Jalisco
Inicia peregrinación al Santuario del Señor del Encino
Centenares de fieles se concentraron en la puerta de la Barranca de Huentitán para comenzar su descenso rumbo al municipio alteño
GUADALAJARA, JALISCO (22/ABR/2011).- Desde hace una década, los devotos del Señor del Encino —una imagen de Jesucristo crucificado que tiene su santuario en Ocotes de Moya— realizan una peregrinación de 81 kilómetros desde Guadalajara hasta Yahualica, la cual dura dos días.
Ayer a las 07:00 horas, centenares de fieles, en su mayoría adultos mayores, se concentraron en la puerta de la Barranca de Huentitán para comenzar su descenso rumbo al municipio alteño.
Gilberto Vallejo Macías, uno de los coordinadores del movimiento Camino Milagroso, explicó que la peregrinación parte de la barranca hasta Mazuala, donde se hace una escala para desayunar y de ahí continúan la marcha pasando por las poblaciones de La Higuera, Tlacotán, El Bordo de Pepe, Palos Altos y San Juan del Monte, donde los peregrinos se quedan a dormir.
Hoy recorrerán los poblados de La Villita, Contla y Manalisco para finalmente llegar a Ocotes de Moya alrededor de las 19:00 horas, donde darán gracias al Señor del Encino por haberles permitido realizar esta décima caminata.
De acuerdo con Vallejo Macías, los fieles ofrecieron esta peregrinación a la paz de cada persona y a la paz social.
Ayer a las 07:00 horas, centenares de fieles, en su mayoría adultos mayores, se concentraron en la puerta de la Barranca de Huentitán para comenzar su descenso rumbo al municipio alteño.
Gilberto Vallejo Macías, uno de los coordinadores del movimiento Camino Milagroso, explicó que la peregrinación parte de la barranca hasta Mazuala, donde se hace una escala para desayunar y de ahí continúan la marcha pasando por las poblaciones de La Higuera, Tlacotán, El Bordo de Pepe, Palos Altos y San Juan del Monte, donde los peregrinos se quedan a dormir.
Hoy recorrerán los poblados de La Villita, Contla y Manalisco para finalmente llegar a Ocotes de Moya alrededor de las 19:00 horas, donde darán gracias al Señor del Encino por haberles permitido realizar esta décima caminata.
De acuerdo con Vallejo Macías, los fieles ofrecieron esta peregrinación a la paz de cada persona y a la paz social.