Jalisco
Niños carecen de atención contra las adicciones
Únicamente Jalisco tiene una unidad de hospitalización para ayudar a los menores
GUADALAJARA, JALISCO (27/NOV/2011).- A pesar de que cada vez se consumen drogas a edad más temprana (y que aumentó 50% el número de adictos entre 2002 y 2008), sólo Jalisco tiene una unidad de hospitalización para niños con adicciones que forma parte de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), y que cuenta con únicamente 20 habitaciones para la población de todo el país, aunque en su mayoría, los pacientes son del municipio de Guadalajara.
Esto significa que en 29 estados y la Ciudad de México no existe un programa federal para atender a esta población, y su tratamiento se pospone hasta que son mayores de edad. Tienen años de adicción y, probablemente, daños cerebrales y sociales irreversibles.
Tampoco existe espacio alguno para la rehabilitación de niñas, a menos que tengan recursos económicos para pagar centros privados y tratamientos que prácticamente son incosteables para quienes viven en situación de calle y no tienen asegurado, ni siquiera, el alimento.
En México no existen estadísticas de niños y jóvenes que viven en situación de calle. En Jalisco, una investigación del DIF estima que esta población es de alrededor de tres mil personas, la mayoría del municipio de Guadalajara. Sin embargo, para el académico Ricardo Fletes, especialista en población callejera de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la cifra es por lo menos del doble.
Enrique Aceves, director del CIJ región Occidente, de Zapotlán El Grande, señala que la mayoría de los menores que deja su hogar tiene contacto con alguna droga en menos de 24 horas, especialmente inhalables.
Elena Azaola, académica del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), señala que prácticamente todos los estudios revelan que al menos 90% de la población callejera se droga o se ha drogado con mayor intensidad, lo que significaría que la unidad de hospitalización de los CIJ sólo podría atender a uno o 2% anual.
Esto significa que en 29 estados y la Ciudad de México no existe un programa federal para atender a esta población, y su tratamiento se pospone hasta que son mayores de edad. Tienen años de adicción y, probablemente, daños cerebrales y sociales irreversibles.
Tampoco existe espacio alguno para la rehabilitación de niñas, a menos que tengan recursos económicos para pagar centros privados y tratamientos que prácticamente son incosteables para quienes viven en situación de calle y no tienen asegurado, ni siquiera, el alimento.
En México no existen estadísticas de niños y jóvenes que viven en situación de calle. En Jalisco, una investigación del DIF estima que esta población es de alrededor de tres mil personas, la mayoría del municipio de Guadalajara. Sin embargo, para el académico Ricardo Fletes, especialista en población callejera de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la cifra es por lo menos del doble.
Enrique Aceves, director del CIJ región Occidente, de Zapotlán El Grande, señala que la mayoría de los menores que deja su hogar tiene contacto con alguna droga en menos de 24 horas, especialmente inhalables.
Elena Azaola, académica del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), señala que prácticamente todos los estudios revelan que al menos 90% de la población callejera se droga o se ha drogado con mayor intensidad, lo que significaría que la unidad de hospitalización de los CIJ sólo podría atender a uno o 2% anual.