Jalisco
En los bares, tensa calma
La vida nocturna pareció no cambiar, pero se espera un consumo más responsable
GUADALAJARA, JALISCO (16/NOV/2013).- En el día uno, todas las autoridades en materia de seguridad se coordinan para el banderazo del operativo “Salvando Vidas”. Eligen, como secreto de Estado, cuál es el punto para arrancar con la verificación de automovilistas, y localizar y reprender a quienes han rebasado el consumo permitido de alcohol.
Pero al tiempo que se giran órdenes, mientras las policías toman sus puestos y la labor logística se pone a andar para concentrar a los uniformados en el punto indicado, la vida sigue su curso en los bares de la ciudad. Sobre la Avenida Chapultepec se avanza a paso lento porque son muchos quienes buscan hallar un estacionamiento. Sobre Acueducto y Patria la historia no es distinta. En el bar “Reyes Salón Cantina” la afluencia es normal. No son ni las nueve de la noche y la cantidad de pláticas animadas por el alcohol ya es grande. Los meseros van de un lado a otro y las charolas en sus manos se llenan y vacían.
Son pocas las diferencias entre este fin de semana y los anteriores, cuando no había un Centro Urbano de Retención Vial por Alcoholimetría (CURVA) o una multa de hasta 10 mil pesos que despertaran inquietud en el conductor envalentonado por más de cuatro copas. “No creo que vengan menos clientes, pero sí vendrán con la idea de tomar con más responsabilidad. Es lo que queremos transmitirles”, narra el gerente Armando Camacho.
El lugar habilitó un dispositivo para medir la cantidad de alcohol en sus clientes antes que aborden su vehículo. Desde ayer, su uso allí es obligado. “Si no puedes manejar, no te entrego tus llaves y se quedan en el ballet parking. A las 11 del día ya están aquí y te las entregan”.
El cambio es positivo. “No se modifican los hábitos de consumo, pero sí los hábitos de cómo desplazarte”, expone Alberto Gangoiti, quien ha tomado cinco cervezas y no desea detenerse. “A propósito me vine en taxi”, dice, al tiempo que su amigo Héctor Buitrón califica como “excelente” este operativo.
COBERTURA ESPECIAL (Si no se despliega correctamente CLIC AQUÍ )
Pero al tiempo que se giran órdenes, mientras las policías toman sus puestos y la labor logística se pone a andar para concentrar a los uniformados en el punto indicado, la vida sigue su curso en los bares de la ciudad. Sobre la Avenida Chapultepec se avanza a paso lento porque son muchos quienes buscan hallar un estacionamiento. Sobre Acueducto y Patria la historia no es distinta. En el bar “Reyes Salón Cantina” la afluencia es normal. No son ni las nueve de la noche y la cantidad de pláticas animadas por el alcohol ya es grande. Los meseros van de un lado a otro y las charolas en sus manos se llenan y vacían.
Son pocas las diferencias entre este fin de semana y los anteriores, cuando no había un Centro Urbano de Retención Vial por Alcoholimetría (CURVA) o una multa de hasta 10 mil pesos que despertaran inquietud en el conductor envalentonado por más de cuatro copas. “No creo que vengan menos clientes, pero sí vendrán con la idea de tomar con más responsabilidad. Es lo que queremos transmitirles”, narra el gerente Armando Camacho.
El lugar habilitó un dispositivo para medir la cantidad de alcohol en sus clientes antes que aborden su vehículo. Desde ayer, su uso allí es obligado. “Si no puedes manejar, no te entrego tus llaves y se quedan en el ballet parking. A las 11 del día ya están aquí y te las entregan”.
El cambio es positivo. “No se modifican los hábitos de consumo, pero sí los hábitos de cómo desplazarte”, expone Alberto Gangoiti, quien ha tomado cinco cervezas y no desea detenerse. “A propósito me vine en taxi”, dice, al tiempo que su amigo Héctor Buitrón califica como “excelente” este operativo.
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