Jalisco
Miles de jaliscienses festejan el quinto aniversario de la Vía RecreActiva
El gobernador del Estado, Emilio González Márquez, se suma a los usuarios que estuvieron ayer en la ruta dominical
GUADALAJARA, JALISCO.- Cinco años pasaron ya desde que el proyecto de la Vía RecreActiva se apoderó de las calles de la ciudad para brindar un espacio y horas de esparcimiento a los peatones y ciclistas, quienes demandaban tener un lugar como éste para disfrutar la Guadalajara que todos los días vive la invasión de los vehículos motorizados y el ajetreó de las actividades diarias.
Ayer, la ruta dominical de Guadalajara, pionera en el Estado, cumplió un lustro, y las principales arterias de la Ciudad de las Rosas, donde se efectúa el paseo, se convirtieron en el escenario de toda una fiesta casi en su totalidad sobre ruedas.
Bicicletas, patinetas, patines, carreolas, triciclos, patines del diablo y hasta pequeños carruajes, se multiplicaban y transitaban una y otra vez sobre los 25 kilómetros de la ruta, la cual ha sido adoptada cada día más por los tapatíos, quienes esperan los domingos para ir a disfrutar de un paseo ya sea caminando o sobre ruedas en la ciudad.
Entre los ciudadanos que salieron ayer a la vía estaba el gobernador del Estado, Emilio González Márquez, quien acompañado de su esposa, Imelda Guzmán de González, pasearon sobre algunos metros de la ruta tapatía e hicieron una parada en Chapultepec, donde se encontraba un estante para tomarse la foto y ser parte de la historia de la Vía RecreActiva de Guadalajara, como parte del libro que se elaborará, al cual, el mandatario estatal hizo una pequeña donación de su propio bolsillo.
Mientras esperaba su turno (ficha 160) para tomarse la foto, González Márquez, en entrevista para EL INFORMADOR, reconoció la madurez que ha tenido el proyecto a lo largo de estos cinco años y la consolidación que éste ha tenido dentro de la sociedad.
“Es un éxito, porque la gente lo ha hecho suyo, es sin duda el proyecto ciudadano más importante que hay en nuestra ciudad y que se consolida cada día, porque ya no es sólo un municipio, sino son cinco los que ya están participando. Recuerdo que en un principio se quería una meta de cinco mil personas, y ahora ya se cuentan por decenas de miles los que vienen por acá, es un gran éxito y a mí me entusiasma el ver que esto cada día está mejor”.
Un ejemplo de los tapatíos
Por: Rocío Herrera
Después que han transcurrido cinco años desde que se inició la operación de este extraordinario ejercicio de integración social, como lo es el Programa de Ciudad que se llamó “ Vía RecreActiva”, no dejo de emocionarme y motivarme cuando pienso en ella; estoy segura que para cada uno de los que la han vivido y experimentado al menos una vez, les ha dejado diversos sentimientos, como alegría, entusiasmo, camaradería, gozo… en fin, cada quien tendrá su propia versión, y por encima de estos sentimientos, estoy clara que hay dos que resaltan y que todos, de alguna manera, los hemos experimentado: libertad y sentido de pertenecía.
Los niños, los adultos, los jóvenes, todos, absolutamente todos los que nos hemos atrevido a tomar las calles y el espacio de los carros por tan solo seis horas de las 168 que tiene el carro a la semana, con diferentes modos de movernos, no motorizados, gozamos y disfrutamos la Vía.
En este extraordinario parque lineal nos percibimos todos iguales, nos podemos mirar a la cara, saludarnos, abrazarnos... nuestro comportamiento es amable, civilizado, responsable. Los más de 300 mil usuarios que cada domingo nos damos cita para disfrutarla en sus diferentes rutas a lo largo de los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco y Tonalá, nos encontramos ahí para hacer ejercicio, convivir con los amigos, caminar, mirar nuestra ciudad, para ser felices y, sin darnos cuenta, para construir ciudadanía, para restablecer nuestro tejido social que está tan segregado y al que tanta falta le hace mayor conexión para disminuir los suicidios, la violencia, el estrés. Y para ser mejores personas en una mejor sociedad.
La Vía es un espacio de respeto al ciudadano y a la ciudad. La mayoría de los usuarios se paran ante una señal de alto; los jóvenes que ayudan a cuidar las esquinas llegan puntuales a sus puestos y son amables con los usuarios. Después de cada jornada no se recoge ni un kilo de basura, porque los paseantes no tiramos basura, no hay carros trepados en las banquetas; realmente los ciudadanos y la ciudad nos transformamos seis horas a la semana y nos permitimos vernos, sentirnos y comportarnos como seres humanos y como sociedad avanzada. ¿Qué se diría de nosotros y de nuestra ciudad si este comportamiento y acciones los tuviéramos las otras 162 horas de cada semana?
La Vía RecreActiva, desde su concepción y durante toda su existencia, ha recibido apoyo de innumerables personas, estudiantes, gobiernos que escuchan, organizaciones sociales, universidades, medios de comunicación, servidores públicos, empresas, profesionales de otras ciudades, etc.
Y no menciono nombres porque correría el riesgo de omitir alguno, y eso sería injusto para todos aquellos que han puesto su granito de arena (piedra) para que la Vía siga funcionando todos los domingos; pero, sobre todo, ha recibido el apoyo de los usuarios, que son pieza fundamental para la consolidación de este bellísimo programa de ciudad, que le copiamos a Bogotá, ciudad hermana, latinoamericana, que en 10 años de atinados gobiernos y sensata responsabilidad ciudadana, se dio a la tarea de rescatar su sociedad.
Dicen que para muestra basta un botón, y la Vía es precisamente la muestra por excelencia de que los que habitamos esta hermosa casa común, que es la Zona Metropolitana de Guadalajara, podemos vivir con respeto y armonía con nuestros conciudadanos y nuestra ciudad.
Esta última reflexión me lleva a concluir que Guadalajara lo tiene todo: tiene un clima extraordinario, historia, cultura, símbolos de mexicanidad, arquitectura, belleza, juventud y lo único que le falta es tener una “G” más grandota… una “G” de ganas de ser mejores; ganas de luchar por un objetivo común sin sacarle provecho individual o de grupo; ganas de participar en serio y responsablemente por crear oportunidades para todos. Ganas de ser libres y felices.
Ayer, la ruta dominical de Guadalajara, pionera en el Estado, cumplió un lustro, y las principales arterias de la Ciudad de las Rosas, donde se efectúa el paseo, se convirtieron en el escenario de toda una fiesta casi en su totalidad sobre ruedas.
Bicicletas, patinetas, patines, carreolas, triciclos, patines del diablo y hasta pequeños carruajes, se multiplicaban y transitaban una y otra vez sobre los 25 kilómetros de la ruta, la cual ha sido adoptada cada día más por los tapatíos, quienes esperan los domingos para ir a disfrutar de un paseo ya sea caminando o sobre ruedas en la ciudad.
Entre los ciudadanos que salieron ayer a la vía estaba el gobernador del Estado, Emilio González Márquez, quien acompañado de su esposa, Imelda Guzmán de González, pasearon sobre algunos metros de la ruta tapatía e hicieron una parada en Chapultepec, donde se encontraba un estante para tomarse la foto y ser parte de la historia de la Vía RecreActiva de Guadalajara, como parte del libro que se elaborará, al cual, el mandatario estatal hizo una pequeña donación de su propio bolsillo.
Mientras esperaba su turno (ficha 160) para tomarse la foto, González Márquez, en entrevista para EL INFORMADOR, reconoció la madurez que ha tenido el proyecto a lo largo de estos cinco años y la consolidación que éste ha tenido dentro de la sociedad.
“Es un éxito, porque la gente lo ha hecho suyo, es sin duda el proyecto ciudadano más importante que hay en nuestra ciudad y que se consolida cada día, porque ya no es sólo un municipio, sino son cinco los que ya están participando. Recuerdo que en un principio se quería una meta de cinco mil personas, y ahora ya se cuentan por decenas de miles los que vienen por acá, es un gran éxito y a mí me entusiasma el ver que esto cada día está mejor”.
Un ejemplo de los tapatíos
Por: Rocío Herrera
Después que han transcurrido cinco años desde que se inició la operación de este extraordinario ejercicio de integración social, como lo es el Programa de Ciudad que se llamó “ Vía RecreActiva”, no dejo de emocionarme y motivarme cuando pienso en ella; estoy segura que para cada uno de los que la han vivido y experimentado al menos una vez, les ha dejado diversos sentimientos, como alegría, entusiasmo, camaradería, gozo… en fin, cada quien tendrá su propia versión, y por encima de estos sentimientos, estoy clara que hay dos que resaltan y que todos, de alguna manera, los hemos experimentado: libertad y sentido de pertenecía.
Los niños, los adultos, los jóvenes, todos, absolutamente todos los que nos hemos atrevido a tomar las calles y el espacio de los carros por tan solo seis horas de las 168 que tiene el carro a la semana, con diferentes modos de movernos, no motorizados, gozamos y disfrutamos la Vía.
En este extraordinario parque lineal nos percibimos todos iguales, nos podemos mirar a la cara, saludarnos, abrazarnos... nuestro comportamiento es amable, civilizado, responsable. Los más de 300 mil usuarios que cada domingo nos damos cita para disfrutarla en sus diferentes rutas a lo largo de los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco y Tonalá, nos encontramos ahí para hacer ejercicio, convivir con los amigos, caminar, mirar nuestra ciudad, para ser felices y, sin darnos cuenta, para construir ciudadanía, para restablecer nuestro tejido social que está tan segregado y al que tanta falta le hace mayor conexión para disminuir los suicidios, la violencia, el estrés. Y para ser mejores personas en una mejor sociedad.
La Vía es un espacio de respeto al ciudadano y a la ciudad. La mayoría de los usuarios se paran ante una señal de alto; los jóvenes que ayudan a cuidar las esquinas llegan puntuales a sus puestos y son amables con los usuarios. Después de cada jornada no se recoge ni un kilo de basura, porque los paseantes no tiramos basura, no hay carros trepados en las banquetas; realmente los ciudadanos y la ciudad nos transformamos seis horas a la semana y nos permitimos vernos, sentirnos y comportarnos como seres humanos y como sociedad avanzada. ¿Qué se diría de nosotros y de nuestra ciudad si este comportamiento y acciones los tuviéramos las otras 162 horas de cada semana?
La Vía RecreActiva, desde su concepción y durante toda su existencia, ha recibido apoyo de innumerables personas, estudiantes, gobiernos que escuchan, organizaciones sociales, universidades, medios de comunicación, servidores públicos, empresas, profesionales de otras ciudades, etc.
Y no menciono nombres porque correría el riesgo de omitir alguno, y eso sería injusto para todos aquellos que han puesto su granito de arena (piedra) para que la Vía siga funcionando todos los domingos; pero, sobre todo, ha recibido el apoyo de los usuarios, que son pieza fundamental para la consolidación de este bellísimo programa de ciudad, que le copiamos a Bogotá, ciudad hermana, latinoamericana, que en 10 años de atinados gobiernos y sensata responsabilidad ciudadana, se dio a la tarea de rescatar su sociedad.
Dicen que para muestra basta un botón, y la Vía es precisamente la muestra por excelencia de que los que habitamos esta hermosa casa común, que es la Zona Metropolitana de Guadalajara, podemos vivir con respeto y armonía con nuestros conciudadanos y nuestra ciudad.
Esta última reflexión me lleva a concluir que Guadalajara lo tiene todo: tiene un clima extraordinario, historia, cultura, símbolos de mexicanidad, arquitectura, belleza, juventud y lo único que le falta es tener una “G” más grandota… una “G” de ganas de ser mejores; ganas de luchar por un objetivo común sin sacarle provecho individual o de grupo; ganas de participar en serio y responsablemente por crear oportunidades para todos. Ganas de ser libres y felices.