Jalisco

Policía tapatía, sin ingresos hasta mitad de año

La obligación por contar con reclutas ya certificados mantiene sin poder ocupar 100 plazas vacantes en la institución de seguridad de Guadalajara

GUADALAJARA, JALISCO (24/ENE/2013).- La Policía de Guadalajara no podrá tener nuevos ingresos a sus filas sino hasta el segundo semestre de 2013, pese a tener ya en estos momentos 100 plazas vacantes, debido al efecto de embudo que se está originando con la certificación de los aspirantes que debe realizar, por ley, el Centro Estatal de Evaluación y Control de Confianza de Jalisco.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana tapatía tiene en lista de espera a 240 personas con la expectativa de ser parte de la corporación, pero no podrán comenzar su formación policial de 900 horas si no aprueban antes sus exámenes de confianza, como lo ordena la legislación; sin embargo, el problema radica en que hoy en día toda la capacidad del Centro Estatal está enfocada en la evaluación de los oficiales que actualmente laboran en las instituciones de seguridad de Jalisco.

El titular de la dependencia, Carlos Mercado Casillas, lo expresó así: “Tenemos 240 expedientes de mujeres y hombres de Guadalajara que quieren ingresar a la institución; esos 240 -lo dijo Homero Salas (Ricardo Homero Salas Torres, secretario ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública, CESP)- no ha sido posible evaluarlos por la carga que trae el Centro para terminar con los policías actuales. El CESP dice que en mayo terminarán con el retraso que traen en evaluación, si es así, espero que en junio tengamos evaluados a nuestros elementos (reclutas), para iniciar el siguiente curso de formación en el segundo semestre de 2013”.

En estos momentos no hay policías en formación para Guadalajara, y no los habrá, por lo tanto, sino hasta la segunda mitad del año, si las expectativas del funcionario resultan acertadas. “Esperamos que una vez que disminuya la carga en el Centro (Estatal de Evaluación) podamos meter a nuestros 240 aspirantes y comenzar a tener elementos ya evaluados y aptos, para de inmediato meterlos al curso de formación básica”.

Así las cosas, la Policía tapatía, del resto de los municipios de Jalisco e, incluso, del Gobierno estatal, están en un proceso de depuración que está llevando a la salida de los elementos no aptos, y a una disminución, por tanto, de su estado de fuerza, pero sin poder, por el momento, sustituirlos con nuevos oficiales certificados (En Guadalajara 137 oficiales han resultado hasta ahora no aptos, se ha cesado a 71).

Nuevos policías y Castells

Hoy rindió protesta una generación de 97 policías de Guadalajara que terminaron su formación policial. Estos, sin embargo, no vienen a ocupar alguna de esas 100 plazas vacantes, pues ya estaban laborando desde agosto de 2012, es decir, antes, incluso, de que concluyera la administración anterior.

Sin embargo, el acto formal de hoy era obligado por ley, dijo Mercado Casillas, además de que tiene una carga simbólica muy importante para los oficiales, quienes se comprometen a guardar y hacer guardar las leyes mexicanas y sus reglamentos y conducirse con honestidad.

La particularidad de esta generación está en que será la última que haya podido ingresar a la corporación sin haber aprobado antes las pruebas de confianza. De aquí en adelante, ya no podrá haber un recluta en formación policial sin que se haya confirmado apto previamente por el Centro Estatal de Evaluación.

En su discurso dado para los policías de esta generación, Mercado Casillas citó al sociólogo Manuel Castells, para decir: “México sólo se salva, y se salvará, por su sociedad, y no por su Estado”. Luego, recordó frente a los oficiales que desde 2008 los municipios con la mayor incidencia delictiva del país han estado recibiendo recursos federales (Subsidio para la Seguridad Pública Municipal, Subsemun), pero que hay algo que no ha cambiado:

“Las personas que integran las instituciones policiales hoy por hoy siguen siendo los miembros de la propia sociedad, dignos representantes, paradójicamente, de una sociedad demandante, crítica y, en ocasiones, hay que decirlo así, injusta en sus apreciaciones generales respecto a la labor policial”.

Los elementos más destacados de la generación:

Eduardo García López, con 95.41 de calificación; Hugo Adrián Chávez Esquivel, con 95.47, y José Epigmenio Ochoa Martínez, con 96.41.

EL INFORMADOR / LUIS HERRERA

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