Jalisco
Muere menor en accidente que involucró a un perro
Se presume que el niño se enredó con una soga que se le enredó hasta asfixiarlo
GUADALAJARA, JALISCO (08/FEB/2014).- Un perro se vio envuelto ahora en la
muerte de un menor de ocho años en el municipio de Tonalá donde también se incriminó al animal; sin embargo, hay evidencia que apunta que al parecer el niño jugaba con la mascota cuando se le enredó la soga en el cuello hasta asfixiarlo.
Eran las diez de la mañana de este sábado cuando el pequeño Juan Jesús Pérez Pulido se encontraba dormido en el taller de su papá, Emeterio Pérez, en la calle Prados del Santo, entre Prado Seco y Prado Dorado, en la colonia Prados de la Cruz.
Según los testimonios de vecinos y familiares, Emeterio salió del lugar para comprar el desayuno y dejó al pequeño Jesús --quien seguía dormido-- en su carpintería. "Chocolate", el nombre del perro pitbull de 18 meses, estaba amarrado dentro del taller.
Los niños del vecindario aseguraron que el perro era muy noble y juguetón y que a Jesús le encantaba divertirse con la mascota, más por su condición.
Jesús era un niño muy sano pero capacidades diferentes. Su pensamiento, dijeron sus amigos, era de un niño más pequeño, razón por la que no asistía a la escuela, sin embargo, sus padres lo cuidaban y querían mucho. Casi siempre estaba al lado de Emeterio.
Cerca de las diez y media Emeterio regresó al taller y encontró a Jesús tendido al lado del perro, la soga con la que estaba amarrado "Chocolate" estaba alrededor del cuello del niño.
Al arribo de la Policía de Tonalá reportaron que el perro había matado al pequeño Jesús porque le vieron marcas con sangre en el cachete izquierdo y en la oreja. Enjaularon al perro y lo comenzaron a revisar en la búsqueda de evidencia de que mató al niño por ataque. A simple vista no tenía sangre y se dejaba tomar muestras sin ladrar mientras permanecía enjaulado: "No fue el perro", dijo una persona que al parecer conocía a "Chocolate".
Peritos forenses se llevaron el cuerpo de Jesús para realizar la autopsia y esclarecer las causas de muerte; el perro también fue trasladado para investigar.
Eran las diez de la mañana de este sábado cuando el pequeño Juan Jesús Pérez Pulido se encontraba dormido en el taller de su papá, Emeterio Pérez, en la calle Prados del Santo, entre Prado Seco y Prado Dorado, en la colonia Prados de la Cruz.
Según los testimonios de vecinos y familiares, Emeterio salió del lugar para comprar el desayuno y dejó al pequeño Jesús --quien seguía dormido-- en su carpintería. "Chocolate", el nombre del perro pitbull de 18 meses, estaba amarrado dentro del taller.
Los niños del vecindario aseguraron que el perro era muy noble y juguetón y que a Jesús le encantaba divertirse con la mascota, más por su condición.
Jesús era un niño muy sano pero capacidades diferentes. Su pensamiento, dijeron sus amigos, era de un niño más pequeño, razón por la que no asistía a la escuela, sin embargo, sus padres lo cuidaban y querían mucho. Casi siempre estaba al lado de Emeterio.
Cerca de las diez y media Emeterio regresó al taller y encontró a Jesús tendido al lado del perro, la soga con la que estaba amarrado "Chocolate" estaba alrededor del cuello del niño.
Al arribo de la Policía de Tonalá reportaron que el perro había matado al pequeño Jesús porque le vieron marcas con sangre en el cachete izquierdo y en la oreja. Enjaularon al perro y lo comenzaron a revisar en la búsqueda de evidencia de que mató al niño por ataque. A simple vista no tenía sangre y se dejaba tomar muestras sin ladrar mientras permanecía enjaulado: "No fue el perro", dijo una persona que al parecer conocía a "Chocolate".
Peritos forenses se llevaron el cuerpo de Jesús para realizar la autopsia y esclarecer las causas de muerte; el perro también fue trasladado para investigar.