Jalisco
Heredan cementerio de vehículos en alcaldías
Zapopan, Tonalá, Guadalajara y Tlaquepaque no sólo padecen problemas financieros: tienen casi dos mil unidades inservibles
GUADALAJARA, JALISCO (20/NOV/2015).- Sara Martínez solicitó la reparación del alumbrado público afuera de su casa y personal del Ayuntamiento de Tonalá nunca llegó. Norma Saavedra reportó delitos cometidos en su colonia al Ayuntamiento de Zapopan y la patrulla nunca atendió la emergencia… o lo hizo cuando ya no había nadie. Blanca Ortiz requirió una ambulancia y no había en la Cruz Verde. Los motivos son simples: son los dos ayuntamientos que más problemas arrastran por las condiciones en las que se encuentra la flotilla de vehículos oficiales heredada por las autoridades que terminaron en septiembre pasado.
En Zapopan sólo la mitad de las unidades sirve o está en condiciones óptimas de salir a las calles; es decir, de dos mil 199, hay mil 99 que no funcionan. Se trata de unidades de todas las direcciones, desde Seguridad Pública, Parques y Jardines, Aseo Público y Administración, entre otras.
“Por lo pronto estamos rehabilitando la gran cantidad de unidades que nos dejaron fuera de servicio (…) En el área de Protección Civil, 70% de los vehículos no funcionaban”, se lamenta Pablo Lemus, alcalde de Zapopan.
Por su parte, en Tonalá funcionan solamente seis de cada 10 unidades: de 195 no operan 78.
Si bien en Tlajomulco el problema no es tan grave, junto con Zapopan, Tonalá, Guadalajara y Tlaquepaque padecen la herencia de un cementerio de vehículos inservibles: de seis mil 426, suman mil 993 que no están en las calles apoyando en los servicios públicos prioritarios para la población.
Los problemas que enfrentan las nuevas autoridades son dos. Primero: cuesta más la reparación de las unidades que el precio de las mismas. Segundo: en los últimos tres meses del año, las nuevas administraciones enfrentan serios problemas financieros para salir adelante de las deudas con proveedores, en el pago de salarios, aguinaldos y demás prestaciones que se avecinan.
En Tlaquepaque, 251 de sus 778 unidades están por ser dadas de baja porque resulta más caro repararlas que comprar nuevas, aunque eso tampoco es posible por la insuficiencia de recursos, reconoce Anabel González Aceves, directora de Patrimonio, quien señala que desde el año 2013 no se habían desincorporado vehículos del Ayuntamiento y seguían manteniéndose inservibles. Por eso prevé que la depuración ocurra en breve.
En Guadalajara no funcionan 501 de los dos mil 829 vehículos oficiales. El porcentaje no es tan alto como en Zapopan o Tonalá, pero la capital enfrenta otro problema en la Policía: sólo operan cuatro de 25 triciclos motorizados adquiridos en 2011 (foto principal) y más de la mitad de las motocicletas están descompuestas.
En Zapopan sólo la mitad de las unidades sirve o está en condiciones óptimas de salir a las calles; es decir, de dos mil 199, hay mil 99 que no funcionan. Se trata de unidades de todas las direcciones, desde Seguridad Pública, Parques y Jardines, Aseo Público y Administración, entre otras.
“Por lo pronto estamos rehabilitando la gran cantidad de unidades que nos dejaron fuera de servicio (…) En el área de Protección Civil, 70% de los vehículos no funcionaban”, se lamenta Pablo Lemus, alcalde de Zapopan.
Por su parte, en Tonalá funcionan solamente seis de cada 10 unidades: de 195 no operan 78.
Si bien en Tlajomulco el problema no es tan grave, junto con Zapopan, Tonalá, Guadalajara y Tlaquepaque padecen la herencia de un cementerio de vehículos inservibles: de seis mil 426, suman mil 993 que no están en las calles apoyando en los servicios públicos prioritarios para la población.
Los problemas que enfrentan las nuevas autoridades son dos. Primero: cuesta más la reparación de las unidades que el precio de las mismas. Segundo: en los últimos tres meses del año, las nuevas administraciones enfrentan serios problemas financieros para salir adelante de las deudas con proveedores, en el pago de salarios, aguinaldos y demás prestaciones que se avecinan.
En Tlaquepaque, 251 de sus 778 unidades están por ser dadas de baja porque resulta más caro repararlas que comprar nuevas, aunque eso tampoco es posible por la insuficiencia de recursos, reconoce Anabel González Aceves, directora de Patrimonio, quien señala que desde el año 2013 no se habían desincorporado vehículos del Ayuntamiento y seguían manteniéndose inservibles. Por eso prevé que la depuración ocurra en breve.
En Guadalajara no funcionan 501 de los dos mil 829 vehículos oficiales. El porcentaje no es tan alto como en Zapopan o Tonalá, pero la capital enfrenta otro problema en la Policía: sólo operan cuatro de 25 triciclos motorizados adquiridos en 2011 (foto principal) y más de la mitad de las motocicletas están descompuestas.