México
Activista acusa impunidad en crímenes de Juárez
Los crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez siguen impunes gracias a la corrupción por parte de las autoridades, dice Marisela Ortiz
MADRID.- Los crímenes contra mujeres en Ciudad Juárez siguen impunes gracias a la corrupción por parte de las autoridades, dice Marisela Ortiz, coordinadora de la organización “Nuestras hijas de regreso a casa”, quien visitó Madrid para recibir el Premio de Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española.
A decir de Ortiz, de nada ha servido que el Gobierno federal haya enviado policías federales y elementos del Ejército a patrullar las calles. “Hemos tenido todavía que tolerar el abuso de los militares que irrumpen en las casas, roban lo que quieren, que es lo de menos, pero han desaparecido familias completas. Mucha gente cree que ha matado el Ejército”.
Según la activista, que comenzó a luchar por esta causa tras la muerte de una de sus alumnas, los datos oficiales elevan a 400 las chicas muertas desde 1993, pero “no cuentan a las más de 130 que han perdido la vida en 2008 ni las muertes de 2003, 2004, 2005 y 2006. El promedio anual va de 30 a 35”.
A lo largo de estos años se ha reproducido un mismo perfil de la víctima: entre 15 y 18 años de edad, rasgos parecidos en su físico y es capturada cuando camina a la escuela o al trabajo. Antes de matarla es violada por varios hombres, es torturada y a veces, mutilada.
“Aparentemente, las chicas son capturadas para utilizar sus cuerpos, como un objeto a través del cual los hombres que desean pertenecer a la mafia ponen a prueba sus capacidad de machismo, de torturar a un ser humano, hacer daño a una persona inocente, es él único modo de ingresar en la mafia. Es una prueba de iniciación”.
Sin embargo, dice que no puede afirmarlo, porque no hay investigación, “seguramente debido a la corrupción por parte de la autoridad'.
Marisela viajará a otros países europeos para hacer más visible el problema que se vive en la ciudad. “Esperamos que la comunidad internacional presione a México, es la estrategia que nos ha dado resultado, pero ahora la situación está muy terrible, nuestro Gobierno estatal ha tenido más voluntad, se ha visto más trabajo, pero creo que no tiene suficiente capacidad para combatirlo”.
“Es común encontrar cuerpos en las casas de los jefes policiales, en los patios que son cementerios clandestinos, es espantoso y esto se encuentra a diario en la prensa”
Marisela Ortiz, coordinadora de la organización “Justicia para nuestras hijas”
A decir de Ortiz, de nada ha servido que el Gobierno federal haya enviado policías federales y elementos del Ejército a patrullar las calles. “Hemos tenido todavía que tolerar el abuso de los militares que irrumpen en las casas, roban lo que quieren, que es lo de menos, pero han desaparecido familias completas. Mucha gente cree que ha matado el Ejército”.
Según la activista, que comenzó a luchar por esta causa tras la muerte de una de sus alumnas, los datos oficiales elevan a 400 las chicas muertas desde 1993, pero “no cuentan a las más de 130 que han perdido la vida en 2008 ni las muertes de 2003, 2004, 2005 y 2006. El promedio anual va de 30 a 35”.
A lo largo de estos años se ha reproducido un mismo perfil de la víctima: entre 15 y 18 años de edad, rasgos parecidos en su físico y es capturada cuando camina a la escuela o al trabajo. Antes de matarla es violada por varios hombres, es torturada y a veces, mutilada.
“Aparentemente, las chicas son capturadas para utilizar sus cuerpos, como un objeto a través del cual los hombres que desean pertenecer a la mafia ponen a prueba sus capacidad de machismo, de torturar a un ser humano, hacer daño a una persona inocente, es él único modo de ingresar en la mafia. Es una prueba de iniciación”.
Sin embargo, dice que no puede afirmarlo, porque no hay investigación, “seguramente debido a la corrupción por parte de la autoridad'.
Marisela viajará a otros países europeos para hacer más visible el problema que se vive en la ciudad. “Esperamos que la comunidad internacional presione a México, es la estrategia que nos ha dado resultado, pero ahora la situación está muy terrible, nuestro Gobierno estatal ha tenido más voluntad, se ha visto más trabajo, pero creo que no tiene suficiente capacidad para combatirlo”.
“Es común encontrar cuerpos en las casas de los jefes policiales, en los patios que son cementerios clandestinos, es espantoso y esto se encuentra a diario en la prensa”
Marisela Ortiz, coordinadora de la organización “Justicia para nuestras hijas”