general combinan".
Comentó que "estos muchachos ingresan con golpes en la cabeza producto de caídas desde su propia altura como efecto de pérdida del conocimiento por sobredosis, generalmente de cocaína combinada con alcohol".
Detalló que en otros casos son ingresados con pérdida de conciencia pura y, los más severos con cuadros convulsivos, "pero en el mayor porcentaje se trata de problemas que ahí mismo en la unidad, se pueden resolver y en apenas 1 a 2 por ciento se requiere enviarlos a hospitales para una atención más especializada".
Indicó que el tratamiento generalmente consiste en aplicarles una solución intravenosa para que mediante la orina expulsen el tóxico, tras lo cual son dados de alta, "en el caso de aquellos con cuadros convulsivos el abordaje es distinto e involucra más recursos terapéuticos".
Subrayó que cuando un joven consume cocaína "generalmente se torna agresivo, pero a nivel sistémico los órganos que más sufren son el cerebro y los pulmones, de ahí que una sobredosis se traduzca en pérdida de conocimiento, convulsiones y eventualmente falla cardiopulmonar, potencialmente mortal".
Manifestó que esa zona se ha caracterizado por altos niveles de adicciones, los cuales se traducían en ingresos frecuentes al servicio de urgencias de la clínica, "panorama que de dos años a la fecha se ha transformado de manera sustancial".
Sobre el universo de ingresos por adicciones exclusivamente, expresó que "de 100 ha bajado a 20, y aun así me parece mucho, estos pacientes por lo general son jóvenes de entre 18 y 25 años, con predominio del sexo masculino".
Dijo que al observar este fenómeno, la UMF a su cargo potencializó la estrategia JUVENIMSS que pretende que "los muchachos, una vez que reciben información en salud de personal del IMSS, multipliquen estos conocimientos en su entorno familiar, escolar y social".
Explicó que la información incluye aspectos diversos, que se ha comprobado tienen alto impacto en los jóvenes como son accidentes, violencia y por supuesto adicciones.
"El personal del módulo JUVENIMSS, junto con trabajo social, establece calendarios para visitar escuelas de la zona, incluidos jardines de niños", mencionó.
Agregó que a estas visitas de orientación calendarizadas, se suman las solicitudes de información que los jóvenes piden en instalaciones de la unidad, "de manera que tanto intra como extra muros, se busca impactar el importante flagelo que constituyen las adicciones".
Destacó que a través del área de Trabajo Social de la Unidad se organizan cursos con información dirigida a niños y adolescentes, en torno a la salud en general y muy particular al uso y abuso de drogas.
Precisó que los cursos duran tres meses, pero además se refuerzan con el apoyo de Centros de Integración Juvenil, quienes dos veces a la semana ofrecen información de forma vivencial y a través de volanteo.
Afirmó que hasta ahora son 100 niños de quinto y sexto años de primaria, los que en promedio han recibido información.
Insistió en que el objetivo de alejar a los jóvenes de las adicciones se cumple de manera efectiva y "un termómetro es el descenso de los ingresos a urgencias por efectos adversos del consumo de drogas, que por lo general combinan".
Comentó que "estos muchachos ingresan con golpes en la cabeza producto de caídas desde su propia altura como efecto de pérdida del conocimiento por sobredosis, generalmente de cocaína combinada con alcohol".
Detalló que en otros casos son ingresados con pérdida de conciencia pura y, los más severos con cuadros convulsivos, "pero en el mayor porcentaje se trata de problemas que ahí mismo en la unidad, se pueden resolver y en apenas 1 a 2 por ciento se requiere enviarlos a hospitales para una atención más especializada".
Indicó que el tratamiento generalmente consiste en aplicarles una solución intravenosa para que mediante la orina expulsen el tóxico, tras lo cual son dados de alta, "en el caso de aquellos con cuadros convulsivos el abordaje es distinto e involucra más recursos terapéuticos".
Subrayó que cuando un joven consume cocaína "generalmente se torna agresivo, pero a nivel sistémico los órganos que más sufren son el cerebro y los pulmones, de ahí que una sobredosis se traduzca en pérdida de conocimiento, convulsiones y eventualmente falla cardiopulmonar, potencialmente mortal".