México

Piden tolerancia seguidores de la Santa Muerte

David Romo, arzobispo del culto de la Santa Muerte, deslindó a su congregación de nexos con el narcotráfico o la delincuencia organizada

CIUDAD DE MÉXICO.- David Romo, "arzobispo" del culto de la Santa Muerte, deslindó a su congregación de nexos con el narcotráfico o la delincuencia organizada, al asegurar que "somos creyentes, no delincuentes".  

Entrevistado durante la procesión que un centenar de creyentes realizó desde su santuario, ubicado en la colonia Morelos, al Zócalo, acusó a las autoridades de actuar de manera intolerante contra su devoción.  

Descalzos, vestidos con túnicas negras y con una imagen de la Santa Muerte al frente, el grupo enarboló mantas con consignas y antorchas.  

Al frente, Romo -quien dijo ser ministro de la Iglesia Católica Tradicional México-Estados Unidos- advirtió que: "va a haber una gran respuesta para poner un freno a las acciones que nos causan daño y nos están marginando y discriminando de la sociedad".  

"Eso no disminuye el crimen organizado y sí causa gran daño a  nuestra devoción y a los propios devotos, porque crea marginación y un espíritu de animadversión hacia quienes profesamos esta fe y que tenemos este deseo de vivir, sentir y compartir con el pueblo de Dios", aseveró.  

Sobre el particular señaló que su congregación ya interpuso demandas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por esos hechos. "Estamos esperando que pase esta temporada vacacional para recibir respuesta de ellos".  

Luego de un discurso de 20 minutos en el Zócalo, se dispersaron no sin antes anunciar que el domingo próximo realizarán una nueva procesión a un altar que tienen en el Tepeyac. 

Temas

Sigue navegando