México

La reforma, sin relación directa con una reducción de costos

Para los especialistas, prometer una baja en los precios de la electricidad es ''una de las partes más arriesgadas'' del discurso de Peña Nieto

GUADALAJARA, JALISCO (14/AGO/2013).- El mensaje del Presidente Enrique Peña Nieto durante la presentación de la iniciativa de reforma energética incluyó la promesa de que el costo del gas y de la electricidad tendrá un decremento; sin embargo, analistas financieros y políticos afirman que no hay claridad en este punto.

“Yo no me atrevería a decir está clara la relación causa-efecto entre aprobar la reforma y poder bajar los costos de la energía eléctrica, y lo mismo diría de la gasolina. Creo que es una de las partes más arriesgadas de Enrique Peña Nieto”, afirmó Luis Miguel González, director del periódico ''El Economista''.

El experto mencionó que bajar el costo del gas es viable, pero para esto no es necesaria una reforma energética, ya que el precio internacional es reducido. “Lo que necesitas son los bioductos para traer el gas de Estados Unidos para acá. En ese sentido, yo diría que el gas es una especie de capítulo peculiar del mapa energético”.

Pero en donde queda menos claro, agregó, es en la electricidad. Recuerda que actualmente ya existe un subsidio para la población, por lo que no ve que el precio pueda rebajarse aún más; empero, dice que el sector que tendría que ser beneficiado con esta medida es el industrial.

“Tengo la impresión de que en el caso de la electricidad, el mensaje no fue claro, porque los precios altos son para los productores. Es probable que una mejora y la eficiencia en la producción de electricidad sí traigan menores costos para productores, que eventualmente ese es un beneficio para el país en su conjunto”.

Los comerciantes carecen de un subsidio de la magnitud del que tiene la población en general, menciona Luis Miguel González.

El diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar y Vega, señaló que  uno  de los principales retos para llegar a la aprobación de la reforma energética es explicar y dar a conocer los beneficios que podrán alcanzarse con ella de manera tangible “en el bolsillo y calidad de vida” de los mexicanos.

Escobar y Vega dijo que uno de los errores de 2008 fue no haber tenido la capacidad de explicarle a la población las bondades que tiene reformar y modernizar al sector energético.

Subrayó el hecho de que México sea actualmente el único país que mantiene cerrado el sector energético, ya que ni siquiera Corea del Norte se encuentra en esa situación.

Ante ello, insistió en señalar que “no hay un sector que pueda generar más riqueza, mayor competitividad y mayor crecimiento económico que el sector energético”.

Con respecto al concepto de contrato de utilidad compartida, explicó que con ello no se pretende ceder la producción ni la riqueza petrolera, sino que lo que se busca es compartir el riesgo en la búsqueda y extracción de recursos.

La socialización de la iniciativa no es el único problema que enfrenta la reforma energética. Aun si la propuesta por Peña Nieto pudiera pasar en el Congreso, su administración y estructura, principales problemas de Pemex, serán difíciles de reparar, plantea ''The Economist''.

La prestigiada revista británica citó a Bernardo Minkow, un ex consultor de McKinsey, quien afirma que Pemex es tan complejo y ha estado tan mal gobernado que sus conflictos son “muy difíciles, si no imposibles de solucionar”.

El primer problema de la petrolera mexicana, afirma la revista, es estructural: “nunca se le ha tratado como una empresa con fines de lucro. Sorprendentemente para un monopolio cada barril de petróleo en México se obtiene a un costo promedio de menos de siete dólares, y lo vende por alrededor de 100 dólares, pero ha perdido un acumulado de 360 mil millones de pesos, o 29 mil millones de dólares, en los últimos cinco años hasta 2012 (a pesar de un pequeño margen de ganancias el año pasado)”.

Esto, según ''The Economist'', es en parte porque a pesar de que sus áreas de petróleo y producción de gas tienen un beneficio grande, su negocio de refinación pierde una fortuna, y su división petroquímica también es deficitaria.

“Peor aún, el Gobierno chupa dinero en efectivo para compensar la falta de ingresos fiscales que recauda en el resto de la economía; el año pasado, 55% de los ingresos de Pemex fue para regalías e impuestos. Esta fuga perpetua en su flujo de caja significa que su deuda se ha disparado a 60 mil millones de dólares. El agujero en la reserva de las pensiones suma la friolera de 100 mil millones de dólares”.

Además de desviar sus beneficios, afirma la publicación británica, el Gobierno se niega a dejar que la empresa tome sus propias decisiones: su jefe es nombrado por el Presidente, el Secretario de Energía preside su Consejo de Administración, y los operadores de la Secretaría de Hacienda dictan su presupuesto, línea por línea.

FICHA TÉCNICA

Los contratos


La Secretaría de Hacienda afirma que los contratos de utilidad compartida permitirán hacer las grandes inversiones que requiere llevar a cabo Pemex sin tener que endeudarse o endedudar al gobierno mexicano.

Los contratos que propone la iniciativa son de utilidad compartida, no de producción compartida.

En un contrato de producción compartida, se le paga a la empresa con petróleo, mientras que, en el de utilidad compartida, todo el crudo lo recibe el Estado, lo vende y le da a la empresa una parte de la utilidad.

Pemex tiene un presupuesto de 20 mil millones de dólares, pero tendría que estar invirtiendo otro tanto para poder llevar la producción a niveles de 3.5 millones de barriles diarios, como estuvo hace algunos años.

ANÁLISIS DE LA SHCP

Un nuevo régimen fiscal de Pemex, “fundamental”

CIUDAD DE MÉXICO.-
El Gobierno de México afirmó que el nuevo régimen fiscal al que será sometido Petróleos Mexicanos (Pemex) de ser aprobada una reforma energética será una “pieza fundamental” para que esa empresa pública pueda ser competitiva, moderna y con capacidad de crecimiento.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, explicó que el nuevo régimen propuesto tiene que permitir a la compañía recuperar sus costos, pagar una regalía al Gobierno por la explotación del crudo y conservar una parte de la utilidad.

Bajo el actual régimen fiscal, comentó, el monopolio petrolero de México entrega todas sus utilidades a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) después ésta le devuelve una parte para su programa de inversiones.

Pemex no participa en la decisión sobre qué hacer con el beneficio, si se reinvierte o se destina a otros fines del Estado mexicano, y ello genera distorsiones que deben corregirse, precisó Videgaray.

La inversión al menos se tendría que duplicar para mantener las reservas y “llevar la producción a niveles de entre tres y 3.5 millones de barriles diarios” desde los 2.5 millones a los que ha caído actualmente.

Sin embargo, explicó, no se trata de reducir la carga fiscal de un día para otro, tiene que haber una transición gradual, “bien pensada y ordenada”, conforme a la cual la empresa empiece a crecer a partir de la reforma y a generar mayores utilidades y, por tanto, más contribuciones al sector público, antes de llegar al nuevo régimen.  

SERÁ TOTALMENTE PATRIÓTICA

El PRD presentará el lunes su iniciativa

CIUDAD DE MÉXICO.- 
El tema de la reforma energética será abordado por el Consejo Rector del Pacto por México la próxima semana, una vez que el PRD presente su propuesta, informó el presidente en turno de este acuerdo, Jesús Zambrano.

El también presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) aseguró que hasta ahora no se ha abordado el tema en el seno del Consejo Rector de ese mecanismo.

Precisó que la iniciativa de reforma energética del partido del sol azteca será presentada el próximo lunes al filo del mediodía, en un lugar aún por precisar, y no este miércoles o jueves como lo había anunciado.

Afirmó que la propuesta perredista “es totalmente patriótica”, por el bien del país y no es privatizadora como las que han presentado las otras fuerzas políticas, por lo que esperan convencer al resto de los integrantes del consejo rector con argumentos de que la suya es la mejor reforma y que dará solución a los problemas del país.

En tanto, el coordinador de los diputados del PRD, Silvano Aureoles, aseveró que una vez que su partido presente su iniciativa comenzará el debate, asimismo adelantó que su partido no está convocando a movilizaciones en los próximos días.

El legislador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) expuso que después de presentar su propuesta, el miércoles 21 de agosto la Comisión Permanente del Congreso la remitirá a comisiones del Senado y comenzará el debate de las iniciativas.

Este tema se discutirá al interior del Pacto por México, donde se buscará encontrar coincidencias entre las tres iniciativas presentadas, sin que sea forzoso que de ahí surja un documento base para el Congreso de la Unión, señaló.

El PAN ya presentó su iniciativa en julio pasado, que plantea que Pemex compita con empresas privadas y asociaciones público-privadas para la explotación del petróleo y sus derivados, así como en la distribución de las gasolinas, mediante un esquema de concesiones.

• ANÁLISIS. EL CEESP AFIRMA QUE SE TIENE QUE MEJORAR LA FORMA DE GASTAR LOS RECURSOS PETROLEROS

Se debe superar “el mediocre crecimiento”

CIUDAD DE MÉXICO.-
No hay de otra: las reformas hacendaria y energética deben contribuir al crecimiento distributivo del país mediante una completa reingeniería del gasto y de las fuentes de ingresos públicos, incluyendo el valor de la renta petrolera.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), dijo que el objetivo de las reformas no solo consiste en aumentar las tasas impositivas, o asignar contratos a inversionistas privados sin una clara visión futura, sino en “salir de la trampa del ingreso medio en la que estamos metidos, con tasas de crecimiento mediocres de la economía, por cuarta década consecutiva”.

El organismo empresarial de análisis económico agregó que dada la evidente ineficacia e ineficiencia del aparato gubernamental, antes que buscar más recursos, se tiene que mejorar la forma de gastarlos; y antes de gravar más a los cautivos se debe de lograr que todo mundo contribuya.

Otro aspecto fundamental es que se tiene que maximizar el valor presente de la renta petrolera y gastarla mejor, pues mencionó que lo que realmente debe importar a los mexicanos no es quien haga las explotaciones de la riqueza energética, sino cuál es la forma en que podemos maximizar la renta petrolera y las perspectivas de crecimiento económico del país.

“El patrimonio de México no es Petróleos Mexicanos (Pemex), sino la riqueza energética que tenemos disponible pero que no explotamos de manera eficiente”.

El CEESP subrayó que al plantear un proyecto se debe visualizar el resultado que se obtendrá para no perder de vista el camino, y en ese sentido consideró que una reforma hacendaria exitosa será aquella que permita al sector público recupera su posición superavitaria antes del pago de los intereses de la deuda.

Ello, con un aumento en la recaudación no-petrolera en al menos un punto del Producto Interno Bruto (PIB) por año en el futuro inmediato; asimismo, que el sector público reduzca su gasto operativo y corriente, a los niveles que tenía apenas en el 2000, esto equivale a una baja de casi seis puntos del PIB.

El CEESP también consideró que la reforma deberá dar como resultado que el Gobierno reduzca su inversión en el sector energético (financieramente rentable), y con ello logre duplicar la inversión en los sectores sociales básicos (socialmente rentables): agua y saneamiento, educación inicial, mejoramiento de escuelas y laboratorios, clínicas de salud, hospitales, caminos productivos, ciencia y tecnología, entre otros.

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