Jalisco

Obras inconclusas dejan a varias colonias sin agua

Vecinos recurren a tomas clandestinas para llevar el vital líquido a sus hogares; tampoco cuentan con líneas de drenaje

GUADALAJARA, JALISCO (12/JUN/2011).- El programa Todos con Agua tenía como objetivo abastecer del vital líquido a todos los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara; sin embargo, obras inconclusas, deficientes o que incluso no se realizaron, mantienen a varias zonas de la metrópoli sin el servicio.

Rosa Herrera Álvarez, de 60 años y quien ha vivido la mitad de su vida en las cercanías de las vías del tren que dividen a las colonias de El Vergel y Guadalupe Ejidal, en el municipio de Tlaquepaque, narra cómo siempre ha padecido un desabasto de agua potable que antes se cubría con un canal abierto por el cual hoy fluyen aguas de residuo.

“No me acuerdo hace cuánto, pero agarrábamos (agua) de un canal que pasa por aquí, y que ya son aguas negras. Ya está bien feo, bien hediondo; antes de ahí nos lavábamos y todo”.

En busca de una solución, sólo le queda buscar un punto de abasto de agua y atraerla con mangueras, aunque en ocasiones son trozadas por las máquinas del tren que les separan de los lugares donde sí fluye el vital líquido.
Son tres décadas, asegura, las que esa comunidad ha carecido del servicio. Y aunque desconoce tanto al SIAPA (Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado) como al fallido programa Todos con Agua, menciona que siempre hay quien les ha hecho promesas por llevarles agua.

“Según (dicen) que para el año que entra; así tenemos años. Viene gente de San Pedro, o la encargada, una que vive aquí, que anda para allá y para acá, pero a las últimas no la ponen”.

En El Vergel los puntos de desabasto varían, pues cuando unas personas mencionan que la necesidad de agua no es grave, otras aseguran que el servicio es intermitente, lo cual les resulta por demás molesto.

La colonia Mesa Colorada, que se ubica en el municipio de Zapopan, también ha padecido por años la ausencia del vital líquido. Juan de la Cruz, un tendero que radica en ese sitio desde hace una década, señala que el problema de desabasto es resuelto con pipas, que cobran alrededor de 300 pesos por llenar su aljibe.

Sin embargo, en otros casos se opta por buscar zonas donde fluya el agua y, mediante mangueras (que son semienterradas para tratar de proteger la toma clandestina), dirigirla a todas las casas que carecen no sólo del vital líquido, sino de drenaje. Por ello es que existen redes de agua potable en la ciudad que no corren a cargo del SIAPA, lo que también le genera pérdidas.

“Este pedazo como que está más abandonado, y como no tenemos un presidente de colonos o algo parecido, aquí nadie nos atiende; aquí cada quien se rasca con sus uñas”.

De acuerdo con los vecinos, el SIAPA únicamente ha mencionado que “todavía no les toca”, por lo que la única alternativa es bañarse con el agua del depósito.

Blanca Esthela Méndez Aguilera, la sexagenaria que cobró notoriedad el año pasado luego de que intentara golpear al alcalde de Zapopan, Héctor Vielma Ordóñez, en una visita que hizo el primer edil a aquella colonia, menciona que, pese a no obtener resultados, sigue creyendo en la autoridad.

“Me da tristeza porque creo mucho en las autoridades y las dependencias oficiales”; y aprovechó para exhortar, en su calidad de “ciudadana participativa”, a que las autoridades “se pusieran la camiseta de Jalisco para que haya capacidad y voluntad de acuerdo entre ellas”, a fin de cristalizar los proyectos que demanda la sociedad entera.

Violencia por tomas clandestinas


Aunque hay ciertos sectores de la colonia Mesa Colorada en donde la comunidad llegó y se asentó sin título de propiedad, esos territorios han crecido y hasta se han modificado a lo largo de los años. Las “redes” de agua potable que se han fabricado para solucionar el desabasto, aunque de utilidad, hoy generan problemas entre los colonos.

De acuerdo con la comunidad, estas mangueras generan violencia, pues hay personas que se pelean por un mayor abasto, o hay quienes debido a que su manguera se ha perdido, roban o queman las restantes.

Incluso, la idea de añadir una red de agua potable en forma desagrada a ciertas personas, pues al no tener actualmente gastos de agua potable o electricidad, la idea de “progreso” en este tenor únicamente representará un gasto que no está en planes de pagarse.

“La mayoría queremos el agua, pero hay a quienes no les interesa ni el agua ni la electricidad, porque estamos colgados”, declaran.

Carencia de drenaje causa ambientes insalubres


Dado que existen zonas en la Mesa Colorada carentes de una red de drenaje, la comunidad ha optado por habilitar espacios a las afueras de su hogar, ya sea por la parte trasera o hacia la calle transitada, para que sus aguas de residuo salgan de sus casas. Esta acción genera encharcamientos de aguas negras en plena calle.

“Yo incluso hice una fosa, porque no hay drenaje”, detalla uno de los vecinos, quien gracias a los conocimientos de albañilería que posee ha logrado adecuar su casa y evitar así que sus residuos salgan a la vía pública.

Denuncian cobros indebidos

Aunque la comunidad padece de un déficit en el abasto de agua potable desde hace años, los cobros por este concepto nunca se han descontinuado. El SIAPA continúa enviando recibos de cobro, lo que sorprende a quienes se dicen “obligados a pagar por algo que no se goza”.

De acuerdo con un documento concedido a este medio por los vecinos, existe un cobro de 492 pesos “por concepto de los derechos para el uso o aprovechamiento de los servicios de agua potable y alcantarillado”, por un periodo comprendido del 6 de mayo de 2010 al 17 de enero del presente año.

El organismo invita al titular de la residencia marcada con el número 33 de la calle Alfonso Padilla (que, menciona, falta de registrarse) a que se presente de inmediato a liquidar tal adeudo; añade que debido a la ausencia de pago por más de dos meses, se ha hecho acreedor a sanciones como “reducción del flujo de agua” o “suspender totalmente el servicio”, conforme lo señala la Ley de Hacienda Municipal.

Al respecto, la sociedad se dice extrañada, e incluso temerosa de que, eventualmente, el organismo metropolitano emprenda medidas jurídicas en su contra.

Sin embargo, el SIAPA exhorta a hacer caso omiso a este asunto, toda vez que se trata de expedientes en proceso de depuración que llenaron la cartera de usuarios cuando irónicamente se les prometió acercarles los servicios a través del programa Todos con Agua.

José Ignacio Orozco, gerente comercial del organismo, expone que los análisis en este tenor están próximos de terminar, por lo que estos recibos en breve dejarán de circular.

La institución nacional obvió auditoría externa

Banobras y SIAPA incumplieron contrato con el BID


Las irregularidades detectadas en la transacción del crédito por mil 200 millones de pesos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el programa Todos con Agua comenzaron poco después de que se firmara el contrato, pues varias de sus cláusulas fueron obviadas tanto por el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), como por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).

Dentro de las mismas destaca que el crédito (que habría de ser direccionado “única y exclusivamente” a la conclusión de infraestructura hídrica en la ciudad) se entregaría en tres sumas porcentuales (50, 30 y 20%, respectivamente), previa aprobación de Banobras. Esto no sucedió, toda vez que del primer monto, de 600 millones de pesos, se entregaron primero 400 millones, y el resto poco después.
La institución nacional entregó un reporte de finanzas sanas en el ejercicio de recursos que concedió el BID al SIAPA, pese a que desde el inicio se presentaron anomalías. La presente administración del organismo metropolitano expone que el desvío de recursos comenzó cuando éstos se “mezclaron” con capital de otros programas en cuentas diversas, y el informe de ejecución de obras se redactó sin alteración alguna en los fondos.

Según queda asentado en el contrato, Banobras tuvo siempre la libertad de solicitar una auditoría externa para corroborar que las obras sociales se llevaran a cabo en orden, lo cual no sucedió.
Dicho documento, celebrado el 6 de mayo de 2008 entre Banobras, el SIAPA y el Gobierno del Estado (en su calidad de deudor solidario), señala que “el acreditado (SIAPA) podrá disponer de hasta 50% del monto, al demostrar que ha cumplido con las condiciones en materia de fortalecimiento institucional y financiero acordadas por el propio Banobras”.  

Para que esto sucediera, “se requiere que Banobras emita un dictamen de cumplimiento de metas y obtenga la no objeción de su fuente de fondeo (es decir, el BID)”. Al cubrir este punto, la institución crediticia permitirá la disposición de 30% adicional y, nuevamente acreditado el buen uso de recursos, el remanente de 20 por ciento.  

El SIAPA ha revelado con antelación que la totalidad de recursos del crédito otorgado por el BID se ingresaron a varias cuentas a nombre del organismo, por lo que Banobras sí avaló la inversión porcentual, aunque ésta no se hizo conforme a estos acuerdos, toda vez que el depósito final fue de 40 millones de pesos, confirmó la presente administración del SIAPA.


Telón de fondo

Programa trunco

El programa Todos con Agua del SIAPA nació en 2008; se proyectó para que la totalidad de colonias de la metrópoli contara con la infraestructura adecuada para la recepción de agua potable. Su origen se dio cuando el director del organismo era el ex diputado Rodolfo Ocampo, quien representó al Partido Acción Nacional (PAN) en la LVII Legislatura..

Se proyectó que el costo de todo el programa ascendería a dos mil 400 millones de pesos, pero de esta cantidad únicamente 200 habrían de ser dispuestos por el organismo metropolitano. La Federación (representada por la Comisión Nacional del Agua) haría lo propio con mil millones y el resto (mil 200 millones de pesos) se otorgaron gracias al crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Desde su puesta en marcha, la comunidad que presumiblemente se vería beneficiada comenzó a “atacar” las obras, pues denunciaron que éstas eran deficientes. Incluso, en mayo de 2009 el presidente del Colegio de Ingenieros de Jalisco, Gilberto Paredes Cárdenas, declaró que Rodolfo Ocampo entregó las obras “a constructoras de sus amigos” que “no tenían experiencia en proyectos hidráulicos”.

El Sindicato de Empleados Públicos del SIAPA (SEPSIAPA) declaró, en voz de su secretario general, Sergio Villalobos Gaona, que “no había duda que el programa se utilizó con fines electoreros”, y que si bien se percibió con buenos ojos en su inicio, “pronto vimos que se hicieron obras que no tenían el fin de darle agua a la gente, prácticamente en todas las colonias. El problema es que en el momento en que se quiera dar el servicio, habrá problemas; hay riesgo de que truenen las tuberías porque nadie sabe cuál será la presión”.

El SIAPA informó que las colonias metropolitanas a intervenir desde 2008 fueron 207, aunque únicamente “se contrataron” 163 ese mismo año, y que desde ese entonces a la fecha se ha llevado el servicio de agua potable a 101 de éstas; subrayó que “sólo faltan 62”.

El discurso que se manejó como excusa para la nula conclusión de actividades de Todos con Agua fue que la aportación federal de la Conagua no se hizo.

De los mil 200 millones otorgados por el BID al SIAPA para la conclusión del programa, sólo se destinaron a éste 704 millones. De las obras realizadas sólo 30% funciona de manera adecuada, el resto no se realizaron o presentan deficiencias.

PARA SABER


-El contrato para la recepción de mil 200 millones de pesos del Banco Interamericano de Desarrollo para la conclusión del programa Todos con Agua, se celebró el 6 de mayo de 2008. En éste se encuentran plasmadas las rúbricas del ex director del SIAPA, Rodolfo Guadalupe Ocampo Velázquez, y el gerente de Finanzas en turno, Mario Alberto Juárez Bravo, por parte del organismo metropolitano.

-También se encuentra la firma del gobernador, Emilio González Márquez; el secretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, y el entonces secretario de Finanzas, Óscar García Manzano, en calidad  de deudores solidarios.

-Finalmente, por parte de Banobras está signado por la delegada estatal, María Luisa Gabriela Ramírez Oliva, quien ha mencionado con antelación que  “hacer pública información de sus clientes violaría el secreto bancario, estipulado en la Ley de Instituciones de Crédito”, razón por la cual sus comentarios han sido limitados al tratar el tema que hoy aqueja a una población que, en teoría, debería contar con los servicios básicos de agua potable y alcantarillado.

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