Jalisco
Ya en casa, los bebés que nacieron con ayuda de policías
En cuanto sintió los dolores de parto, Claudia supo que su bebé no alcanzaría a llegar al sanatorio
GUADALAJARA, JALISCO (06/MAY/2016).- Britany no pudo haber caído en mejores manos. Esta pequeña, de días de nacida, no aguantó más en el vientre de su madre y decidió salir en el coche de su padre, Eduardo Murillo Angulo.
Él y su mujer, Karen Rubí Equihua García, de 19 años, salieron de Chapala a temprana hora del lunes, rumbo al Nuevo Hospital Civil Dr. Juan I. Menchaca, para que naciera su segundo bebé.
No contaban con que en la carretera había un choque que provocó mucho tráfico y les impidió continuar al ritmo que querían.
Fue a la altura de la Calzada del Ejército cuando la joven le dijo a su marido que se orillara, porque la bebé estaba a punto de nacer.
“Me tocó a mí, nomás me dio chance de orillarme poquito, y ya cuando voltee ya traía la cabeza de fuera; la detuve un ratito y la jalé poquito de la cabeza; después hasta la cintura, la dejé poquito más y luego la otra parte; los policías llegaron pero no sabían cortar el cordón, no traían nada, y nos quedamos hasta que llegó una patrulla y ya traían todo para cortar... ya luego llegó la ambulancia”.
La mamá (quien padece epilepsia), y la bebé fueron atendidas por paramédicos y trasladadas en ambulancia al Hospital Materno Infantil “Esperanza López Mateos”, en donde recibieron atención inmediata.
Sabía que no llegaría al hospital
Cuando los dolores de parto comenzaron sin cesar, Claudia Delgado, supo que ya no alcanzaría a llegar al hospital. Estaba programada para el 19 de mayo, pero ella sabía de lo que hablaba y lo que sentía, pues se trataba de su sexto hijo.
Fue entonces cuando le dijo a su marido que hablara a la ambulancia, porque su hija no alcanzaría a llegar al hospital, y era mejor que naciera en casa, en la Colonia Lomas de Polanco. Temía que si nacía rumbo al hospital, no sabrían qué hacer y no contarían con la ayuda de nadie.
En ese momento, el miedo pasó por su mente, y los minutos parecían horas. Cuando llegaron los policías, se tranquilizó y comenzó la aventura, hasta que la bebé nació, cerca de las 12:00 horas.
“Primero llegaron los policías y después los paramédicos, ellos la recibieron y fueron los que hicieron las maniobras, cortaron el cordón y todo; yo le dije a mi esposo, no vamos a alcanzar a llegar, porque ya va a nacer; yo decía, no puede ser que vaya a nacer aquí, no nos dio chance la bebé ni de salir de la casa”.
La señora, de 34 años de edad, tiene hijos de 10, nueve, cuatro y tres años, así como una niña 11 meses y la nueva bebé, que pesó tres kilos con 200 gramos.
Uno más que nació fuera del hospital
No fueron dos, sino tres, los bebés que el martes pasado nacieron fuera de un hospital. Sin embargo, sólo dos fueron los mediáticos, al ser atendidos por elementos del Escuadrón Aerotáctico Zeus de la Comisaría de la Policía Preventiva Municipal de Guadalajara.
El tercero fue atendido por paramédicos de Tlajomulco de Zúñiga, pues el bebé nació en la casa de sus padres, en Santa Fe.
La mamá, Silvia Alejandra Hernández, de 25 años, explicó que lo tuvo en dos fuertes contracciones, “ya en el último dolor que me dio, las piernas no me respondieron, me caí y lo tuve en el piso; yo sola tuve a mi bebé, le quité su bolsita, porque se estaba ahogando, le metí el dedo y le saqué lo más que pude, lo tapé con una sabatina y ya sola me quité la placenta y todo”.
Después del nacimiento, los paramédicos llegaron y le cortaron el cordón umbilical al bebé. El esposo no daba crédito a lo que había pasado, cuenta la señora.
La señora y su bebé fueron trasladados a la Cruz Verde de Tlajomulco, donde finalmente se quedó el recién nacido, y a la señora la trasladaron a la Maternidad López Mateos.
Él y su mujer, Karen Rubí Equihua García, de 19 años, salieron de Chapala a temprana hora del lunes, rumbo al Nuevo Hospital Civil Dr. Juan I. Menchaca, para que naciera su segundo bebé.
No contaban con que en la carretera había un choque que provocó mucho tráfico y les impidió continuar al ritmo que querían.
Fue a la altura de la Calzada del Ejército cuando la joven le dijo a su marido que se orillara, porque la bebé estaba a punto de nacer.
“Me tocó a mí, nomás me dio chance de orillarme poquito, y ya cuando voltee ya traía la cabeza de fuera; la detuve un ratito y la jalé poquito de la cabeza; después hasta la cintura, la dejé poquito más y luego la otra parte; los policías llegaron pero no sabían cortar el cordón, no traían nada, y nos quedamos hasta que llegó una patrulla y ya traían todo para cortar... ya luego llegó la ambulancia”.
La mamá (quien padece epilepsia), y la bebé fueron atendidas por paramédicos y trasladadas en ambulancia al Hospital Materno Infantil “Esperanza López Mateos”, en donde recibieron atención inmediata.
Sabía que no llegaría al hospital
Cuando los dolores de parto comenzaron sin cesar, Claudia Delgado, supo que ya no alcanzaría a llegar al hospital. Estaba programada para el 19 de mayo, pero ella sabía de lo que hablaba y lo que sentía, pues se trataba de su sexto hijo.
Fue entonces cuando le dijo a su marido que hablara a la ambulancia, porque su hija no alcanzaría a llegar al hospital, y era mejor que naciera en casa, en la Colonia Lomas de Polanco. Temía que si nacía rumbo al hospital, no sabrían qué hacer y no contarían con la ayuda de nadie.
En ese momento, el miedo pasó por su mente, y los minutos parecían horas. Cuando llegaron los policías, se tranquilizó y comenzó la aventura, hasta que la bebé nació, cerca de las 12:00 horas.
“Primero llegaron los policías y después los paramédicos, ellos la recibieron y fueron los que hicieron las maniobras, cortaron el cordón y todo; yo le dije a mi esposo, no vamos a alcanzar a llegar, porque ya va a nacer; yo decía, no puede ser que vaya a nacer aquí, no nos dio chance la bebé ni de salir de la casa”.
La señora, de 34 años de edad, tiene hijos de 10, nueve, cuatro y tres años, así como una niña 11 meses y la nueva bebé, que pesó tres kilos con 200 gramos.
Uno más que nació fuera del hospital
No fueron dos, sino tres, los bebés que el martes pasado nacieron fuera de un hospital. Sin embargo, sólo dos fueron los mediáticos, al ser atendidos por elementos del Escuadrón Aerotáctico Zeus de la Comisaría de la Policía Preventiva Municipal de Guadalajara.
El tercero fue atendido por paramédicos de Tlajomulco de Zúñiga, pues el bebé nació en la casa de sus padres, en Santa Fe.
La mamá, Silvia Alejandra Hernández, de 25 años, explicó que lo tuvo en dos fuertes contracciones, “ya en el último dolor que me dio, las piernas no me respondieron, me caí y lo tuve en el piso; yo sola tuve a mi bebé, le quité su bolsita, porque se estaba ahogando, le metí el dedo y le saqué lo más que pude, lo tapé con una sabatina y ya sola me quité la placenta y todo”.
Después del nacimiento, los paramédicos llegaron y le cortaron el cordón umbilical al bebé. El esposo no daba crédito a lo que había pasado, cuenta la señora.
La señora y su bebé fueron trasladados a la Cruz Verde de Tlajomulco, donde finalmente se quedó el recién nacido, y a la señora la trasladaron a la Maternidad López Mateos.