Jalisco

Zapopan pretende erradicar pandillerismo con diálogo

El Ayuntamiento de Zapopan desconoce el número de pandillas en el municipio, pero proyecta programas para alejar a los jóvenes de las calles.

ZAPOPAN, JALISCO (22/MAY0/2010).- Ante la existencia de grupos juveniles delictivos, mejor conocidos como pandillas, que operan en algunas zonas del Municipio de Zapopan, la regidora Sofía Valencia Abundis asegura que atenderán de manera directa el tema.

“Queremos comenzar un programa específico con relación a estas asociaciones de jóvenes, que existen en la gran mayoría de las colonias de la metrópoli”.
El enfoque será de diálogo y acciones concretas con los jóvenes. Pretenden establecer programas de apoyo psicológico, relaciones humanas y capacitación en algunas áreas de trabajo.

Hizo hincapié en la activación de parques y unidades deportivas, a fin de que se conviertan en centros de apoyo y estímulo para la participación de jóvenes. “Queremos que esto impida que estén dedicados a cualquier otro tipo de actividades dañinas a la sociedad, queremos que se enfoquen al deporte y a la recreación”.

Otra de las acciones que buscará la Comisión de Seguridad Pública, será identificar el número de pandillas que operan en el municipio.

“No tenemos el número, es parte de lo que nosotros queremos. Pero evito decirles pandillas, quisiera considerarlos como asociaciones juveniles y que tratemos que la dirección de su participación esté encaminada a un estímulo interior”.
Una de las problemáticas que propician la existencia del pandillerismo, explicó, es la falta de empleo y oportunidades en educación, por lo que a través del Consejo Ciudadano realizarán programas en conjunto con universidades para brindarles opciones que alejen a los jóvenes de las calles y los actos delictivos.


FRASE


Queremos que los programas impidan que estén dedicados a cualquier otro tipo de actividades dañinas a la sociedad, queremos que los jóvenes se enfoquen al deporte y a la recreación Sofía Valencia Abundis, regidora de Zapopan.

Apoyar sus costumbres, acción con resultados

Plantean alternativas “antirepresivas” para combatir el pandillerismo

Para dar un tratamiento adecuado al comportamiento violento que, en algunas ocasiones, adoptan los clanes urbanos, y evitar que éstos perciban a la sociedad como un rival, la opción es “sumar esfuerzos e involucrarse en sus costumbres”, pues algunas de estas manifestaciones que suelen verse como “antisociales” pueden ser por demás interesantes.

De esta manera lo consignó el sociólogo e investigador, Emilio Daniel Cunjama López, del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), en el marco de la plática-seminario “Bandas, Pandillas, Delincuencia Juvenil y Organizada”, organizada por la Secretaría de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social (SSPPRS) en la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Guadalajara.

De acuerdo con el ponente, los sentidos de pertenencia propios de estos grupos subculturales, como la música o el graffiti, pueden ser explotados y usados en favor del bien social. Ejemplificó la cultura del hip hop, y las rimas características de su género musical (rap), como un probable distractor y generador de aprendizaje, muy alejado de la represión policial con la que actualmente se ataca a los grupos de pandilleros que se reúnen en las esquinas de la ciudad.
“¿Por qué no mejor crear escuelas de su música? Si es lo que les gusta, los alejará de la delincuencia”.

Además, en el tema de los “taggers” o “graffiteros” que usan una lata en aerosol para plasmar su firma en las paredes, sugirió adecuar un mayor número de bardas blancas en sitios estratégicos y facilitarles herramientas para impedir que transgredan las leyes. De esta forma, precisó, la autoridad trabajará “con mecanismos distintos a la represión”, y se tendrán mejores resultados.

De acuerdo con estudios de campo realizados por el investigador, los jóvenes que se unen a pandillas usan precisamente ese rechazo para sentirse segregados, y por lo mismo guardan recelo hacia quienes no forman parte de su subcultura.

Criticó el que instituciones como la familia, la escuela o el trabajo, en muchas de las ocasiones sean parte de la falla, y no de la solución. Ejemplificó la imposición de conductas de los parientes, la falta de oportunidades laborales y el poder económico que tiene la delincuencia para lograr cada vez más atracción de jóvenes, quienes entran fácilmente en sus filas.

Por ello, Cunjama López propuso crear una “política pública de reacción o contención”, en la que se busque entender su lógica y su ideología, a fin de generar acciones de acuerdo con sus exigencias.

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