Jalisco
Vuela casi a diario y no deja de convivir con su pequeño
Lizette Lara lleva 18 años en la aviación, la maternidad no ha impedido que ejerza su profesión
GUADALAJARA, JALISCO (09/MAY/2016).- Lizette Lara Medina es piloto de un avión
Boeing 737. Casi a diario surca los aires transportando pasajeros y combina dicha profesión con el arte de ser
mamá de Sebastián, de cuatro años.
La mujer de 35 años, tiene 18 años en la aviación.
“Yo creo que esto de ser piloto se lleva en la sangre, porque es muy sacrificado, son mucha desveladas, son muchas horas lejos de la familia, de los hijos, del esposo”, dice Lizette.
La maternidad no ha impedido que ejerza su trabajo, ya que se coordina con su esposo, Eduardo, quien también es piloto.
“La verdad es que es un poco complicado compaginar el trabajo con la vida familiar, se debe tener una familia que lo apoye.
La piloto acepta que no es fácil combinar sus horarios de vuelo y la atención del pequeño, sin embargo, las cosas han funcionado.
Las horas que se aleja del menor son compensadas con tiempo de calidad que le brinda cuando están juntos. A Sebastián le encantan los aviones y su mamá, en algunas ocasiones, lo ha llevado a conocer la cabina del Boeing 737 que pilota y el menor lo disfruta, por lo que su meta es ser piloto como sus padres.
La mujer de 35 años, tiene 18 años en la aviación.
“Yo creo que esto de ser piloto se lleva en la sangre, porque es muy sacrificado, son mucha desveladas, son muchas horas lejos de la familia, de los hijos, del esposo”, dice Lizette.
La maternidad no ha impedido que ejerza su trabajo, ya que se coordina con su esposo, Eduardo, quien también es piloto.
“La verdad es que es un poco complicado compaginar el trabajo con la vida familiar, se debe tener una familia que lo apoye.
La piloto acepta que no es fácil combinar sus horarios de vuelo y la atención del pequeño, sin embargo, las cosas han funcionado.
Las horas que se aleja del menor son compensadas con tiempo de calidad que le brinda cuando están juntos. A Sebastián le encantan los aviones y su mamá, en algunas ocasiones, lo ha llevado a conocer la cabina del Boeing 737 que pilota y el menor lo disfruta, por lo que su meta es ser piloto como sus padres.