Jalisco
Obras hidráulicas iniciarán en el Norte de la ciudad
Estas para contrarrestar las inundaciones que año con año causan afectaciones en diversos puntos
GUADALAJARA, JALISCO (03/JUL/2010).-Aunque será hasta el próximo año cuando el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) arranque obras hidráulicas en la Zona Metropolitana de Guadalajara para contrarrestar las inundaciones que año con año causan afectaciones en diversos puntos, el gerente técnico del organismo, Carlos Alberto Hernández Solís, informó que la prioridad será arrancar con los trabajos en la parte Norte de la metrópoli.
“La prioridad sería de Periférico Norte, a la altura de La Experiencia, rumbo a Plaza Patria, Federalismo, Alcalde, Américas, Plaza del Sol, hacia la parte Sur”.
Este año no figurará en la proyección de obras hidráulicas en beneficio de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), ya que el SIAPA requiere un crédito por dos mil millones de pesos (MDP) para llevara cabo los trabajos.
“De una fecha no me atrevo a decir; no es una decisión que nosotros podamos definir”.
Hernández Solís reconoció que las lluvias que han azotado la metrópoli, “sobre todo la del pasado día 25”, superan la barrera del rango promedio. Dijo que la información que les ha proporcionado la Comisión Estatal del Agua (CEA) indica que el aguacero más grande del temporal, registrado el 25 de junio, superó los 70 milímetros de agua.
“Las consecuencias se repiten año con año: hay insuficiencia en la capacidad de los colectores, se inundan los puntos que tradicionalmente se inundan; lo único que puede hacer el SIAPA, y que es lo que viene intentando, es tratar de prever y avisar que, en lo posible, mantengan limpias las bocas de tormenta, que es la forma que tiene la ciudad de captar el agua para meterla al colector y que no se manifieste tanto a nivel superficie en las calles”.
Exhortó a la sociedad en general a que coopere con las acciones que emprenden las instancias de Gobierno respecto a la limpieza de las calles, pues durante las labores de aseo en ductos y colectores han localizado desde preservativos usados, hasta colchones, e incluso cadáveres de caballos, en plena ciudad.
“El SIAPA emprende una campaña de limpieza en las calles que a veces no ajusta, porque si no cooperamos como ciudadanos pues… tenemos que cobrar conciencia y tener claro que si no tenemos una mejor cultura para que estas bocas de tormenta ayuden, pues nos vamos a meter en un problema”.
Crecimiento de la mancha urbana facilita inundaciones
Hace 50 años, el nivel de desarrollo en que se encontraba la ciudad permitía que los niveles de las inundaciones anuales no excedieran la media y, por ende, no representaran un peligro para la integridad de las personas, como sucede ahora.
Hernández Solís refirió que las repercusiones de “una lluvia de 60 ó 70 milímetros, como la del día 25, hace 50 años, cuando no había tanto pavimento ni tanta alteración de los cauces naturales, que a fin de cuentas se convirtieron en calles, habría sido menor, toda vez que había mayor capacidad de suelos y pavimentos”.
Explicó que el suelo de una ciudad no urbanizada absorbe el líquido que, de forma natural, cae ahí. En contraste, el escurrimiento de agua en una urbe de asfalto es mínimo, lo cual ——aunado al problema de la inmensa cantidad de basura que hay en las calles— provoca encharcamientos e inundaciones.
“Al tener una urbanización como la que tienen las grandes ciudades se acelera el tiempo de concentración, de tal manera que llueve e inmediatamente se concentra en los puntos bajos. Si se fijan cuáles son esos puntos bajos y revisan cómo estaba la red hidrográfica, entiéndase los cauces que habían, verán que es ahí donde se concentran las inundaciones: Plaza del Sol, Jesús García, Avenida de los Maestros, Plutarco Elías Calles, etcétera”.
Con este precepto, los puntos de inundación habitual coinciden a la perfección con los sitios donde anteriormente existían cauces, los cuales fueron pavimentados y convertidos en calles.
Soluciones
Para el SIAPA, la medida a corto plazo para reducir y, eventualmente, terminar con los problemas de inundación en el área metropolitana es aumentar la capacidad de los colectores. Debido a la situación de insuficiencia económica que padece el organismo metropolitano, la única alternativa es dar continuidad permanente a la limpieza de bocas de tormenta, situación que, explica, no sería tan grave de no ser por la gran cantidad de deshechos que arroja la ciudadanía.
“Lo único que podemos hacer ahorita son limpiezas de bocas de tormenta, llamar la atención a la gente, que nos empecemos a culturizar en que entre menos basura (arrojemos a las calles), va a ser menos el efecto de inundación.
No quiere decir que vaya a ser la solución, para nada”.
PARA SABER
En la última década, los niveles de afectación que han dejado las lluvias de temporal han sido prácticamente los mismos. Salvo ligeras variaciones, el nivel de agua en la metrópoli ha cifrado igual.
El rango estándar de las mediciones de agua anual en el Estado oscilan entre los 800 y 900 milímetros; según el SIAPA, 200 milímetros equivalen a un metro de alto de lluvia.
El SIAPA ha detectado 80 puntos graves a lo largo y ancho de la Zona Metropolitana de Guadalajara que sufren las consecuencias de las inundaciones; por lo regular, esos lugares anteriormente eran cauces de ríos o arroyos.
Fuente: SIAPA.
Planea el SIAPA continuar en un mes
Falta de recursos frena obras del Acuaférico
El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) determinó suspender actividades en las obras del proyecto conocido como Acuaférico, con base en un reclamo social. Según información concedida por el gerente técnico del organismo, Carlos Alberto Hernández Solís, el presupuesto para dar fin a la red de tuberías que circundarán la metrópoli se agotó, por lo que la labor quedará frenada, por lo menos, durante un mes.
“Debe quedar muy claro que se está dando respuesta a un reclamo social, porque derivado de la situación económica debemos tener todavía un recurso autorizado en caja. (Se) nos ha impedido terminar las obras, significa que hay zanjas abiertas que, con la lluvia, se convierten en un peligro, y el reclamo social ahí es, pues ‘ciérrale’”.
El funcionario expresó que varios accidentes acaecidos a raíz de las lluvias, y las denuncias derivadas de ellos, lograron que el titular del organismo metropolitano, José Luis Hernández Amaya, ordenara cerrar y cubrir las obras.
Precisa que el proyecto Acuaférico quedará “en pausa” hasta que se libere el recurso presupuestal de 2010; a pesar de estar a mitad de año, el dinero no ha llegado al SIAPA.
“El director instruyó para que se tomara la decisión de cerrar este tipo de obras en proceso, inconclusas, para responder al reclamo social de que no haya riesgos. Son obras suspendidas temporalmente, en tanto llega el recurso de este año, la inversión 2010, para continuarlas, porque son obras que fortalecen el abastecimiento de agua”.
Explicó que terminar el Acuaférico es prioritario, toda vez que la ciudad necesita ser fortalecida con un mayor volumen de agua, “para poder surtir a muchas colonias que ya tienen red de tuberías instaladas, sembradas”.
Puntualizó que los recursos necesarios para reiniciar con las labores de construcción están “virtualmente autorizados”, aunque no se verán, al menos, hasta dentro de un mes.
Para concretar el proyecto que combatirá las inundaciones en la metrópoli se requieren dos mil millones de pesos.
“La prioridad sería de Periférico Norte, a la altura de La Experiencia, rumbo a Plaza Patria, Federalismo, Alcalde, Américas, Plaza del Sol, hacia la parte Sur”.
Este año no figurará en la proyección de obras hidráulicas en beneficio de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), ya que el SIAPA requiere un crédito por dos mil millones de pesos (MDP) para llevara cabo los trabajos.
“De una fecha no me atrevo a decir; no es una decisión que nosotros podamos definir”.
Hernández Solís reconoció que las lluvias que han azotado la metrópoli, “sobre todo la del pasado día 25”, superan la barrera del rango promedio. Dijo que la información que les ha proporcionado la Comisión Estatal del Agua (CEA) indica que el aguacero más grande del temporal, registrado el 25 de junio, superó los 70 milímetros de agua.
“Las consecuencias se repiten año con año: hay insuficiencia en la capacidad de los colectores, se inundan los puntos que tradicionalmente se inundan; lo único que puede hacer el SIAPA, y que es lo que viene intentando, es tratar de prever y avisar que, en lo posible, mantengan limpias las bocas de tormenta, que es la forma que tiene la ciudad de captar el agua para meterla al colector y que no se manifieste tanto a nivel superficie en las calles”.
Exhortó a la sociedad en general a que coopere con las acciones que emprenden las instancias de Gobierno respecto a la limpieza de las calles, pues durante las labores de aseo en ductos y colectores han localizado desde preservativos usados, hasta colchones, e incluso cadáveres de caballos, en plena ciudad.
“El SIAPA emprende una campaña de limpieza en las calles que a veces no ajusta, porque si no cooperamos como ciudadanos pues… tenemos que cobrar conciencia y tener claro que si no tenemos una mejor cultura para que estas bocas de tormenta ayuden, pues nos vamos a meter en un problema”.
Crecimiento de la mancha urbana facilita inundaciones
Hace 50 años, el nivel de desarrollo en que se encontraba la ciudad permitía que los niveles de las inundaciones anuales no excedieran la media y, por ende, no representaran un peligro para la integridad de las personas, como sucede ahora.
Hernández Solís refirió que las repercusiones de “una lluvia de 60 ó 70 milímetros, como la del día 25, hace 50 años, cuando no había tanto pavimento ni tanta alteración de los cauces naturales, que a fin de cuentas se convirtieron en calles, habría sido menor, toda vez que había mayor capacidad de suelos y pavimentos”.
Explicó que el suelo de una ciudad no urbanizada absorbe el líquido que, de forma natural, cae ahí. En contraste, el escurrimiento de agua en una urbe de asfalto es mínimo, lo cual ——aunado al problema de la inmensa cantidad de basura que hay en las calles— provoca encharcamientos e inundaciones.
“Al tener una urbanización como la que tienen las grandes ciudades se acelera el tiempo de concentración, de tal manera que llueve e inmediatamente se concentra en los puntos bajos. Si se fijan cuáles son esos puntos bajos y revisan cómo estaba la red hidrográfica, entiéndase los cauces que habían, verán que es ahí donde se concentran las inundaciones: Plaza del Sol, Jesús García, Avenida de los Maestros, Plutarco Elías Calles, etcétera”.
Con este precepto, los puntos de inundación habitual coinciden a la perfección con los sitios donde anteriormente existían cauces, los cuales fueron pavimentados y convertidos en calles.
Soluciones
Para el SIAPA, la medida a corto plazo para reducir y, eventualmente, terminar con los problemas de inundación en el área metropolitana es aumentar la capacidad de los colectores. Debido a la situación de insuficiencia económica que padece el organismo metropolitano, la única alternativa es dar continuidad permanente a la limpieza de bocas de tormenta, situación que, explica, no sería tan grave de no ser por la gran cantidad de deshechos que arroja la ciudadanía.
“Lo único que podemos hacer ahorita son limpiezas de bocas de tormenta, llamar la atención a la gente, que nos empecemos a culturizar en que entre menos basura (arrojemos a las calles), va a ser menos el efecto de inundación.
No quiere decir que vaya a ser la solución, para nada”.
PARA SABER
En la última década, los niveles de afectación que han dejado las lluvias de temporal han sido prácticamente los mismos. Salvo ligeras variaciones, el nivel de agua en la metrópoli ha cifrado igual.
El rango estándar de las mediciones de agua anual en el Estado oscilan entre los 800 y 900 milímetros; según el SIAPA, 200 milímetros equivalen a un metro de alto de lluvia.
El SIAPA ha detectado 80 puntos graves a lo largo y ancho de la Zona Metropolitana de Guadalajara que sufren las consecuencias de las inundaciones; por lo regular, esos lugares anteriormente eran cauces de ríos o arroyos.
Fuente: SIAPA.
Planea el SIAPA continuar en un mes
Falta de recursos frena obras del Acuaférico
El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) determinó suspender actividades en las obras del proyecto conocido como Acuaférico, con base en un reclamo social. Según información concedida por el gerente técnico del organismo, Carlos Alberto Hernández Solís, el presupuesto para dar fin a la red de tuberías que circundarán la metrópoli se agotó, por lo que la labor quedará frenada, por lo menos, durante un mes.
“Debe quedar muy claro que se está dando respuesta a un reclamo social, porque derivado de la situación económica debemos tener todavía un recurso autorizado en caja. (Se) nos ha impedido terminar las obras, significa que hay zanjas abiertas que, con la lluvia, se convierten en un peligro, y el reclamo social ahí es, pues ‘ciérrale’”.
El funcionario expresó que varios accidentes acaecidos a raíz de las lluvias, y las denuncias derivadas de ellos, lograron que el titular del organismo metropolitano, José Luis Hernández Amaya, ordenara cerrar y cubrir las obras.
Precisa que el proyecto Acuaférico quedará “en pausa” hasta que se libere el recurso presupuestal de 2010; a pesar de estar a mitad de año, el dinero no ha llegado al SIAPA.
“El director instruyó para que se tomara la decisión de cerrar este tipo de obras en proceso, inconclusas, para responder al reclamo social de que no haya riesgos. Son obras suspendidas temporalmente, en tanto llega el recurso de este año, la inversión 2010, para continuarlas, porque son obras que fortalecen el abastecimiento de agua”.
Explicó que terminar el Acuaférico es prioritario, toda vez que la ciudad necesita ser fortalecida con un mayor volumen de agua, “para poder surtir a muchas colonias que ya tienen red de tuberías instaladas, sembradas”.
Puntualizó que los recursos necesarios para reiniciar con las labores de construcción están “virtualmente autorizados”, aunque no se verán, al menos, hasta dentro de un mes.
Para concretar el proyecto que combatirá las inundaciones en la metrópoli se requieren dos mil millones de pesos.