Jalisco
Fomentan modelos para desalentar el clientelismo político
Para reactivar las redes sociales que unen a una colonia o un barrio, es necesario asumir un compromiso colectivo
GUADALAJARA, JALISCO.- Para alejarse del modelo clientelar que denota la presencia de 95 miembros del
Partido Acción Nacional (PAN) al frente de asociaciones vecinales de
Guadalajara, el Consejo Académico Consultivo en Política Social propuso adoptar un esquema de trabajo conocido como “animación sociocultural”.
El objetivo es fomentar pensamiento crítico y reflexión del contexto entre vecinos. En la animación sociocultural, la autoridad está cercana a la sociedad, a asociaciones vecinales, para asistirlas y orientarlas, pero no conducirlas.
Así lo recomienda Joaquín Osorio Goicoechea, integrante de dicho Consejo, a la Dirección de Participación y Orientación Ciudadana.
Especialistas como Carlos Peralta Varela, director del Programa de Formación de Ciudadanía del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), considera que la única solución a la partidización de los organismos de la sociedad civil, es la auto-organización que libere a los ciudadanos del “hartazgo de los partidos políticos”, y propone una “contraloría social”, para seguir el desempeño de gobernantes y representantes sociales y ciudadanos.
El desinterés de la sociedad permite infiltración de partidos en asociaciones ciudadanas
El desinterés que persiste en sectores de la sociedad con respecto a sus asociaciones vecinales, ha contribuido en las circunstancias para que estos grupos tengan una importante presencia de miembros de un partido político en sus dirigencias.
El Consejo Académico Consultivo en Política Social de Guadalajara ha cuestionado, por lo tanto, que casi un tercio de las colonias con organización del municipio (95 de 328) estén presididas por miembros activos y adherentes del PAN, pues esto crea, advierte, las condiciones para la movilización de bases sociales con fines partidistas.
Por ello, dicho Consejo propone adoptar un modelo de participación ciudadana conocido como animación sociocultural, que tiene como metas el compromiso colectivo y la transformación social.
Contrario al clientelismo, forma en la que se conduce actualmente la Dirección de Participación y Orientación Ciudadana de Guadalajara, en la animación sociocultural se promueve el pensamiento crítico y reflexivo de los integrantes de una comunidad.
Se pueden generar, dijo el académico: “Actividades que revitalicen las redes sociales de una comunidad, un barrio o una colonia”.
Proselitismo panista
Las asociaciones de vecinos han tenido un propósito muy claro en los gobiernos panistas: funcionar como grupos de proselitismo, dado que se han vinculado con instituciones gubernamentales para asegurar el respaldo a funcionarios en turno y a los candidatos en campaña.
Así lo señaló el empresario y ex regidor perredista Manuel Villagómez Rodríguez, quien refirió que el éxito que tuvieron estas asociaciones a favor del panismo, se debió en gran parte al resquebrajamiento de los comités seccionales del PRI, que fueron desmantelados en el tiempo de la gestión del fallecido dirigente Luis Donaldo Colosio, con el aval del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.
Otro empresario entrevistado al respecto, el presidente de la Unión de Comerciantes del Mercado de Abastos de Guadalajara (UCMA), Rafael Barrios Dávila, refirió que cada dirigente de los organismos vecinales es libre de profesar la militancia o ideología partidista que desee, “pero esto no debe mezclarse con el desempeño de su actuación al representar a una determinada comunidad”.
Adujo que “hay de todo” en las organizaciones vecinales, desde casos destacados de gestiones desinteresadas, hasta corrupción, “como en el ejemplo de la colonia Bugambilias, donde el comité vecinal se hizo de la vista gorda para autorizar que un terreno destinado como reserva forestal se convirtiera en una plaza comercial bajo la administración de Juan Sánchez Aldana en Zapopan”.
Ambos entrevistados coincidieron en que con el cambio de partido en los gobiernos municipales, se tiene la oportunidad de una depuración de los dirigentes de las asociaciones vecinales, conforme a lo previsto en la ley en la materia, sobre todo en los casos de vicios de origen en el nombramiento de los líderes, o si se comprueba que hubo sesgo partidista.
Testimonio
Política desde una asociación civil
Cuando hace 15 años el PAN tomó el poder en distintas localidades de la Zona Metropolitana de Guadalajara, entre ellas las asociaciones vecinales, la única plataforma civil que tuvo la gestora social Leticia Lugo Ochoa, para la participación política en su colonia, fue crear la Agrupación Solidaria a Ciudadanos de la Tercera Edad.
Leticia Lugo, desde la experiencia en esta asociación civil, denunció que durante más de 15 años, la presidencia de la junta de colonos adscrita a la colonia Belisario Domínguez, Distrito 9, ha estado tomada por una mujer que identificó como “Benita”, la cual ha aprovechado este cargo para beneficio personal y de sus familiares.
“Los beneficios derivados del Ayuntamiento de Guadalajara, que deberían corresponder a toda la colonia, han sido aprovechados por esta mujer, al incorporar a sus hijos en instancias de Gobierno, al derivar servicios como pintura de fachadas, despensas, hasta dinero a personas cercanas a ella”.
Apuntó que “ahora la señora no quiere dejar su coto de poder” y ha incluso perjudicado a vecinos de la tercera edad, al denunciarlos por ambulantaje en el programa Lunes Contigo, del nuevo alcalde priista de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, con quien busca cercanía “para ahora dirigir a los vecinos con los colores del PRI”.
Dijo que las asambleas y las votaciones de reelección las realizó “a escondidas”, cuando deberían ser anunciadas, del conocimiento público y en un lugar visible.
“Ahora necesitamos que ese cargo lo tome alguien sin distinción de partido. Ellos no se quieren ir, pero eso nos perjudica a todos”.
Acusó a esta asociación vecinal del incremento en los niveles de drogadicción en la zona Belisario Domínguez, en especial entre menores de edad. Puntualizó que fue “tomada por militantes panistas”, y ahora necesita “terminar con su coto de poder, para que tenga una dirección más equitativa y justa”.
¿Cómo funciona una asociación vecinal?
Los comités vecinales citan a sus integrantes, ahí los colonos entregan y discuten sus quejas y/o peticiones, “la hoja de necesidades” es firmada por la mesa directiva y presentada al Ayuntamiento correspondiente, explicó el presidente de vecinos de Jardines de la Paz, Ernesto Gutiérrez Franco.
Todas las solicitudes de los vecinos son prioridad, pero en su colonia sobresalen las que giran en torno a seguridad pública y lo relacionado con parques y jardines.
Para el presidente de vecinos, la respuesta del Gobierno a sus necesidades es “regular tirando a buena. Mucha gente cree que somos empleados del Gobierno, si piden el apoyo uno se los da, pero no somos ni inspectores ni empleados del Ayuntamiento; nadie nos paga ni un cinco en la asociación de vecinos”.
El rol de los líderes vecinales
Auto-organización, la clave para la autonomía ciudadana
“Los líderes vecinales tienen el derecho de participar en los partidos políticos, pero nunca en nombre del comité de vecinos”, comentó Carlos Peralta Varela, director del Programa de Formación de Ciudadanía del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).
Para el doctor en Ciencias Sociales, “la partidización de los comités vecinales se agravó desde la llegada del PAN hace más de 15 años”. Sin embargo, señaló que la ciudadanía cada vez es más independiente de las decisiones políticas del líder vecinal, y votan por aquel candidato que más representa sus intereses.
“Una prueba es el Distrito 10, ubicado en Zapopan, en donde a pesar de que existe un dominio panista considerable, la tasa de voto nulo fue una de las más altas registradas en todo el país”.
Aseguró que la relación entre los partidos políticos y las asociaciones debe ser “bastante institucional”, sin intromisiones en las decisiones que sólo les competen a los vecinos.
Por otro lado, señaló que la única forma en que las asociaciones se puedan convertir en portadores legítimos de los intereses de sus miembros es a través de “la contraloría social”, mediante la cual los ciudadanos pueden seguirle la pista no sólo a sus gobernantes, sino también a los representantes sociales y ciudadanos.
Afirmó que la propuesta de reforma política que abre paso a la inclusión de candidatos ciudadanos y de mecanismos participativos como el referéndum y el plebiscito, son un “pequeño paso”. La única solución a la partidización de los organismos de la sociedad civil, es la auto-organización que libere a los ciudadanos del “hartazgo de los partidos políticos”.
El vínculo que los partidos han olvidado
Para Gabriel Torres Espinoza, investigador del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y ex vicerrector de la casa de estudios durante la rectoría del fallecido Carlos Briseño, las asociaciones vecinales son entidades públicas cuya “finalidad es actuar de intermediario en la formulación de la agenda social que los partidos han abandonado”.
La multiplicación de asambleas, organizaciones y asociaciones que buscan incidir en los puntos principales de la agenda social, ambiental o legal, se debe a que los partidos políticos “se han limitado a atender exclusivamente su función político-electoral, rompiendo el vínculo con los ciudadanos y evadiendo su carácter de entidades de interés público que les otorgó la reforma política del artículo 41 en 1977”.
El objetivo es fomentar pensamiento crítico y reflexión del contexto entre vecinos. En la animación sociocultural, la autoridad está cercana a la sociedad, a asociaciones vecinales, para asistirlas y orientarlas, pero no conducirlas.
Así lo recomienda Joaquín Osorio Goicoechea, integrante de dicho Consejo, a la Dirección de Participación y Orientación Ciudadana.
Especialistas como Carlos Peralta Varela, director del Programa de Formación de Ciudadanía del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), considera que la única solución a la partidización de los organismos de la sociedad civil, es la auto-organización que libere a los ciudadanos del “hartazgo de los partidos políticos”, y propone una “contraloría social”, para seguir el desempeño de gobernantes y representantes sociales y ciudadanos.
El desinterés de la sociedad permite infiltración de partidos en asociaciones ciudadanas
El desinterés que persiste en sectores de la sociedad con respecto a sus asociaciones vecinales, ha contribuido en las circunstancias para que estos grupos tengan una importante presencia de miembros de un partido político en sus dirigencias.
El Consejo Académico Consultivo en Política Social de Guadalajara ha cuestionado, por lo tanto, que casi un tercio de las colonias con organización del municipio (95 de 328) estén presididas por miembros activos y adherentes del PAN, pues esto crea, advierte, las condiciones para la movilización de bases sociales con fines partidistas.
Por ello, dicho Consejo propone adoptar un modelo de participación ciudadana conocido como animación sociocultural, que tiene como metas el compromiso colectivo y la transformación social.
Contrario al clientelismo, forma en la que se conduce actualmente la Dirección de Participación y Orientación Ciudadana de Guadalajara, en la animación sociocultural se promueve el pensamiento crítico y reflexivo de los integrantes de una comunidad.
Se pueden generar, dijo el académico: “Actividades que revitalicen las redes sociales de una comunidad, un barrio o una colonia”.
Proselitismo panista
Las asociaciones de vecinos han tenido un propósito muy claro en los gobiernos panistas: funcionar como grupos de proselitismo, dado que se han vinculado con instituciones gubernamentales para asegurar el respaldo a funcionarios en turno y a los candidatos en campaña.
Así lo señaló el empresario y ex regidor perredista Manuel Villagómez Rodríguez, quien refirió que el éxito que tuvieron estas asociaciones a favor del panismo, se debió en gran parte al resquebrajamiento de los comités seccionales del PRI, que fueron desmantelados en el tiempo de la gestión del fallecido dirigente Luis Donaldo Colosio, con el aval del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.
Otro empresario entrevistado al respecto, el presidente de la Unión de Comerciantes del Mercado de Abastos de Guadalajara (UCMA), Rafael Barrios Dávila, refirió que cada dirigente de los organismos vecinales es libre de profesar la militancia o ideología partidista que desee, “pero esto no debe mezclarse con el desempeño de su actuación al representar a una determinada comunidad”.
Adujo que “hay de todo” en las organizaciones vecinales, desde casos destacados de gestiones desinteresadas, hasta corrupción, “como en el ejemplo de la colonia Bugambilias, donde el comité vecinal se hizo de la vista gorda para autorizar que un terreno destinado como reserva forestal se convirtiera en una plaza comercial bajo la administración de Juan Sánchez Aldana en Zapopan”.
Ambos entrevistados coincidieron en que con el cambio de partido en los gobiernos municipales, se tiene la oportunidad de una depuración de los dirigentes de las asociaciones vecinales, conforme a lo previsto en la ley en la materia, sobre todo en los casos de vicios de origen en el nombramiento de los líderes, o si se comprueba que hubo sesgo partidista.
Testimonio
Política desde una asociación civil
Cuando hace 15 años el PAN tomó el poder en distintas localidades de la Zona Metropolitana de Guadalajara, entre ellas las asociaciones vecinales, la única plataforma civil que tuvo la gestora social Leticia Lugo Ochoa, para la participación política en su colonia, fue crear la Agrupación Solidaria a Ciudadanos de la Tercera Edad.
Leticia Lugo, desde la experiencia en esta asociación civil, denunció que durante más de 15 años, la presidencia de la junta de colonos adscrita a la colonia Belisario Domínguez, Distrito 9, ha estado tomada por una mujer que identificó como “Benita”, la cual ha aprovechado este cargo para beneficio personal y de sus familiares.
“Los beneficios derivados del Ayuntamiento de Guadalajara, que deberían corresponder a toda la colonia, han sido aprovechados por esta mujer, al incorporar a sus hijos en instancias de Gobierno, al derivar servicios como pintura de fachadas, despensas, hasta dinero a personas cercanas a ella”.
Apuntó que “ahora la señora no quiere dejar su coto de poder” y ha incluso perjudicado a vecinos de la tercera edad, al denunciarlos por ambulantaje en el programa Lunes Contigo, del nuevo alcalde priista de Guadalajara, Aristóteles Sandoval, con quien busca cercanía “para ahora dirigir a los vecinos con los colores del PRI”.
Dijo que las asambleas y las votaciones de reelección las realizó “a escondidas”, cuando deberían ser anunciadas, del conocimiento público y en un lugar visible.
“Ahora necesitamos que ese cargo lo tome alguien sin distinción de partido. Ellos no se quieren ir, pero eso nos perjudica a todos”.
Acusó a esta asociación vecinal del incremento en los niveles de drogadicción en la zona Belisario Domínguez, en especial entre menores de edad. Puntualizó que fue “tomada por militantes panistas”, y ahora necesita “terminar con su coto de poder, para que tenga una dirección más equitativa y justa”.
¿Cómo funciona una asociación vecinal?
Los comités vecinales citan a sus integrantes, ahí los colonos entregan y discuten sus quejas y/o peticiones, “la hoja de necesidades” es firmada por la mesa directiva y presentada al Ayuntamiento correspondiente, explicó el presidente de vecinos de Jardines de la Paz, Ernesto Gutiérrez Franco.
Todas las solicitudes de los vecinos son prioridad, pero en su colonia sobresalen las que giran en torno a seguridad pública y lo relacionado con parques y jardines.
Para el presidente de vecinos, la respuesta del Gobierno a sus necesidades es “regular tirando a buena. Mucha gente cree que somos empleados del Gobierno, si piden el apoyo uno se los da, pero no somos ni inspectores ni empleados del Ayuntamiento; nadie nos paga ni un cinco en la asociación de vecinos”.
El rol de los líderes vecinales
Auto-organización, la clave para la autonomía ciudadana
“Los líderes vecinales tienen el derecho de participar en los partidos políticos, pero nunca en nombre del comité de vecinos”, comentó Carlos Peralta Varela, director del Programa de Formación de Ciudadanía del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).
Para el doctor en Ciencias Sociales, “la partidización de los comités vecinales se agravó desde la llegada del PAN hace más de 15 años”. Sin embargo, señaló que la ciudadanía cada vez es más independiente de las decisiones políticas del líder vecinal, y votan por aquel candidato que más representa sus intereses.
“Una prueba es el Distrito 10, ubicado en Zapopan, en donde a pesar de que existe un dominio panista considerable, la tasa de voto nulo fue una de las más altas registradas en todo el país”.
Aseguró que la relación entre los partidos políticos y las asociaciones debe ser “bastante institucional”, sin intromisiones en las decisiones que sólo les competen a los vecinos.
Por otro lado, señaló que la única forma en que las asociaciones se puedan convertir en portadores legítimos de los intereses de sus miembros es a través de “la contraloría social”, mediante la cual los ciudadanos pueden seguirle la pista no sólo a sus gobernantes, sino también a los representantes sociales y ciudadanos.
Afirmó que la propuesta de reforma política que abre paso a la inclusión de candidatos ciudadanos y de mecanismos participativos como el referéndum y el plebiscito, son un “pequeño paso”. La única solución a la partidización de los organismos de la sociedad civil, es la auto-organización que libere a los ciudadanos del “hartazgo de los partidos políticos”.
El vínculo que los partidos han olvidado
Para Gabriel Torres Espinoza, investigador del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y ex vicerrector de la casa de estudios durante la rectoría del fallecido Carlos Briseño, las asociaciones vecinales son entidades públicas cuya “finalidad es actuar de intermediario en la formulación de la agenda social que los partidos han abandonado”.
La multiplicación de asambleas, organizaciones y asociaciones que buscan incidir en los puntos principales de la agenda social, ambiental o legal, se debe a que los partidos políticos “se han limitado a atender exclusivamente su función político-electoral, rompiendo el vínculo con los ciudadanos y evadiendo su carácter de entidades de interés público que les otorgó la reforma política del artículo 41 en 1977”.