Jalisco
En Corto
Resultó comprensible que después de aquel “abril trágico” (así lo bautizó el arzobispo de Guadalajara, cardenal Juan Sandoval) con la mentadera que protagonizó el gobernador Emilio González Márquez...
GOBERNADOR SILENTE
Resultó comprensible que después de aquel “abril trágico” (así lo bautizó el arzobispo de Guadalajara, cardenal Juan Sandoval) con la mentadera que protagonizó el gobernador Emilio González Márquez, sus colaboradores más cercanos lo arroparan para reducir al máximo su exposición ante los reporteros en entrevistas abiertas. Pero parece que ya se excedió la barrera de protección y en las últimas semanas poco ha hablado el mandatario ante los medios, y la estrategia se ha limitado a que envíe mensajes en sus discursos, aunque no sobre los temas que interesan a los reporteros que cubren la fuente gubernamental. Ojalá que ahí de vez en cuando Emilio vuelva a dialogar con los reporteros, cuando tengan sus respectivas grabadoras encendidas.
¿NO QUE MUY MUY?
Pues se cumplió la profecía: el presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, José Luis Castellanos, quien todavía antier decía que estaba preparando las elecciones de 2009, ayer renunció al cargo y se llevó libre de polvo y paja a su bolsillo una cantidad muy respetable en un cheque con varios ceros que recibió desde el lunes a través de su asistente Pedro Pablo, quien gestionó la salida en el Congreso y así el ahora ex consejero se desistiera de su amparo para permanecer en el cergo. Hoy en el instituto harán oficial las renuncias de Castellanos y de Rosa del Carmen Álvarez, para nombrar como presidente encargado de despacho a Sergio Castañeda, quien así ya no parece tener obstáculos para ser el presidente que elijan los diputados entre los que se podría imponer fácilmente el interés (ooootra vez) de los panistas Rosales y Salinas.
MEMOS VIAJEROS
Después de favorecer el lunes pasado la opacidad de los partidos políticos, al dar su voto favorable a la restricción para que se hagan públicas las listas de afiliados, los dos consejeros “Memos” del ITEI partieron el miércoles a la V Semana Nacional por la Transparencia organizada por el IFAI en la Ciudad de México. Esperemos que aprendan algo sobre la materia, ya que su actuación dejó mucho que desear frente a la sociedad luego de darle la espalda a la transparencia al negarse a que el padrón de militantes del PAN se hiciera público. Pareciera que sus viajes para capacitarse no han rendido frutos. En agosto se inscribieron al Tercer Seminario Internacional de Acceso a la Información organizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la capital del país y luego participaron en la IX Asamblea Nacional de la Conferencia Mexicana de Acceso a la Información Pública celebrada en Puebla. Dicen que “los viajes ilustran”, y ojalá que se aplique en los casos de García Murillo y Muñoz Franco, que ya cobran por ser consejeros.
Y VAN POR MÁS
Las negras intenciones de los panistas al querer reformar el Consejo de la Judicatura son tener el control de al menos tres de los cinco consejeros que tienen en sus manos las decisiones de nombrar y remover jueces. De esta forma, el espacio que dejó vacante el consejero Juan Ochoa Luna quieren apropiárselo, dicen en corto, por presiones directas de Diego Fernández de Cevallos, quien quiere en ese cargo a su primo político, José León Valle. Pero para que los panistas lo logren requieren 27 votos en el Congreso, para lo cual deben negociar con la oposición, y los del PRI no quieren al susodicho.
Resultó comprensible que después de aquel “abril trágico” (así lo bautizó el arzobispo de Guadalajara, cardenal Juan Sandoval) con la mentadera que protagonizó el gobernador Emilio González Márquez, sus colaboradores más cercanos lo arroparan para reducir al máximo su exposición ante los reporteros en entrevistas abiertas. Pero parece que ya se excedió la barrera de protección y en las últimas semanas poco ha hablado el mandatario ante los medios, y la estrategia se ha limitado a que envíe mensajes en sus discursos, aunque no sobre los temas que interesan a los reporteros que cubren la fuente gubernamental. Ojalá que ahí de vez en cuando Emilio vuelva a dialogar con los reporteros, cuando tengan sus respectivas grabadoras encendidas.
¿NO QUE MUY MUY?
Pues se cumplió la profecía: el presidente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, José Luis Castellanos, quien todavía antier decía que estaba preparando las elecciones de 2009, ayer renunció al cargo y se llevó libre de polvo y paja a su bolsillo una cantidad muy respetable en un cheque con varios ceros que recibió desde el lunes a través de su asistente Pedro Pablo, quien gestionó la salida en el Congreso y así el ahora ex consejero se desistiera de su amparo para permanecer en el cergo. Hoy en el instituto harán oficial las renuncias de Castellanos y de Rosa del Carmen Álvarez, para nombrar como presidente encargado de despacho a Sergio Castañeda, quien así ya no parece tener obstáculos para ser el presidente que elijan los diputados entre los que se podría imponer fácilmente el interés (ooootra vez) de los panistas Rosales y Salinas.
MEMOS VIAJEROS
Después de favorecer el lunes pasado la opacidad de los partidos políticos, al dar su voto favorable a la restricción para que se hagan públicas las listas de afiliados, los dos consejeros “Memos” del ITEI partieron el miércoles a la V Semana Nacional por la Transparencia organizada por el IFAI en la Ciudad de México. Esperemos que aprendan algo sobre la materia, ya que su actuación dejó mucho que desear frente a la sociedad luego de darle la espalda a la transparencia al negarse a que el padrón de militantes del PAN se hiciera público. Pareciera que sus viajes para capacitarse no han rendido frutos. En agosto se inscribieron al Tercer Seminario Internacional de Acceso a la Información organizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la capital del país y luego participaron en la IX Asamblea Nacional de la Conferencia Mexicana de Acceso a la Información Pública celebrada en Puebla. Dicen que “los viajes ilustran”, y ojalá que se aplique en los casos de García Murillo y Muñoz Franco, que ya cobran por ser consejeros.
Y VAN POR MÁS
Las negras intenciones de los panistas al querer reformar el Consejo de la Judicatura son tener el control de al menos tres de los cinco consejeros que tienen en sus manos las decisiones de nombrar y remover jueces. De esta forma, el espacio que dejó vacante el consejero Juan Ochoa Luna quieren apropiárselo, dicen en corto, por presiones directas de Diego Fernández de Cevallos, quien quiere en ese cargo a su primo político, José León Valle. Pero para que los panistas lo logren requieren 27 votos en el Congreso, para lo cual deben negociar con la oposición, y los del PRI no quieren al susodicho.