Jalisco

Rechazan iniciativa que endurece penas contra el grafiti

Grupos critican y desafían la propuesta a punto de consolidarse que contempla hasta siete años de cárcel a grafiteros reincidentes

GUADALAJARA, JALISCO (07/AGO/2012).- Legisladores locales están a un paso de endurecer las penas contra los grafiteros. Multas económicas, trabajo comunitario y hasta siete años de cárcel, ya han sido aprobadas en comisiones en el Congreso local para quien cause daños irreparables que dejan las marcas conocidas como grafiti. Sólo falta la aprobación del pleno de los legisladores.

Pero las figuras representativas del grafiti en la metrópoli ya alzaron la voz, y muestraron repudio a la iniciativa que busca modificar el Código Penal para hacer más rigurosas las penas para quienes practiquen esta modalidad de arte urbano, pues consideran se utilizará para que el Legislativo estatal “intente responder” a la sociedad jalisciense, tras protagonizar una legislatura plagada de “desaciertos y corrupción”.

Una muestra de apoyo vino del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA). Para Arturo Camacho, presidente del consejo, “el grafiti no se combate con penas corporales, se tiene que ver como una expresión”.

Camacho afirmó que los legisladores necesitan consultar a expertos antes de aprobar leyes. Por ejemplo, comprender que “la falta de oportunidades es una de las causas del grafiti”.

El presidente de consejo se aventuró a afirmar: “Organizadas, las propuestas de los muchachos pueden contribuir al embellecimiento de la ciudad”. Incluso, señaló, que hay artistas entre los grafiteros que necesitan espacios.

Reformas no detendrán “el arte”


Los motes jaliscienses reconocidos en este ámbito a nivel nacional, coinciden que las reformas “no detendrán el grafiti”, e incluso defienden que la “verdadera” contaminación visual no emanó de aerosoles en “tags” o firmas, sino que se padeció hace poco, cuando los políticos que aspiraban a distintos puestos de elección popular difundieron su imagen mediante bardas, espectaculares y lonas, durante los tres meses de campaña.

“Pueden aprobar mil reformas más, pero el grafiti no se detiene con reformas. No creo que (los legisladores) esperen un premio de la sociedad con esto. Obviamente dará mucho de qué hablar, pues es absurdo aprobar seis años de cárcel, aunque se entiende: los legisladores buscan crear polémica y sentir que están respondiendo a la sociedad”, habla “El Dice”, miembro activo del grupo “BI-3”, y reconocido representante de la escena tagger (otra forma de llamar al grafitero) en Jalisco.

Desde su óptica, los “castigos absurdos” difícilmente se impondrán sobre esta práctica, en tanto que las autoridades en turno “descuidan” otras alternativas para “encaminar la energía que hay en las calles”.

Entretanto, para “El Fixe”, miembro del mismo grupo, la determinación de aumentar penalidades no sólo por practicar grafiti, sino por cualquier delito, tiene “comprobada” su ineficacia. “No funcionan. La gente seguirá pintando en la calle porque es una forma de expresión, de la sociedad hacia un Gobierno deficiente. Creo que ellos deberían empezar por hacer un buen Gobierno, y el grafiti ilegal en la calle por sí mismo disminuiría”.

Los legisladores  deben abordar con mayor ahínco la modificación de leyes que sancionen con rigurosidad aspectos de primer orden en el Estado mexicano, como la corrupción o el narcotráfico, y no el grafiti. Tal es la opinión de “El Apio”, un renombrado exponente del arte en aerosol tapatío, quien a sus 31 años (17 de ellos ganándose la vida elaborando murales en calles y avenidas) acepta la modificación al Código Penal como un “reto” a la práctica que defiende, cuyo origen es la transgresión.

“Se debe tener más criterio sobre el daño que causa una persona como yo, a lo que hace un ladrón o quien vende droga. Creo que deben tener más cabeza y deben preocuparse por otras cosas”.

Estrategia infructuosa como inhibidor del delito

Juan Carlos Arias Cuevas, mejor conocido como “El Retén” de los “FSND”, practica el grafiti desde 1995, y con casi dos décadas de experiencia adquirida, hoy es contratado para pintar murales en bares y restaurantes de la Perla Tapatía.

“Es progresión. Después de años alcanzas una calidad, tengo pequeñas obras que me compran. Sí he vendido algunas que otras en exposiciones”.

Califica como “retrógrada” la determinación del Congreso estatal, pues incrementar las penas siempre resulta una estrategia infructuosa como inhibidor del delito. “Se pueden aumentar años de cárcel a los asesinos y violadores, pero van a seguir habiendo ‘vatos’ que van a robar o matar”.

“El grafiti no lo hace sólo un grafitero. Hay gente que sale y lo hace sólo porque está inconforme con algo. Ponen que les cae gordo (Enrique) Peña Nieto o Andrés Manuel (López Obrador) o quien sea de los políticos. Hay quien pone su nombre, hay quien tira consignas políticas. No creo que penas más altas detengan esto. Ni los grafiteros ni la gente común necesitan más penas o multas, ni más espacios, ni latas baratas. La gente necesita el bien, y no lo hay”.

Mejor grafiti que política: sondeo

Que tengan calidad, que no sean “puras placas” para “marcar” el territorio y que no invadan lugares privados son preferibles para algunos ciudadanos que la propaganda política que “solo ensucia las calles”.

Este medio preguntó a sus seguidores en las redes sociales ¿Qué consideran que representa mayor contaminación visual, los grafitis o la propaganda que se generó en el pasado proceso electoral? Las respuestas se refirieron a dos temas: el primero que ambas “expresiones” sí forman parte de la contaminación visual. Y la segunda que prefieren impresiones artísticas de calidad que respeten los espacios privados antes de las caras de los políticos. Por ejemplo, Emma Ochoa Abundis comentó “No es contaminación visual, hay muchos bien hechos que sí son arte, lo malo es hacerlo en propiedad privada, sin autorización, ahí radica el delito”. Los usuarios coinciden en que ensucian la ciudad, pero prefieren grafitis a “mentiras”.

FRASE

"
A final de cuentas, la calle es de todos. Si el Gobierno puede inundar los muros con nombres de políticos, ¿por qué nosotros no podemos poner el nuestro? "

“Fixe”
, grafitero del grupo VRS.

LA VOZ DEL EXPERTO
Reforma no garantiza espacios de expresión

Jesús López
(antropólogo educador social y especialista en pandillas)

— ¿Qué opinión tiene sobre la iniciativa del Congreso, que permite mayores castigos por practicar grafiti?

— Trata de criminalizar a quienes practican esta actividad, sin ofrecer o garantizar espacios de expresión a los jóvenes que se encuentran inmersos en este arte. Y no me refiero a una ausencia de bardas, sino a espacios donde los jóvenes pueden expresar su parecer, pensar y actuar. Es una situación a la que no se le ha apostado.

— ¿Cuál es la propuesta que surge entre la comunidad de jóvenes con quienes colabora en este sentido?

— Desde mi trabajo con jóvenes en la Colonia Santa Cecilia y Ferrocarril, el grafiti es una herramienta más, como puede serlo un balón de futbol. Una buena película o una junta informal de campo. El grafiti, en mi trabajo, es un medio para generar acercamiento y vinculación con jóvenes, y poder ofrecer los servicios que presta el programa en que colaboro.

— ¿Convienen penas más severas para “apaciguar” la práctica del grafiti, y evitar que los “tags” ilegales adornen más y más fachadas de la ciudad?

— Sinceramente, no lo creo.

— ¿Qué método de “control” debería implementarse, desde su óptica, para disminuir los muros “rayoneados”?

— No creo que ningún método de control pueda parar la necesidad de expresión de los jóvenes, o personas que practican esta actividad.

— ¿Existen alianzas entre “crews” de la ciudad, que se manifiesten en pro del grafiti como arte y no como vandalismo?

— Por supuesto. Hay grupos de jóvenes de diferentes partes de la ciudad que se juntan para expresar de manera conjunta sus expresiones. Es una situación que, considero, enriquece a las partes involucradas y fomenta la convivencia entre los jóvenes.

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