Jalisco
Fallecen dos en enfrentamiento tras intento de robo a farmacia
Se trata del guardia de seguridad y el presunto ladrón; sucede en la colonia Prados Coyula
GUADALAJARA, JALISCO (25/ABR/2014).- Dos personas murieron tras enfrentarse a balazos la madrugada de este viernes en el municipio de Tonalá tras un intento de asalto a una sucursal de una cadena de farmacias; los fallecidos fueron el guardia de seguridad y el presunto ladrón.
Fue hacia las 04:30 horas de este viernes cuando el sujeto ingresó a la sucursal ubicada en el cruce de las calles Hidalgo y Reforma, en la colonia Prados Coyula. Éste sacó un arma de fuego calibre 45 con la que amagó a los empleados; fue que el elemento de seguridad, de la empresa Iron Tiger, intentó frustrar el asalto.
Ocurrió un breve enfrentamiento; se escucharon cinco detonaciones; ambos hombres acertaron.
Juan Iván Ezequiel Álvarez, el guardia de 27 años, se fue al suelo herido de tres balazos. Su pistola, una Colt calibre 380, quedó tirada junto a él. El presunto ladrón cayó de rodillas con el arma de la marca Astra calibre 45 en su entrepierna; ésta ya no tenía cartuchos útiles, pues percutió los cuatro que cargaba de los que acertó tres.
Juan tenía los impactos en la pierna izquierda, tórax y cuello mientras que su atacante, quien permaneció sin identificar, tenía sólo un balazo pero justo a la altura del corazón. Era moreno de entre 30 y 35 años, de 1.75 de estatura, vestía pantalón negro, sudadera gris y tenía un tatuaje en uno de sus brazos.
Al sitio arribó personal de Servicios Médicos Municipales y de Seguridad Pública. Los hombres ya estaban muertos, confirmaron los paramédicos. Se notificó a la Fiscalía General y al Servicio Médico Forense.
Fue hacia las 04:30 horas de este viernes cuando el sujeto ingresó a la sucursal ubicada en el cruce de las calles Hidalgo y Reforma, en la colonia Prados Coyula. Éste sacó un arma de fuego calibre 45 con la que amagó a los empleados; fue que el elemento de seguridad, de la empresa Iron Tiger, intentó frustrar el asalto.
Ocurrió un breve enfrentamiento; se escucharon cinco detonaciones; ambos hombres acertaron.
Juan Iván Ezequiel Álvarez, el guardia de 27 años, se fue al suelo herido de tres balazos. Su pistola, una Colt calibre 380, quedó tirada junto a él. El presunto ladrón cayó de rodillas con el arma de la marca Astra calibre 45 en su entrepierna; ésta ya no tenía cartuchos útiles, pues percutió los cuatro que cargaba de los que acertó tres.
Juan tenía los impactos en la pierna izquierda, tórax y cuello mientras que su atacante, quien permaneció sin identificar, tenía sólo un balazo pero justo a la altura del corazón. Era moreno de entre 30 y 35 años, de 1.75 de estatura, vestía pantalón negro, sudadera gris y tenía un tatuaje en uno de sus brazos.
Al sitio arribó personal de Servicios Médicos Municipales y de Seguridad Pública. Los hombres ya estaban muertos, confirmaron los paramédicos. Se notificó a la Fiscalía General y al Servicio Médico Forense.