México
‘‘Estelle’’ se retira de Jalisco, pero deja lluvias
La Zona Metropolitana de Guadalajara padece los estragos del agua que arrojaron las bandas nubosas del meteoro
CIUDAD DE MÉXICO (08/AGO/2010).- La tormenta tropical “Estelle”, que toma fuerza en el Océano Pacífico, se aleja de las costas mexicanas, pero deja lluvias en Jalisco, Colima, Michoacán, Nayarit y Sinaloa, señala el Servicio Meteorológico Nacional.
“Estelle”, en el último reporte, se ubicaba ya a 510 kilómetros al oeste-suroeste de Cihuatlán, Jalisco, y a 295 kilómetros al sureste de Isla Socorro, Colima, con vientos máximos de 100 kilómetros por hora y ráfagas de 120 km/h.
La inestabilidad que provoca el meteoro genera lluvias fuertes, vientos moderados y oleaje elevado en las costas desde Jalisco hasta el Sur de Sinaloa.
“Estelle” es el quinto ciclón de la temporada por la Cuenca del Pacífico tras “Agatha”, “Blas”, “Celia” y “Darby”.
Lluvia afecta a Guadalajara
Los estragos que pronosticó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en Jalisco, por el meteoro cercano a las costas del Océano Pacífico, se hicieron evidentes dado el aguacero que, ayer por la tarde, prácticamente “ahorcó” el flujo vial sobre la Avenida López Mateos.
Aunque la mayor intensidad de la precipitación —que cayó sobre toda la metrópoli— no superó los 20 minutos, las consecuencias que dejó a su paso se evidenciaron con una inmensa fila de autos varados sobre la vía de referencia, desde su intersección con Plaza del Sol, hasta el Fraccionamiento Bugambilias.
En su sentido Norte-Sur, la arteria presentó por más de dos horas un severo congestionamiento vehicular; la razón, de acuerdo con elementos de la Secretaría de Vialidad, quienes también apoyaron a decenas de automovilistas varados sobre la rúa, fue una inundación de grandes dimensiones sobre el Fraccionamiento Bugambilias.
Uno de los elementos informó que la gran cantidad de basura en las calles obstruyó las bocas de tormenta a la salida del referido fraccionamiento, lo cual ocasionó que el agua se acumulara y su elevación superara los 60 centímetros.
Por esta razón, los cientos de viajantes que se trasladaban rumbo a Tlajomulco de Zúñiga demoraron más de dos horas para “burlar” el punto crítico de afectación que dejó esta tormenta.
Una historia similar ocurrió para quienes se desplazaban sobre el Anillo Periférico, ya que padecieron el tráfico acumulado a su llegada a la intersección con López Mateos Sur, dejando atrás filas de autos que llegaban hasta la Avenida Colón.
Los agentes viales refirieron que la Unidad de Protección Civil de Tlajomulco de Zúñiga acudió a prestar su apoyo para desahogar la inundación y, en coordinación con ellos, restaurar el flujo normal en la concurrida vía de enlace.
Isaac de Loza
PARA SABER
Este año el pronóstico para la temporada de huracanes, que se extiende de junio a octubre, prevé 30 tormentas tropicales por ambas cuencas de México, de los que al menos siete (23%) se convertirían en huracanes de gran intensidad.
“Estelle”, en el último reporte, se ubicaba ya a 510 kilómetros al oeste-suroeste de Cihuatlán, Jalisco, y a 295 kilómetros al sureste de Isla Socorro, Colima, con vientos máximos de 100 kilómetros por hora y ráfagas de 120 km/h.
La inestabilidad que provoca el meteoro genera lluvias fuertes, vientos moderados y oleaje elevado en las costas desde Jalisco hasta el Sur de Sinaloa.
“Estelle” es el quinto ciclón de la temporada por la Cuenca del Pacífico tras “Agatha”, “Blas”, “Celia” y “Darby”.
Lluvia afecta a Guadalajara
Los estragos que pronosticó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en Jalisco, por el meteoro cercano a las costas del Océano Pacífico, se hicieron evidentes dado el aguacero que, ayer por la tarde, prácticamente “ahorcó” el flujo vial sobre la Avenida López Mateos.
Aunque la mayor intensidad de la precipitación —que cayó sobre toda la metrópoli— no superó los 20 minutos, las consecuencias que dejó a su paso se evidenciaron con una inmensa fila de autos varados sobre la vía de referencia, desde su intersección con Plaza del Sol, hasta el Fraccionamiento Bugambilias.
En su sentido Norte-Sur, la arteria presentó por más de dos horas un severo congestionamiento vehicular; la razón, de acuerdo con elementos de la Secretaría de Vialidad, quienes también apoyaron a decenas de automovilistas varados sobre la rúa, fue una inundación de grandes dimensiones sobre el Fraccionamiento Bugambilias.
Uno de los elementos informó que la gran cantidad de basura en las calles obstruyó las bocas de tormenta a la salida del referido fraccionamiento, lo cual ocasionó que el agua se acumulara y su elevación superara los 60 centímetros.
Por esta razón, los cientos de viajantes que se trasladaban rumbo a Tlajomulco de Zúñiga demoraron más de dos horas para “burlar” el punto crítico de afectación que dejó esta tormenta.
Una historia similar ocurrió para quienes se desplazaban sobre el Anillo Periférico, ya que padecieron el tráfico acumulado a su llegada a la intersección con López Mateos Sur, dejando atrás filas de autos que llegaban hasta la Avenida Colón.
Los agentes viales refirieron que la Unidad de Protección Civil de Tlajomulco de Zúñiga acudió a prestar su apoyo para desahogar la inundación y, en coordinación con ellos, restaurar el flujo normal en la concurrida vía de enlace.
Isaac de Loza
PARA SABER
Este año el pronóstico para la temporada de huracanes, que se extiende de junio a octubre, prevé 30 tormentas tropicales por ambas cuencas de México, de los que al menos siete (23%) se convertirían en huracanes de gran intensidad.