Jalisco
La Laguna de Cajititlán dejará de recibir aguas negras en un mes
La meta del Ayuntamiento de Tlajomulco es evitar inundaciones como las sucedidas en 2010
TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA, JALISCO (18/MAY/2011).- El alcalde de Tlajomulco de Zúñiga,
Enrique Alfaro, realizó ayer una supervisión general de las obras de redirección de residuos líquidos en la Laguna de Cajititlán, así como la construcción del malecón. Dijo que los avances que le han reportado permiten asegurar que, en un mes más, el vaso lacustre dejará de recibir “un solo litro” de aguas residuales.
“Se había puesto una fecha que se venció hace un mes, pero los trabajos coordinados por la CEA (Comisión Estatal del Agua) se atrasaron y el compromiso es que estén listos antes del temporal (de lluvias), porque eso separará las aguas pluviales de las negras”.
Expuso que las obras para renovar la imagen del malecón siguen avanzando; la meta es que también estén concluidas antes de que inicie el temporal de lluvias. Para entonces, reiteró, habrá garantía para que “no entre un solo litro de aguas negras” al embalse.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Tlajomulco ya ha acordado con ciudadanos y ejidatarios próximos a la Laguna de Cajititlán el nivel máximo que ha de alcanzar en la próxima temporada de lluvias. Para ello, autoridades municipales gestionaron ante la Comisión Nacional del Agua ( Conagua) la cota máxima del vaso lacustre: mil 551.5.
La Conagua autorizó que el vaso ya no fuera regulado mediante una compuerta (cuya operación causó molestia a los habitantes el año pasado), por lo que se colocó un vertedero que habrá de escurrir el agua en exceso y la encauzará a un arroyo aledaño.
“Preferimos, antes de fijar una postura como Gobierno, consultar a los actores involucrados, y hoy se definió una cota a partir de la cual la laguna empezará a verter agua en una obra de regulación que estamos construyendo; eso nos permitirá evitar la discusión, año con año, de cuál es el nivel que debe mantener la laguna.
“Con esto, estamos debajo de la cota mil 552 que ya el año pasado nos causó inundaciones en Cajititlán, Cuexcomatitlán y algunas partes de San Miguel Cuyutlán”.
Al evitar la operación de compuertas, agregó, el conflicto anual se ha resuelto, aunque los temas pendientes en torno al vaso lacustre siguen en pie.
“La planta de (tratamiento de) Cajititlán está prácticamente terminada; el mayor atraso es en Cuexcomatitlán y la planta de tratamiento de San Juan Evangelista está terminada. El colector de La Cajilota (que encauzará las aguas negras de la cabecera municipal) va a 95%; los dos colectores de Cajititlán (bajo el malecón) están prácticamente terminados y la planta de San Lucas (Evangelista) está terminado al 100 por ciento”.
“Se había puesto una fecha que se venció hace un mes, pero los trabajos coordinados por la CEA (Comisión Estatal del Agua) se atrasaron y el compromiso es que estén listos antes del temporal (de lluvias), porque eso separará las aguas pluviales de las negras”.
Expuso que las obras para renovar la imagen del malecón siguen avanzando; la meta es que también estén concluidas antes de que inicie el temporal de lluvias. Para entonces, reiteró, habrá garantía para que “no entre un solo litro de aguas negras” al embalse.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Tlajomulco ya ha acordado con ciudadanos y ejidatarios próximos a la Laguna de Cajititlán el nivel máximo que ha de alcanzar en la próxima temporada de lluvias. Para ello, autoridades municipales gestionaron ante la Comisión Nacional del Agua ( Conagua) la cota máxima del vaso lacustre: mil 551.5.
La Conagua autorizó que el vaso ya no fuera regulado mediante una compuerta (cuya operación causó molestia a los habitantes el año pasado), por lo que se colocó un vertedero que habrá de escurrir el agua en exceso y la encauzará a un arroyo aledaño.
“Preferimos, antes de fijar una postura como Gobierno, consultar a los actores involucrados, y hoy se definió una cota a partir de la cual la laguna empezará a verter agua en una obra de regulación que estamos construyendo; eso nos permitirá evitar la discusión, año con año, de cuál es el nivel que debe mantener la laguna.
“Con esto, estamos debajo de la cota mil 552 que ya el año pasado nos causó inundaciones en Cajititlán, Cuexcomatitlán y algunas partes de San Miguel Cuyutlán”.
Al evitar la operación de compuertas, agregó, el conflicto anual se ha resuelto, aunque los temas pendientes en torno al vaso lacustre siguen en pie.
“La planta de (tratamiento de) Cajititlán está prácticamente terminada; el mayor atraso es en Cuexcomatitlán y la planta de tratamiento de San Juan Evangelista está terminada. El colector de La Cajilota (que encauzará las aguas negras de la cabecera municipal) va a 95%; los dos colectores de Cajititlán (bajo el malecón) están prácticamente terminados y la planta de San Lucas (Evangelista) está terminado al 100 por ciento”.