México

El narco mexicano toma la estafeta

Su presencia no sólo se limita al Continente Americano, también en lugares tan lejanos como Australia y Medio Oriente

MÉXICO.- Los distintos cárteles de la droga mexicanos dejaron de ser sólo las conexiones de las grandes mafias colombianas, para convertirse en poderosos emporios criminales que operan desde Estados Unidos hasta Argentina, como se ha informado en notas periodísticas.

Sin embargo su presencia no sólo se limita al Continente Americano, en lugares tan lejanos como Australia y Medio Oriente, —donde la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés), los ligó la semana pasada con el grupo radical Hizbulá— también operan, ya no se diga en países europeos como España e Italia, por citar sólo algunos.

El origen
El profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, Dante Haro Reyes, explica que en un principio los traficantes mexicanos se dedicaban a la distribución de droga de las grandes mafias colombianas, pero que poco a poco se convirtieron en productores.
“Al ser un punto geopolítico muy estratégico por estar en colindancia con el mayor consumidor de drogas del mundo somos un paso obligado, dicen que Estados Unidos es la alberca y nosotros el trampolín”.

El especialista en seguridad dice que si bien el tráfico de drogas tiene su origen desde varias décadas atrás, fue en los años 80 cuando se consolidó como una de las actividades ilegales más lucrativas, con la figura de Pablo Escobar Gaviria, líder del cártel de Medellín. “En esa época la problemática pasó de ser regional a ser transnacional”.

Agrega que estas mafias operan como grandes empresas ilícitas, “tienen sus jerarquías, modelos y como su nombre lo indica, son una delincuencia muy organizada”.

Al preguntarle qué es lo que hace que los cárteles se mantengan creciendo a pesar de que algunos ya han perdido a sus principales líderes, Haro Reyes afirma que hay dos factores principales: la gran demanda de consumidores que hay (ya no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa y en menor grado México) y la capacidad para corromper a autoridades municipales, estatales y federales, incluso de otros países. “No se puede entender el tráfico de armas y drogas sin la ayuda y cooperación de las autoridades estadounidenses”.

Presencia en Centro y Sudamérica
La presencia de traficantes mexicanos en otros países cada vez es más común.  El diario peruano “La República” publicó en febrero pasado que hay una guerra por el mercado de la droga en aquel país entre cárteles mexicanos y colombianos, y que el saldo ha sido de 12 muertos y al menos 40 heridos en los últimos 16 meses.

El pasado 13 de marzo, la oficina de la DEA en Chile también alertó del “alcance internacional” que han adquirido los cárteles mexicanos. David Horan, representante de la dependencia, subrayó que en los últimos 12 meses las autoridades de Perú, Paraguay, Uruguay y Argentina han realizado confiscaciones que tenían como ruta final México, hecho que calificó como “alarmante”.
Tal vez dos de los casos más conocidos recientemente de presencia de narcotraficantes mexicanos en países extranjeros son el de Argentina y Guatemala.

En el país sudamericano se detectaron células del cártel de Sinaloa que trafican con efedrina, sustancia legal en aquel país y que sirve para hacer drogas de las llamadas sintéticas.

El triple asesinato de tres empresarios farmacéuticos presuntamente a manos de mexicanos fue todo un escándalo, en gran parte porque los encontraron “ejecutados” al estilo mexicano en los suburbios de Buenos Aires.

En Guatemala surgió otro escándalo digno de película, ya que el presidente Álvaro Colom ha sido amenazado de muerte por el brazo armado del cártel del Golfo y por “El Cachetes”, un sicario que se encuentra en la cárcel y que está ligado al mismo grupo. Incluso el Gobierno guatemalteco reabrió la unidad especial para el combate al narcotráfico debido, dijeron, al embate de los cárteles mexicanos.
Según la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en Centroamérica hay 102 mexicanos detenidos por “blanqueo” de dinero.

El reciente análisis de la consultoría Stratfor presentado el pasado 26 de marzo y denominado “Centroamérica: su papel emergente en el tráfico de drogas”, revela que los cárteles de Sinaloa y del Golfo comenzaron a establecer nuevas rutas de tráfico terrestre de cocaína para evadir los radares aéreos y marítimos colocados por los gobiernos de México y Estados Unidos.

El mismo análisis de la consultora especializada en inteligencia, seguridad, narcotráfico, armamento y terrorismo, dice que “El Chapo” Guzmán controla los envíos de droga a través de la Carretera Panamericana, que va desde Panamá hacia El Salvador. También menciona que el brazo armado del cártel del Golfo tiene una gran fortaleza en Guatemala, en parte gracias a su relación con kaibiles (desertores del cuerpo de fuerzas especiales del Ejército guatemalteco), quienes les aseguran el control y paso por la frontera con México.

En Europa y Oceanía
Una de las detenciones de mexicanos más llamativas ocurrió en Australia, tres fueron aprehendidos en Melbourne cuando intentaban introducir cocaína. La Policía informaría después que eran miembros de una red internacional de traficantes. Los mexicanos intentaban pasar la droga en contenedores en los que había cilindros de cemento, tiestos para plantas y estatuas.
El pasado 17 de marzo también fueron detenidos dos mexicanos en Ciudad Real, España. Viajaban en una avioneta con más de una tonelada de hachís.

La aeronave —que portaba una bandera mexicana y que aparentemente venía de Marruecos— fue asegurada en la finca “Las Agrupadas”, en el municipio de Valdepeñas y Moral de Calatrava.

Pero los cárteles no sólo se han dedicado al tráfico de armas, según el ex funcionario de la DEA, Michael Braun, existe una relación entre el grupo radical islamita Hizbulá y la mafia mexicana. “Aprovecharán esas relaciones para su beneficio, para el contrabando de personas y cargamentos hacia Estados Unidos; de hecho, ya lo están haciendo”. Seis funcionarios estadounidenses confirmaron el dato, que publicó “The Washington Times” el pasado viernes.
(Sergio Cázares / El Universal)

LAS FRASES
“Veo muy difícil que funcione (la estrategia de recompensas millonarias para capturar capos), es más una campaña mediática para calmar a la opinión pública”

“Desde luego son importantes esos esfuerzos (el apoyo de EU contra el narco), pero primero se debe combatir la corrupción en las corporaciones de todos los niveles”. DANTE HARO REYES, profesor investigador de la UdeG.

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