México
La CNTE exige educación laica en Nueva Jerusalén
En las cercanías del lugar se desplegaron unos 80 policías del estado de Michoacán, pero sólo vigilaban la situación
NUEVA JERUSALÉN, MICHOACÁN (06/SEP/2012).- Más de 500 maestros se plantaron este jueves ante el poblado de Nueva Jerusalén, dominado por ultracatólicos, para demandar que parte de los niños de la localidad reciban educación laica.
''Exigimos que de manera pronta y seria (las autoridades federales) intervengan para que este problema pueda resolverse en los mejores términos'', dijo Armando Munguía, integrante de la organización sindical Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el estado de Michoacán.
Nueva Jerusalén, enclavada en las montañas de Michoacán, con unos 4 mil habitantes que practican un tipo de catolicismo ultraconservador, no reconocido por la iglesia tradicional, vive un inédito conflicto desde julio, cuando una mayoría derribó las escuelas laicas a las que asistían unos 300 niños.
Munguía condenó al gobierno federal por su ''falta de acción'', puesto que según él no han intervenido "con la fuerza necesaria ante el derribo de un edificio público reconocido por la SEP.
Es ''urgente'' la intervención de las autoridades federales ''para que los alumnos puedan ejercer ese derecho que ahora les está siendo limitado, que es la educación laica, pública y gratuita'', dijo Munguía.
Al llegar a Nueva Jerusalén, los maestros encontraron a numerosos religiosos, los hombres con un rosario en el pecho y las mujeres vestidas con faldas largas y el cabello cubierto con velos, custodiando celosamente las puertas principales de la comunidad, aseguradas con cadenas y candados.
En las cercanías del lugar se desplegaron unos 80 policías del estado de Michoacán, pero sólo vigilaban la situación.
En julio, los radicales destruyeron las dos escuelas laicas que funcionaban desde 2007, luego de que uno de ellos soñó que la virgen del Rosario, patrona del pubelo, le ordenaba hacerlo.
''Exigimos que de manera pronta y seria (las autoridades federales) intervengan para que este problema pueda resolverse en los mejores términos'', dijo Armando Munguía, integrante de la organización sindical Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el estado de Michoacán.
Nueva Jerusalén, enclavada en las montañas de Michoacán, con unos 4 mil habitantes que practican un tipo de catolicismo ultraconservador, no reconocido por la iglesia tradicional, vive un inédito conflicto desde julio, cuando una mayoría derribó las escuelas laicas a las que asistían unos 300 niños.
Munguía condenó al gobierno federal por su ''falta de acción'', puesto que según él no han intervenido "con la fuerza necesaria ante el derribo de un edificio público reconocido por la SEP.
Es ''urgente'' la intervención de las autoridades federales ''para que los alumnos puedan ejercer ese derecho que ahora les está siendo limitado, que es la educación laica, pública y gratuita'', dijo Munguía.
Al llegar a Nueva Jerusalén, los maestros encontraron a numerosos religiosos, los hombres con un rosario en el pecho y las mujeres vestidas con faldas largas y el cabello cubierto con velos, custodiando celosamente las puertas principales de la comunidad, aseguradas con cadenas y candados.
En las cercanías del lugar se desplegaron unos 80 policías del estado de Michoacán, pero sólo vigilaban la situación.
En julio, los radicales destruyeron las dos escuelas laicas que funcionaban desde 2007, luego de que uno de ellos soñó que la virgen del Rosario, patrona del pubelo, le ordenaba hacerlo.