México
Obispo Vera fustiga a las mineras
Dice que la tragedia en Sabinas, Coahuila y la de Pasta de Conchos en 2006 tienen en común la impunidad
CIUDAD DE MÉXICO (07/MAY/2011).- Raúl Vera, obispo de la Diócesis de Saltillo, es claro: los “pocitos” carboníferos, como el que explotó el martes en Sabinas, Coahuila, con 14 trabajadores en su interior, son una “trampa mortal”.
Luego de la tragedia en Pasta de Conchos en 2006, en la que murieron 65 mineros, Vera se convirtió en el principal crítico sobre la forma de operar del Gobierno y las empresas.
En entrevista telefónica mencionó que hay un rasgo similar en ambas tragedias: la impunidad.
Uno de los puntos que señala el religioso, es que las empresas que operan los “pocitos” son volátiles; en cuanto hay un muerto desaparecen sin dejar registro, y por lo tanto no hay a quien sancionar.
El obispo también denuncia las condiciones laborales de los mineros. A éstos, afirma, las empresas no les proveen los accesorios necesarios para realizar sus labores, por lo que se convierte aún más en trabajo de alto riesgo.
Luego de la tragedia en Pasta de Conchos en 2006, en la que murieron 65 mineros, Vera se convirtió en el principal crítico sobre la forma de operar del Gobierno y las empresas.
En entrevista telefónica mencionó que hay un rasgo similar en ambas tragedias: la impunidad.
Uno de los puntos que señala el religioso, es que las empresas que operan los “pocitos” son volátiles; en cuanto hay un muerto desaparecen sin dejar registro, y por lo tanto no hay a quien sancionar.
El obispo también denuncia las condiciones laborales de los mineros. A éstos, afirma, las empresas no les proveen los accesorios necesarios para realizar sus labores, por lo que se convierte aún más en trabajo de alto riesgo.