Jalisco
Encuentran hombre muerto en colonia Lázaro Cárdenas
Fue identificado sólo como el 'Padre Roberto', su cadáver tenía varios días de descomposición
GUADALAJARA, JALISCO (01/MAR/2014).- La tarde de este sábado un hombre identificado sólo como el "Padre Roberto" fue encontrado muerto dentro de su domicilio en la calle Magdaleno Cedillo, casi al cruce con Gabino Durán, en la colonia Lázaro Cárdenas en Guadalajara. Su cadáver tenía varios días en descomposición.
El reporte lo recibieron autoridades poco antes de las tres de la tarde, al encontrar que el susodicho no era visto desde hace días por la calle y que de la casa que habitaba --donde rentaba-- salían olores putrefactos.
Policías de Guadalajara fueron los primeros en arribar para corroborar el reporte. Ingresaron dos al sitio y sólo uno permaneció para indagar más después de encontrar el cadáver.
El "Padre Roberto" estaba envuelto en una cobija sobre la cama. Los gendarmes no quisieron abundar en investigaciones sobre las causas de muerte pues la envoltura del difunto no les permitía ver si había sido apuñalado o asesinado a balazos. Lo cierto es que se apreciaban huellas de violencia entre lo que se podía ver además de que en el sitio había un mensaje "como de reproche", por lo que presumen que el asesino le tenía rencor por alguna razón.
Los vecinos poco conocían al "Padre Roberto", pues recién hacía unos quince días que se había mudado al lugar. De hecho supieron por su nombre por el casero.
Lo último que se supo fue que tuvo una fiesta en el domicilio, donde había pocos muebles, y que después ya no lo volvieron a ver.
Mientras los peritos forenses realizaban tareas en el interior del domicilio, decenas de vecinos se aglutinaron detrás de los listones que la Policía colocó para que no se acercaran. El aire soplaba de oriente a poniente, hacia la multitud, que de cuando en cuando se quejaba de los olores pero no se iba.
No fue sino hasta que sacaron el cadáver cuando la muchedumbre se dispersó al recibir el tremendo tufo. Los vecinos corrieron y hasta se encerraron en sus casas a la espera de que el aire despejara la pestilencia.
Los peritos forenses practicarán la autopsia al hombre para determinar su causa de muerte. No proporcionaron su identidad ni corroboraron si en realidad era párroco.
El reporte lo recibieron autoridades poco antes de las tres de la tarde, al encontrar que el susodicho no era visto desde hace días por la calle y que de la casa que habitaba --donde rentaba-- salían olores putrefactos.
Policías de Guadalajara fueron los primeros en arribar para corroborar el reporte. Ingresaron dos al sitio y sólo uno permaneció para indagar más después de encontrar el cadáver.
El "Padre Roberto" estaba envuelto en una cobija sobre la cama. Los gendarmes no quisieron abundar en investigaciones sobre las causas de muerte pues la envoltura del difunto no les permitía ver si había sido apuñalado o asesinado a balazos. Lo cierto es que se apreciaban huellas de violencia entre lo que se podía ver además de que en el sitio había un mensaje "como de reproche", por lo que presumen que el asesino le tenía rencor por alguna razón.
Los vecinos poco conocían al "Padre Roberto", pues recién hacía unos quince días que se había mudado al lugar. De hecho supieron por su nombre por el casero.
Lo último que se supo fue que tuvo una fiesta en el domicilio, donde había pocos muebles, y que después ya no lo volvieron a ver.
Mientras los peritos forenses realizaban tareas en el interior del domicilio, decenas de vecinos se aglutinaron detrás de los listones que la Policía colocó para que no se acercaran. El aire soplaba de oriente a poniente, hacia la multitud, que de cuando en cuando se quejaba de los olores pero no se iba.
No fue sino hasta que sacaron el cadáver cuando la muchedumbre se dispersó al recibir el tremendo tufo. Los vecinos corrieron y hasta se encerraron en sus casas a la espera de que el aire despejara la pestilencia.
Los peritos forenses practicarán la autopsia al hombre para determinar su causa de muerte. No proporcionaron su identidad ni corroboraron si en realidad era párroco.