Jalisco

Recomiendan a padres hablar con hijos sobre redes sociales

Los jóvenes deben aprender a moderar sus publicaciones en internet, sobre todo las que dan información personal, recomienda

GUADALAJARA, JALISCO (28/JUN/2013).- Para evitar que los menores de edad que participan en las redes sociales sean convencidos de participar en actos ilícitos o incluso en la delincuencia organizada no hay más recetas: los padres deben guiar a los hijos para que eviten brindar información personal y estratégica, además de configurar sus perfiles para anular la posibilidad de recibir y vincularse con información que promueva actividades fuera de la ley.

Así lo recomienda la investigadora Magdalena López de Anda, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente: “Hay una enorme cantidad de ejemplos de cómo las interacciones en las redes sociales presentan vínculos para hacer actividades ilícitas; hay ejemplos por todos lados pero también hay información que no se puede corroborar”.

El componente de las redes sociales apareció en uno de los casos que investiga la Fiscalía General del Estado desde la semana pasada: el de dos muchachos de 15 años que desaparecieron tras asistir a una plaza comercial en Zapopan; una de las hipótesis manejadas en el caso es que habrían sido “contactados” por otro menor de edad para sumarse a actividades ilegales.

Aunque ése es un caso con más matices, Magdalena López de Anda sí subraya que los padres de familia tienen la obligación de hablar con sus hijos sobre las implicaciones de hacer publicaciones en las redes sociales: “Tenemos que preguntarles qué creen que pase si colocan una foto en ropa interior y la ven sus compañeros de escuela; se trata de un estilo de acompañamiento para que los hijos vislumbren el problema”.

En lugar de restringirles las cuentas, una opción que sugiere es que aprendan a formar grupos con integrantes específicos. “Debemos de crear cultura en el ámbito informático para proteger a nuestros hijos, pero depende de qué tan hábil sea el padre”.

“Hay casos muy documentados que terminan en iniciativas de ley que le dicen al padre lo que puede hacer al respecto. Tenemos una Ley de Protección de Datos Personales, también podemos denunciar acoso, también hay ayuda en asociaciones civiles, que es lo que sucede con la Alerta Amber”.

López de Anda dijo que no cree prudente que los padres sean parte de los amigos o seguidores de sus hijos, ya que invaden su espacio en las plataformas digitales.

La académica citó un ejemplo de repercusiones legales sobre el uso de redes sociales al parecer no tan grave, pero que terminó en tragedia. En Estados Unidos dos amigas pelearon y la madre de una de ellas hizo un perfil en Facebook de un joven, con el fin de enamorar a la ex amiga de su hija, para después maltratarla y decepcionarla amorosamente. La historia terminó en el suicidio de la menor y, tras las pesquisas, con la señora en prisión.

FOTO DE “SOSPECHOSO” ES ERRÓNEA

La investigación sobre la desaparición de dos jóvenes de 15 años de edad y el posible involucramiento de Andrés V., un tercer menor de edad, dio ayer un giro, cuando se reveló que este muchacho no es el que aparece en una fotografía ampliamente difundida esta semana en redes sociales.

Andrés V. ha sido señalado como “sospechoso” en la desaparición de los menores, y la Fiscalía General del Estado lo busca para obtener sus declaraciones sobre el caso, pero no ha confirmado que, de hecho, él sea sospechoso. No obstante lo anterior, la Fundación FIND ha divulgado en su cuenta de Twitter (@fundacionfind) al menos dos imágenes que asegura que son de Andrés V.; en una de ellas lo presenta como “el principal sospechoso” en la doble desaparición.

En la fotografía más reciente, un muchacho que sostiene un rifle posa junto a una mujer adulta. La mujer en cuestión publicó ayer una aclaración sobre esa imagen en su propia cuenta de Facebook: se trata de Valeria Estrada y asegura que el muchacho, pese a lo que afirman FIND y los medios que la han divulgado, no es Andrés V., sino su sobrino: otro menor de edad, ajeno al caso, que también se llama Andrés.

“Por este medio hago saber al fiscal general, al fiscal central, a todos los medios y a la ciudadanía el error en el que se encuentran”, publica Valeria Estrada, que defiende a Andrés V. y lamenta la difusión de la fotografía. “Somos mi sobrino y yo”, afirma. “La fotografía fue tomada hace dos años con un arma de juguete”.

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