Jalisco
En corto
El secretario general de Gobierno continuará como principal interlocutor con los partidos políticos y las fracciones parlamentarias
NI OCUPAMOS A LA ARAÑA
Ni hablar, hay ocasiones en que la vista falla, pero por mucho. Así sucedió la noche del martes, cuando confundimos de lejecitos a Rodolfo Ocampo, el director del SIAPA, nada menos que con el secretario del Trabajo, Ernesto Espinosa Guarro, quien era el único presente en la reunión realizada en un apartado salón del café Illy, con el ex gobernador, Francisco Ramírez Acuña. La charla entre los dos personajes se alargó hasta cerca de las 10 de la noche y el ex mandatario recibió de regalo un puro de uno de los comensales que tuvo a bien reconocerlo. Desde luego que entre Ocampo y Espinosa no existe ningún parecido; lo que sí les podemos decir es que el titular del SIAPA, quien aspira a ocupar el cargo que alguna vez tuvieron los dos políticos panistas ahí reunidos (la alcaldía tapatía), manda decir que no se ha sentado a platicar con Paco porque no se ha dado la oportunidad, pero no descarta hacerlo en cualquier momento. Como quiera, va una disculpa a los aludidos.
INTERLOCU… ¿QUÉ?
En su gira por los alrededores del alguna vez nombrado “Mar Chapálico”, el gobernador Emilio González dejó en claro ayer miércoles que Fernando Guzmán sigue gozando de su confianza, y por lo tanto permanecerá como secretario general de Gobierno, y en ese papel como principal interlocutor con los partidos políticos y las fracciones parlamentarias. Se sabe que la noche del martes, cuando arribó procedente de Estados Unidos, el mandatario fue abordado por el dirigente estatal del PAN, Eduardo Rosales, quien le ratificó la molestia que hay entre los panistas (y representantes de otras fuerzas políticas) porque creen que “Ferguz” no está haciendo bien su trabajo. Emilio simplemente escuchó…
POR ESO DIGO, MEJOR TONALÁ
Ante los dos “gallos” que ya se destaparon del lado de los panistas para la alcaldía de Guadalajara, Jorge Salinas y Rodolfo Ocampo, se dice en los pasillos del Congreso que el diputado Jorge Arana, que ya se había destapado otra vez como suspirante para ser alcalde tapatío, midió la situación y como que le entró pánico escénico. Ahora anda pregonando entre sus cuates la versión de que mejor va a cambiar la perla tapatía por el municipio donde sale el sol y del que ya fue munícipe, Tonalá. En sus comentarios dice que con todos los problemas con el alcalde prófugo, Jorge Vizcarra, está más fácil ganar, pero lo que se le “olvidó” medir a Arana es que su compañero diputado Antonio Mateos, también aspira a la alcaldía y ya le lleva un buen trecho recorrido. ¿Se quedará Jorge como el perro de las dos tortas?
MAL Y DE MALAS
Y el que sigue con el santo volteado es el ex director técnico de la Auditoria Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), Javier Gamboa Béjar, a quien ya le advirtieron que aunque presentó su renuncia, se le seguirá el proceso administrativo por el choque del “Sentra del amor”. A eso se le suma que en el PRI estatal ya habían llegado quejas y advertencias a los oídos del presidente estatal, Javier Guízar de cerca de cinco alcaldes del tricolor a los que el ex funcionario los había presionado, a fin de que salieran limpias sus cuentas públicas del año pasado. Lo anterior motivó la molestia y advertencia de los munícipes de que no se parara en esos lugares.
Ni hablar, hay ocasiones en que la vista falla, pero por mucho. Así sucedió la noche del martes, cuando confundimos de lejecitos a Rodolfo Ocampo, el director del SIAPA, nada menos que con el secretario del Trabajo, Ernesto Espinosa Guarro, quien era el único presente en la reunión realizada en un apartado salón del café Illy, con el ex gobernador, Francisco Ramírez Acuña. La charla entre los dos personajes se alargó hasta cerca de las 10 de la noche y el ex mandatario recibió de regalo un puro de uno de los comensales que tuvo a bien reconocerlo. Desde luego que entre Ocampo y Espinosa no existe ningún parecido; lo que sí les podemos decir es que el titular del SIAPA, quien aspira a ocupar el cargo que alguna vez tuvieron los dos políticos panistas ahí reunidos (la alcaldía tapatía), manda decir que no se ha sentado a platicar con Paco porque no se ha dado la oportunidad, pero no descarta hacerlo en cualquier momento. Como quiera, va una disculpa a los aludidos.
INTERLOCU… ¿QUÉ?
En su gira por los alrededores del alguna vez nombrado “Mar Chapálico”, el gobernador Emilio González dejó en claro ayer miércoles que Fernando Guzmán sigue gozando de su confianza, y por lo tanto permanecerá como secretario general de Gobierno, y en ese papel como principal interlocutor con los partidos políticos y las fracciones parlamentarias. Se sabe que la noche del martes, cuando arribó procedente de Estados Unidos, el mandatario fue abordado por el dirigente estatal del PAN, Eduardo Rosales, quien le ratificó la molestia que hay entre los panistas (y representantes de otras fuerzas políticas) porque creen que “Ferguz” no está haciendo bien su trabajo. Emilio simplemente escuchó…
POR ESO DIGO, MEJOR TONALÁ
Ante los dos “gallos” que ya se destaparon del lado de los panistas para la alcaldía de Guadalajara, Jorge Salinas y Rodolfo Ocampo, se dice en los pasillos del Congreso que el diputado Jorge Arana, que ya se había destapado otra vez como suspirante para ser alcalde tapatío, midió la situación y como que le entró pánico escénico. Ahora anda pregonando entre sus cuates la versión de que mejor va a cambiar la perla tapatía por el municipio donde sale el sol y del que ya fue munícipe, Tonalá. En sus comentarios dice que con todos los problemas con el alcalde prófugo, Jorge Vizcarra, está más fácil ganar, pero lo que se le “olvidó” medir a Arana es que su compañero diputado Antonio Mateos, también aspira a la alcaldía y ya le lleva un buen trecho recorrido. ¿Se quedará Jorge como el perro de las dos tortas?
MAL Y DE MALAS
Y el que sigue con el santo volteado es el ex director técnico de la Auditoria Superior del Estado de Jalisco (ASEJ), Javier Gamboa Béjar, a quien ya le advirtieron que aunque presentó su renuncia, se le seguirá el proceso administrativo por el choque del “Sentra del amor”. A eso se le suma que en el PRI estatal ya habían llegado quejas y advertencias a los oídos del presidente estatal, Javier Guízar de cerca de cinco alcaldes del tricolor a los que el ex funcionario los había presionado, a fin de que salieran limpias sus cuentas públicas del año pasado. Lo anterior motivó la molestia y advertencia de los munícipes de que no se parara en esos lugares.