Jalisco

El Siapa ha retirado 21 mil toneladas de basura del drenaje

Señalan que las inundaciones se reducirían casi a la mitad si no fuera por la basura

GUADALAJARA, JALISCO (24/JUL/2013).- Previo al temporal, y durante el mismo, las diversas cuadrillas operativas del Sistema Intermunicipal de Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) han retirado un total exacto de 21 mil 320 toneladas de azolve; o bien, de basura y escombro, de la red de drenaje en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
 
De acuerdo con el subdirector de Alcantarillado en el organismo operador, José Manuel García de León, aunque a lo largo de su historia la paramunicipal ha implementado diversas campañas para insistir a la comunidad metropolitana que desista de arrojar desperdicios en la vía pública (que al final serán arrastrados al alcantarillado), éstos no han dado los resultados esperados, por "cuestión de cultura" y "hábitos".
 
"Básicamente es la misma cantidad. De febrero, que iniciamos el plan preventivo, al cierre el día 30 de junio, llevamos 16 mil 400 metros cúbicos (...) Es la misma cantidad de basura; es recurrente que sean las mismas cantidades, y en las mismas zonas".  
 
Pese al incremento de los últimos años en la ciudad, y los nuevos fraccionamientos en los cuatro municipios de la metrópoli (Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá), el funcionario asegura que los sitios donde se tiene más problemas por azolve no cambian. "No olvidemos que el escurrimiento de la lluvia reconoce sus arroyos, canales y cañadas".  
 
Y dado que de poco sirven las campañas para crear conciencia del problema que se fortalece cada vez que un desecho es arrojado a las calles, el funcionario de la operadora metropolitana no ve con malos ojos que el Poder Legislativo tome cartas en el asunto, de tal forma que endurezca las sanciones cada vez que un hecho así sea percibido por la autoridad facultada para detener en flagrancia.
 
Asegura que, de lograr que el total de la comunidad metropolitana cambiara de actitud y desistiera de arrojar basura a las calles, las inundaciones reducirían casi  la mitad de manera inmediata. A su vez, reconoce que hacerle frente al resto de la problemática sí es competencia de la dependencia a la que pertenece.
 
"Para empezar tendríamos menos olores en las esquinas, porque la basura se concentra en ese punto, se mezcla con agua y empieza a descomponerse; y dos, se reducirían bastante los costos operativos de mantenimiento correctivo (...) con lo que se pueden implementar otras acciones que en el momento no alcanzan, porque se destina siempre a recoger basura de los mismos puntos".
 
En la ciudad, la mayoría de las afectaciones en la red de alcantarillado se deben, precisamente, al acumulado de basura en el sistema de drenaje. "Cuando se tapa una tubería, esta se puede reventar. Un solo bote plástico puede entrar y acomodarse de cierta forma que obstruya el total de la tubería. Ese tapón hace una carga hidráulica con cierto tonelaje y nos la revienta".
 
García de León cuenta que en su historia ha visto extraer desde alhajas, botes plásticos y residuos "comunes", hasta partes de autos, cadáveres de animales, muebles, electrodomésticos y hasta un automóvil, que arrastró la corriente, se reportó como robado y fue hallado un año después, a siete kilómetros de donde su dueño acostumbraba a estacionarlo.
 
EL INFORMADOR / ISAACK DE LOZA

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