Jalisco

Tráfico y contaminación, la rutina del camionero

Severiano Tinajero Reyes, padre soltero con cinco hijos, pone a la ciudad de Monterrey como ejemplo en el sistema de transporte público

Aplican operativo ecológico a las rutas 644-B y 644-A

GUADALAJARA, JALISCO (14/NOV/2010).-
Su imagen remite a la de un tiburón que nada en el océano entre peces: con apariencia agresiva y hostil, los camiones urbanos se mueven como escualos de metal en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Los conductores, camioneros que viven de trabajar en la calle, con ojos que conocen la ciudad y sus problemas, tienen sus propias opiniones sobre lo que sucede en la urbe que diario recorren.

Severiano Tinajero Reyes, de 35 años de edad, lleva 20 años trabajando para el sistema de transporte público. Padre soltero con cinco hijos, labora alrededor de ocho horas diarias. Su ruta, la 183, atraviesa los municipios de Tlaquepaque, Zapopan y Guadalajara. El camión que utiliza, perteneciente a una compañía de permisionarios, con la calcomanía “Cuida tu Unidad”, se llena de murmullos de la gente que sube, el ambiente de fuera y la música ranchera que sintoniza desde su radio.

A lo largo de su recorrido, centra la atención de sus comentarios sobre el tráfico y la contaminación. El número de vehículos se ha incrementado y no es comparable a como se vivía antes. El resultado, dice, es la contaminación que ocasionan los embotellamientos y el mal humor de los conductores.

“Estamos atorados”, indica, y no sólo se refiere al tráfico sino también a la sociedad y las posturas que ésta adopta ante la situación. La respuesta estaría, según Tinajero Reyes, en que se tomaran rutas alternas para llegar a ciertos puntos de la ciudad o una mejor urbanización, para lo cual utiliza como ejemplo la ciudad de Monterrey. “Allá tienen un sistema mejor y diferente. Hay carriles especiales para rebasar y hay mejor trato a los camiones”.

Sin embargo, aclara que por problemas como ésos es que los camioneros tienen una mala reputación: “Siempre tenemos que estar a la defensiva”, a lo que añadió que carecen de respaldo —suman 40 las rutas del transporte público las que han participado en accidentes fatales en lo que va del año, y es la 644 la más peligrosa al estar involucrada en accidentes de los que resultaron cinco decesos; le siguen la 50 y la 275 con tres fallecimientos cada una—.

Comenta que a los camioneros se les aplica la Ley de los Servicios de Vialidad, Tránsito y Transporte del Estado de Jalisco, que los sanciona con multas de hasta mil 800.
“Ni averiguan nada, a veces ni tenemos la culpa”, asevera.

Sobre el mismo tema de la mala reputación que tienen los conductores del transporte urbano como “cochinos, mujeriegos y enojones”, explica: “Por unos, las pagamos todos”. Y agrega: “Es como todo, hay personas que sí y otras que no”. La gente es “intolerante” ante los conductores, “nunca nos dan el pase y siempre se meten a la brava”.

Acerca de la inseguridad dentro del camión, Tinajero Reyes comenta que sí existe. “Me han asaltado”. Y recalca el poco apoyo que reciben de las autoridades.

Opina, además, sobre el trato que le dan sus pasajeros a su unidad: “Yo no estoy para entender a la gente que se sube ni ellos están para que me entiendan. Yo aunque esté enfermo, tengo que levantarme a las 3:30 de la mañana para ofrecer el mejor servicio posible. Así es mi trabajo”. A pesar del estrés que le produce estar en la calle todo el día, asegura que le gusta su trabajo.

Los camiones son lo que algunos consideran “un mal necesario”. No obstante, al cuidarlos y crear diferentes opciones para el transporte, la ciudad por la que circulan cambiará y fluirá con más facilidad. Así, ni quienes se muevan por ellos o conduzcan a su lado, sentirán la agresividad de un tiburón con la que se les describe normalmente.

PARA SABER


Hasta el pasado miércoles, la Secretaría de Vialidad y Transporte  reconoció 51 decesos ocasionados por 40 rutas en la metrópoli, además de dos víctimas de las rutas “piratas” de FORAS y una del PreTren.

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