Jalisco
Hermanos mataron a canadienses; cae uno, informa Fiscalía
El presunto homicida se escondía en un cerro cerca de la colonia donde vive; su hermano sigue prófugo
GUADALAJARA, JALISCO (13/FEB/2014).- La Fiscalía General del Estado presume que capturó a uno de los autores materiales del robo y homicidio de una pareja de ciudadanos canadienses el pasado fin de semana en Ajijic; se trata de Julio César Castillo Casillas, de 31 años de edad, quien se desempeñaba como abañil pero que al parecer cuenta con antecedentes penales por robo y allanamiento de morada, informó el titular de la dependencia, Luis Carlos Nájera.
La captura del presunto homicida se dio tras un operativo implementado la mañana de este miércoles en un cerro cercano al lugar del crimen donde se ocultaba Castillo; las acciones fueron encabezadas por el comisionado de Seguridad, Alejandro Solorio.
De acuerdo a las primeras investigaciones, Castillo trabajaba en una obra en una finca aledaña a donde rentaban desde hace seis meses la escritora Linda Marian Discombe y su marido Edward J. Kular. El detenido y su hermano bebían alcohol la noche del sábado cuando el primero decidió allanar la casa de la pareja pues pensó que la mujer vivía sola; sin embargo, al ingresar por la madrugada del domingo fueron sorprendidos por el esposo, por lo que decidieron asesinarlos. Para ellos se valieron de un cuchillo y los golpearon además con una escultura de madera, señaló Luis Carlos Nájera.
Tras el homicidio, los hermanos cargaron una camioneta Caravan verde de las víctimas con artículos varios que robaron, entre los que estaba una pantalla plana, tarjetas bancarias, una cámara fotográfica digital, ropa, una máquina de coser, una grabadora, una aspiradora, ropa y siete mil 600 pesos, los cuales se repartieron en partes iguales. Nájera comentó que César Castillo había declarado que su parte la gastó en droga y ropa.
La camioneta robada fue localizada la mañana de 11 de febrero por policías de Poncitlán en un poblado llamado Tlachichilco, según datos de la Fiscalía.
Tras la detención de Castillo las autoridades solicitaron una orden de cateo para revisar la casa donde el detenido señaló que ocultó los bienes robados, que servirán de evidencia en su contra. El hermano permanece prófugo.
Nájera aclaró que los cuerpos de los canadienses aún permanecen en Guadalajara a la espera de ser reclamados por sus familiares.
La captura del presunto homicida se dio tras un operativo implementado la mañana de este miércoles en un cerro cercano al lugar del crimen donde se ocultaba Castillo; las acciones fueron encabezadas por el comisionado de Seguridad, Alejandro Solorio.
De acuerdo a las primeras investigaciones, Castillo trabajaba en una obra en una finca aledaña a donde rentaban desde hace seis meses la escritora Linda Marian Discombe y su marido Edward J. Kular. El detenido y su hermano bebían alcohol la noche del sábado cuando el primero decidió allanar la casa de la pareja pues pensó que la mujer vivía sola; sin embargo, al ingresar por la madrugada del domingo fueron sorprendidos por el esposo, por lo que decidieron asesinarlos. Para ellos se valieron de un cuchillo y los golpearon además con una escultura de madera, señaló Luis Carlos Nájera.
Tras el homicidio, los hermanos cargaron una camioneta Caravan verde de las víctimas con artículos varios que robaron, entre los que estaba una pantalla plana, tarjetas bancarias, una cámara fotográfica digital, ropa, una máquina de coser, una grabadora, una aspiradora, ropa y siete mil 600 pesos, los cuales se repartieron en partes iguales. Nájera comentó que César Castillo había declarado que su parte la gastó en droga y ropa.
La camioneta robada fue localizada la mañana de 11 de febrero por policías de Poncitlán en un poblado llamado Tlachichilco, según datos de la Fiscalía.
Tras la detención de Castillo las autoridades solicitaron una orden de cateo para revisar la casa donde el detenido señaló que ocultó los bienes robados, que servirán de evidencia en su contra. El hermano permanece prófugo.
Nájera aclaró que los cuerpos de los canadienses aún permanecen en Guadalajara a la espera de ser reclamados por sus familiares.