Jalisco

En aumento, taxis ''pirata''

Representantes del sector denuncian afectaciones y piden que esta actividad sea tipificada como delito, pues sólo es considerada falta administrativa

-Taxis “pirata” operan con placas robadas o clonadas

GUADALAJARA, JALISCO (23/MAR/2011).-
Tras la autorización del aumento de 34% en las tarifas de taxis, queda una preocupación más para el sector: la competencia desleal de los denominados autos de alquiler “pirata”, por parte del servicio ejecutivo (que se ofrece a través de tarjetas en hoteles y restaurantes) o los vehículos disfrazados pintados de amarillo con placas apócrifas.

Para el Sindicato de Trabajadores Automovilistas del Estado de Jalisco, representado por Ramón Aviña Gutiérrez, la competencia desleal para el servicio establecido representa 20%, aunque admitió que es difícil cuantificar con precisión. Empero, para el Sindicato de la Industria del Autotransporte, dirigida por Armando Sera Cuéllar, el tamaño del problema es mayor, “de 60 por ciento”.

Desde el punto de vista de los dos líderes, que aglutinan a la mayoría de los taxistas de la metrópoli, la autoridad debe atacar de manera más enérgica esta situación.

“Se denominan de distintas formas: ejecutivos o turísticos, pero son vehículos ilegales. El problema es que se les debe agarrar infraganti y que el conductor reconozca que está cobrando por el servicio, entonces se pone difícil”, explicó Aviña Gutiérrez.

Ante el “pirataje”, que a decir de los dos todavía está en condiciones controlables, sería conveniente realizar reformas a la ley para que se convierta en un delito penal. “En ciudades como Puebla está estipulado el delito”, precisó Armando Sera Cuéllar, quien consideró que la irregularidad no debe ser sólo una falta administrativa.

Para el director del Transporte Público de la Secretaría de Vialidad, Alfonso Hernández Casillas, el problema no es grave: “Es mínimo, pero debemos considerarlo porque va contra la ley, ya que no está regulado”. Entre enero de 2007 y marzo de 2011 se han detectado 204 vehículos que se pueden considerar irregulares. Se trata de 203 particulares que se localizaron proporcionando el servicio de transporte público sin tener autorización, y a un particular cuyo vehículo tenía características y color de taxi, pero no contaba con permiso.

“Es difícil detectar (a los taxis ‘pirata’) porque no nos hacen las denuncias; o nos las hacen y, cuando vamos, los pasajeros nos dicen que les están dando ‘ride’ o que es un familiar.

Hemos hablado con taxistas para que nos ayuden a poner un usuario simulado, pero luego ellos dicen que los amenazan”.

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