Jalisco

El ''hospital'' de bicicletas, aliado de la Vía RecreActiva

Adrián Jiménez está presente todos los domingos en Avenida Vallarta para ofrecer sus servicios de reparación de velocípedos

ZAPOPAN, JALISCO (13/SEP/2010).- Las bicicletas son su vida. Todos los domingos, a muy temprana hora, sube sus materiales al automóvil y se dirige hacia una de las arterias más representativas de Guadalajara: Avenida Vallarta.

No va a hacer ejercicio, tampoco a pasear en bicicleta. Su “desmañanada” es para continuar con una tradición familiar, que estuvo a punto de perderse hace dos años, cuando falleció su padre, quien dedicó 50 años de su vida al oficio del arreglo de bicicletas.

Desde hace dos años, Adrián Jiménez hace a un lado la desvelada del sábado, las ganas de quedarse acostado para ver la televisión, o bien, ir a desayunar un buen plato de menudo, por ir a la Vía RecreActiva a ofrecer sus servicios de “bicicletero” —como él mismo se nombra—.

Su automóvil tipo “Guayín”, repleto de artículos que van desde llantas, parches, tuercas, cadenas y un buen número de llaves y desarmadores de todos tipos, conforman su pequeño “hospital” de bicicletas, triciclos y monociclos.

Lo que para él es una llanta ponchada que se arregla con un parche de 10 pesos, para un niño de seis años es una desgracia, pues un objeto cortante arruinó la llanta trasera de su pequeña bicicleta color azul apenas llegaba a disfrutar del recorrido.
“Esto se arregla en unos minutos”, dice Adrián, con un tono excesivo de confianza en lo que sabe hacer.

Y así fue. La carita triste del niño cambió por una enorme sonrisa, al mismo tiempo que en el cielo se asomaban los primeros reflejos del sol, después de una mañana completamente nublada.

Adrián no está solo, trabaja con sus dos hijos adolescentes quienes, según afirmó sin titubear, son el mejor equipo que se pueda tener, porque además de ayudarle a seguir conservando el negocio (y espera sigan con la tradición del abuelo), le permite convivir con ellos todas las mañanas del domingo.

En un domingo normal, el pequeño e improvisado taller de bicicletas atiende a unas 100 personas. Muchas le pagan, otras no.

“Se cobra 10 pesos el parche, pero si la persona no trae dinero, pues ya hacemos la obra de caridad, estamos también con la disposición de ayudar a la gente que no trae ni para el camión; ahí vemos unos niños con bicicletas muy viejitas, y pues ni modo de cobrarles”.

En un domingo de afluencia normal de visitantes, sus ganancias llegan a poco más de 500 pesos entre ventas y propinas, lo cual, en estos tiempos de crisis, a cualquiera hace que le “vuelva el alma al cuerpo”.

Mucha gente se hace de la “vista gorda” y al ver el anuncio donde se anuncia que sólo se cobra el material y la mano de obra es gratis, se va sin dar las gracias.

Infinidad de historias ha visto pasar Adrián en la Vía RecreActiva. Desde la señora que domingo a domingo va y pasea a sus perros, y que pareciera que los animales la pasean a ella, hasta las parejas de todas edades y familias completas.

Justo al lado del taller, ubicado en una de las caras del Parque Revolución, se encuentran unos jóvenes haciendo un ejercicio muy peculiar, lo cual provoca voltear hasta al más mal encarado.

Se menean de un lado a otro, bailan cumbia y salsa, y hasta hacen aerobics con un “ula ula” que pasan del cuello hasta los pies.

La Vía RecreActiva cumplió ayer seis años de hacer madrugar a chicos y grandes en el sagrado domingo, para perder el “glamour”, ponerse tenis, pants y gorra para recorrer —pedaleando, caminando o patinando— la Avenida Vallarta.

Para saber


La Vía RecreActiva fue inaugurada en Guadalajara el 12 de septiembre de 2004.

Otros lugares que comparten esta práctica son Colombia, Chile, EUA, Canadá, Holanda, Alemania, Brasil, Perú y próximamente España.

Frase

"Se cobra 10 pesos el parche, pero si la persona no trae dinero, pues hacemos la obra de caridad. Estamos también con la disposición de ayudar. "
Adrián Jiménez, “bicicletero”.

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