Jalisco
Muere ciclista en accidente relacionado con transporte público
La víctima de 48 años de edad habría golpeado con uno de los birlos de la unidad en el cráneo, lo que al parecer le provocó la muerte
GUADALAJARA, JALISCO (11/FEB/2013).- Un ciclista más perdió la vida este lunes en un accidente que involucró a una unidad del transporte público. Una serie de factores se conjugaron para que Javier Donoso Venegas, de 48 años, pereciera en cuestión de segundos.
Tendido sobre la calle Federación, casi en su cruce con Mariano Jiménez, estaba el cuerpo tendido del ciclista. Metros adelante, la unidad 706 de la ruta 258-B, perteneciente a la Alianza de Camioneros. Entre muchos rumores, los peritos fueron tejiendo los hechos.
"Es que no hay semáforo, y este iba echo la fre...", se quejaba una anciana que conocía al vecino que estaba sobre el suelo, que daba su versión a otra mujer.
Otro testigo contó de primera mano a los agentes del Ministerio Público lo ocurrido: Javier Donoso circulaba en dirección Poniente --en sentido contrario a la circulación-- en su bicicleta, del lado de la acera Norte. Al pasar la calle de Mariano Jiménez, una motocicleta que iba en el sentido de la vialidad pasó junto a él casi al tiempo que el camión, lo que desequilibró al ciclista y lo llevó a chocar contra una ostentosa camioneta Dodge Ram estacionada en la misma acera; el impacto fue tal que rompió la calavera trasera del vehículo y rebotó para proyectarse de cabeza en los birlos de la llanta delantera de la unidad de transporte que iba en movimiento. La muerte fue inmediata.
"No hay rayón de llantas, recio no venía porque [los camiones] dejan un pinche patinón", reflexionó otro vecino al ver la huella del frenado del camión sobre el asfalto, que no era tan visible ni tan larga.
Una persona más refirió que, tras el accidente, el chofer, Daniel Pérez Díaz, de 23 años, intentó fugarse, pero fue detenido por pasajeros y vecinos. Hacia las 17:00 horas, se lo llevaron detenido y esposado.
"Aunque me tarde, yo me fijo bien antes de cruzar la calle", aconsejó una mujer de la tercera edad, que ya no podía esquivar bien los bólidos urbanos.
Miradas de lástima por todos lados. Los vecinos lo conocían, pues transitaba a diario con rumbo a su casa, en Federación 259. Una mujer, su esposa, esperaba que concluyeran los peritajes, sentada en una silla de comedor sobre la banqueta. Su hijo llegó poco después, un joven que rayaba los 20 años; dialogaban con sollozos.
A las 17:20 levantaron el cuerpo para trasladarlo en la unidad del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses: "¡Despiértate jefe!", gritaba el joven, intentando acercarse al cuerpo; "¡Yo quiero verlo!", se acerco la mujer, que forcejeaba con los vecinos, que trataban detener la reacción de la esposa ante una muerte que no avisó.
Tendido sobre la calle Federación, casi en su cruce con Mariano Jiménez, estaba el cuerpo tendido del ciclista. Metros adelante, la unidad 706 de la ruta 258-B, perteneciente a la Alianza de Camioneros. Entre muchos rumores, los peritos fueron tejiendo los hechos.
"Es que no hay semáforo, y este iba echo la fre...", se quejaba una anciana que conocía al vecino que estaba sobre el suelo, que daba su versión a otra mujer.
Otro testigo contó de primera mano a los agentes del Ministerio Público lo ocurrido: Javier Donoso circulaba en dirección Poniente --en sentido contrario a la circulación-- en su bicicleta, del lado de la acera Norte. Al pasar la calle de Mariano Jiménez, una motocicleta que iba en el sentido de la vialidad pasó junto a él casi al tiempo que el camión, lo que desequilibró al ciclista y lo llevó a chocar contra una ostentosa camioneta Dodge Ram estacionada en la misma acera; el impacto fue tal que rompió la calavera trasera del vehículo y rebotó para proyectarse de cabeza en los birlos de la llanta delantera de la unidad de transporte que iba en movimiento. La muerte fue inmediata.
"No hay rayón de llantas, recio no venía porque [los camiones] dejan un pinche patinón", reflexionó otro vecino al ver la huella del frenado del camión sobre el asfalto, que no era tan visible ni tan larga.
Una persona más refirió que, tras el accidente, el chofer, Daniel Pérez Díaz, de 23 años, intentó fugarse, pero fue detenido por pasajeros y vecinos. Hacia las 17:00 horas, se lo llevaron detenido y esposado.
"Aunque me tarde, yo me fijo bien antes de cruzar la calle", aconsejó una mujer de la tercera edad, que ya no podía esquivar bien los bólidos urbanos.
Miradas de lástima por todos lados. Los vecinos lo conocían, pues transitaba a diario con rumbo a su casa, en Federación 259. Una mujer, su esposa, esperaba que concluyeran los peritajes, sentada en una silla de comedor sobre la banqueta. Su hijo llegó poco después, un joven que rayaba los 20 años; dialogaban con sollozos.
A las 17:20 levantaron el cuerpo para trasladarlo en la unidad del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses: "¡Despiértate jefe!", gritaba el joven, intentando acercarse al cuerpo; "¡Yo quiero verlo!", se acerco la mujer, que forcejeaba con los vecinos, que trataban detener la reacción de la esposa ante una muerte que no avisó.