México

Autopista del Sol: cara, insegura y mal hecha

Aunque el Gobierno federal la exhibió como una supercarretera, los múltiples accidentes suscitados en diversos tramos la ponen en entredicho

CUERNAVACA, MORELOS.- En los 358 kilómetros de la Autopista Cuernavaca-Acapulco sucede de todo: colisiones con muertos, levantamiento de cadáveres arrojados por el crimen organizado, bloqueos carreteros y hasta sujetos que se colocan a las orillas para aventar piedras a los automovilistas y provocar impactos contra muros de contención.

En la llamada Autopista del Sol danzan las cifras sobre el número de víctimas por choques entre autos. Reportes de la Policía Federal (PF) indican que en lo que va del año suman dos mil accidentes y el tramo con el mayor número de percances va del kilómetro 312 al 368 (incluido el libramiento) de la ruta Tierra Colorada-Acapulco, Guerrero.

Este trayecto está bajo la responsabilidad del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) que se constituyó con los recursos provenientes del Fideicomiso de Apoyo al Rescate de Autopistas Concesionadas (FARAC) y del Fondo de Inversión en Infraestructura (Finfra).

Un recuento de la Policía Federal correspondiente al periodo febrero-junio de este año arroja el levantamiento de 12 cadáveres en esta carretera; ocho de ellos localizados en el interior de automóviles abandonados y el resto como consecuencia de colisiones. El número de lesionados es de 154.

Pero la cifra de víctimas fácilmente pudo haberse duplicado en el segundo semestre del año, porque los siniestros carreteros arrojaron mayor número de afectados, como el sucedido el 27 de noviembre pasado, cuando en dos accidentes murieron 12 personas y 20 resultaron heridas de gravedad.

La Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana de Guerrero precisó que el tramo donde ocurrieron los percances fue en la ruta Tierra Colorada-Acapulco, Guerrero.

Fallas y materiales corrientes

Líderes sindicales de Caminos y Puentes Federales, del Transporte de Carga y legisladores coinciden en que las colisiones tienen su origen en el mal trazo de la autopista y de su trayectoria por fallas geográficas que provocan derrumbes y asentamientos de tierra, lo que modifica la superficie de la vía y provoca el descontrol de los automovilistas.

Martín Curiel, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de Caminos y Puentes Federales y Servicios Conexos (Sntcapufe), afirmó que otro factor que incide en los percances es que la autopista se construyó con material de pésima calidad “porque lo que interesó en ese momento fue el negocio”.

En 1997, cuando el Gobierno federal rescató las carreteras, lo primero que descubrió fue una vía intransitable y el esfuerzo que hizo Caminos y Puentes Federales y Servicios Conexos para mejorar las condiciones de vialidad no resultó satisfactorio a 100 por ciento.

“Los constructores originales no consideraron que todas las carreteras tienen un proceso de asentamiento regular, dinamitaron demasiado los cortes y no calcularon el porcentaje adecuado de inclinación y eso provoca los derrumbes”. El líder sindical aseguró que la Autopista Cuernavaca-Acapulco tiene menos de 15% de inclinación.

Para mitigar las irregularidades se han realizado trabajos de mantenimiento, pero los derrumbes han sido rebasados por el peso natural de la tierra. Como alternativa se construyen túneles para evitar la afectación vehicular en tanto que las fallas geográficas se están estabilizando con concreto armado. Próximamente concluirán los trabajos de soporte con viguetas de acero en 33 kilómetros de la Autopista Cuernavaca-Acapulco.

Corresponsabilidad

Guadalupe Jiménez Tovar, diputada local por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y ex dirigente estatal del Autotransporte de Carga, afirmó que el trazo de la Autopista del Sol no corresponde a una vía de nivel internacional, se queda corta debido al incumplimiento de las observaciones técnicas que exige un camino de este tipo.

Con su experiencia como ex delegada estatal de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), aseguró que los accidentes se deben a la falta de mantenimiento, al exceso de material en el asfalto y a la ausencia de seguimiento de las normas establecidas para garantizar un tránsito adecuado, las cuales se conocen pero como ocurre con la mayoría de los proyectos urbanos, no se observaron por la miopía oficial.

“El uso de la autopista es caro porque no garantiza el servicio ofertado y no me refiero al pago por peaje sino el alto riesgo que significa transitarla”.

Martín Curiel, secretario general del Sindicato de Capufe, dijo que la responsabilidad de la dependencia federal es del kilómetro 18.9 al 80, que comprende la entrada de Cuernavaca a la Caseta de Alpuyeca, Morelos. El resto del kilometraje hasta Acapulco está a cargo del Fondo Nacional de Infraestructura.

Los accidentes

En el comparativo de accidentes ocurridos de febrero a junio se aprecia que en el trayecto que atiende Capufe se registraron 54 percances automovilísticos, frente a los mil 950 que van este año en el tramo Tierra Colorada-Acapulco.

Curiel Gallegos afirmó que las empresas contratadas por el Fonadin han destruido los peraltes, lo que constituye la sobre elevación de la parte exterior de una curva para evitar que los automotores se salgan de su trayecto.

Su propuesta para cambiar la tecnología de mantenimiento y reducir los costos de peaje fue expuesta ante la Cámara de Diputados, la SCT y Capufe, pero nadie le hizo caso.

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