Jalisco
Ven oportunidad por sensación de riesgo en escuelas
Asegura que lo peor que puede hacer un padre de familia es transmitir el miedo por rumores a sus hijos
GUADALAJARA, JALISCO (10/ENE/2012).- El miedo infundado por el rumor de amenazas de secuestros en escuelas en Guadalajara, puede ser una oportunidad para transformar el riesgo en oportunidad, es decir, comenzar con la aplicación de mejores estrategias de prevención, no con operativos policiales en los planteles, sino de afrontamiento efectivo a cualquier situación de violencia que pudiera presentarse.
En entrevista con este medio, el director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Francisco José Gutiérrez Rodríguez, asegura que dar información veraz a los padres de familia, y establecer mecanismos de beneficio directo para los planteles escolares, son algunos de los ejemplos de abordaje que pudieran comenzarse a dar después de esta alteración psicológica masiva.
“Crear desde estrategias de un padrón de los padres que pueden recoger a los hijos, variar las rutas del transporte, variar la dinámica que se lleva dentro de la escuela, hasta reforzar programas de prevención del delito, no sólo para el secuestro de niños, como fue el rumor, sino de muchos eventos críticos, pues es un hecho que la violencia social existe”.
Asegura que lo peor que puede hacer un padre de familia es transmitir el miedo por rumores a sus hijos, pues esto conlleva una afectación en la dinámica familiar y se pueden experimentar estados de ansiedad.
Si este miedo, ocasionado por los comentarios de muchas personas fuera de las escuelas, del mismo modo que se vivió en las redes sociales, los niños y padres pueden experimentar ansiedad, rebeldía, terrores nocturnos y pesadillas, así como posibles conflictos en la atención y comunicación dentro y fuera de clases.
En cuestión de síntomas, una situación de ,caos y miedo altera la bioquímica cerebral, por lo que puede percibirse el riesgo como si fuera real, y puede ir acompañado de taticardias, dolores de cabeza y hasta fallas en la presión arterial. Por eso, la recomendación es no hacer caso de todo lo que se dice, pero sí informarse con datos veraces y oficiales.
Padres, los más vulnerables
Los padres de familia son los más vulnerables a experimentar un proceso de miedo irracional, tanto, que hace unos días muchos decidieron no llevar a sus hijos a la escuela.
El padre es el más afectado porque es el que siente una amenaza directa a la integridad física y psicológica de sus hijos; si el niño es pequeño, todavía no alcanza a percibir una cuestión derivada del rumor, pero si es un poco mayor, se da cuenta de todo.
“El padre puede ser el en este momento la persona a la cual hay que reforzar más estas habilidades de afrontamiento efectivo, para que él a su vez, pueda realizar pláticas familiares sobre prevención, establecer con sus hijos qué hacer si ven a un extraño, a quién notificar, o pedir en las escuelas juntas escolares que permitan mitigar ese estado de ansiedad”.
Entonces, señala el especialista, la mejor forma de combatir el miedo tiene que ver con la información veraz, pero también con la introducción de estrategias claras en escuelas, para que los niños aprendan qué hacer en caso de emergencia.
Minimizar o magnificar un rumor de esta naturaleza es un error. Sin embargo, convertir esta experiencia en algo positivo, es buena oportunidad para las autoridades.
“Que se puedan establecer programas de prevención dentro de las escuelas donde se involucren a los padres, a la Secretaría de Seguridad, no con operativos policiales, sino que la gente se vincule, que los elementos vayan a la escuela, platiquen con los padres, y entre todos decidir qué les ayudará a sentirse más seguros”.
Frase:
“Hay situaciones, no de narcomantas ni de secuestros de los niños, pero la violencia social se ha incrementado y creo que sería una excelente oportunidad de transformar el riesgo en oportunidad”
Francisco Gutiérrez Rodríguez, director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica del CUCS.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR
En entrevista con este medio, el director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Francisco José Gutiérrez Rodríguez, asegura que dar información veraz a los padres de familia, y establecer mecanismos de beneficio directo para los planteles escolares, son algunos de los ejemplos de abordaje que pudieran comenzarse a dar después de esta alteración psicológica masiva.
“Crear desde estrategias de un padrón de los padres que pueden recoger a los hijos, variar las rutas del transporte, variar la dinámica que se lleva dentro de la escuela, hasta reforzar programas de prevención del delito, no sólo para el secuestro de niños, como fue el rumor, sino de muchos eventos críticos, pues es un hecho que la violencia social existe”.
Asegura que lo peor que puede hacer un padre de familia es transmitir el miedo por rumores a sus hijos, pues esto conlleva una afectación en la dinámica familiar y se pueden experimentar estados de ansiedad.
Si este miedo, ocasionado por los comentarios de muchas personas fuera de las escuelas, del mismo modo que se vivió en las redes sociales, los niños y padres pueden experimentar ansiedad, rebeldía, terrores nocturnos y pesadillas, así como posibles conflictos en la atención y comunicación dentro y fuera de clases.
En cuestión de síntomas, una situación de ,caos y miedo altera la bioquímica cerebral, por lo que puede percibirse el riesgo como si fuera real, y puede ir acompañado de taticardias, dolores de cabeza y hasta fallas en la presión arterial. Por eso, la recomendación es no hacer caso de todo lo que se dice, pero sí informarse con datos veraces y oficiales.
Padres, los más vulnerables
Los padres de familia son los más vulnerables a experimentar un proceso de miedo irracional, tanto, que hace unos días muchos decidieron no llevar a sus hijos a la escuela.
El padre es el más afectado porque es el que siente una amenaza directa a la integridad física y psicológica de sus hijos; si el niño es pequeño, todavía no alcanza a percibir una cuestión derivada del rumor, pero si es un poco mayor, se da cuenta de todo.
“El padre puede ser el en este momento la persona a la cual hay que reforzar más estas habilidades de afrontamiento efectivo, para que él a su vez, pueda realizar pláticas familiares sobre prevención, establecer con sus hijos qué hacer si ven a un extraño, a quién notificar, o pedir en las escuelas juntas escolares que permitan mitigar ese estado de ansiedad”.
Entonces, señala el especialista, la mejor forma de combatir el miedo tiene que ver con la información veraz, pero también con la introducción de estrategias claras en escuelas, para que los niños aprendan qué hacer en caso de emergencia.
Minimizar o magnificar un rumor de esta naturaleza es un error. Sin embargo, convertir esta experiencia en algo positivo, es buena oportunidad para las autoridades.
“Que se puedan establecer programas de prevención dentro de las escuelas donde se involucren a los padres, a la Secretaría de Seguridad, no con operativos policiales, sino que la gente se vincule, que los elementos vayan a la escuela, platiquen con los padres, y entre todos decidir qué les ayudará a sentirse más seguros”.
Frase:
“Hay situaciones, no de narcomantas ni de secuestros de los niños, pero la violencia social se ha incrementado y creo que sería una excelente oportunidad de transformar el riesgo en oportunidad”
Francisco Gutiérrez Rodríguez, director del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica del CUCS.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR