México
Preocupan nexos entre FARC y narcos
El vicepresidente Francisco Santos, asegura que el acuerdo militar firmado con Estados Unidos ayudará a enfrentar estas amenazas
CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno de Colombia, en voz de su vicepresidente, Francisco Santos, externó su preocupación sobre la relación que mantienen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con los cárteles del narcotráfico de México.
“Sí tenemos muchas inquietudes, y por eso parte de nuestro trabajo ha sido coordinar con el Gobierno mexicano toda la ayuda que podemos para combatir a los delincuentes”.
Desde 2007, el Gobierno de Colombia ha pedido en reiteradas ocasiones a México considerar a las FARC una organización terrorista, con relaciones no sólo con los cárteles mexicanos, sino con organizaciones políticas y de estudiantes a través de su aparato internacional, especialmente tras conocerse que en el ataque a un campamento de las FARC en Ecuador —en marzo de 2008— había estudiantes mexicanos, entre ellos Lucía Morett, quien enfrenta solicitud de extradición para encarar un proceso ecuatoriano.
El vicepresidente Santos ha reiterado que la principal fuente de financiamiento de las FARC es el narco, por lo que Colombia ha mostrado su preocupación por la relación que mantienen los guerilleros con cárteles mexicanos y otras organizaciones de tráfico de drogas, que lleva a considerar al grupo como una amenaza continental.
Para combatir al narcotráfico y al terrorismo, el Gobierno de Colombia y el de Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación el viernes pasado, para que militares estadounidenses puedan operar en siete bases colombianas, tras el cierre de la base de Manta, en Ecuador, lo que ha generado rechazo de los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia, que incluso han viajado a Rusia a adquirir armamento.
“Es parte de la cooperación que existe entre Colombia y Estados Unidos para continuar nuestra política de afianzar la seguridad y de derrotar el terrorismo y el narcotráfico”, explicó Santos.
El acuerdo durará 10 años, con opción a renovación. Contempla a cerca de 800 militares estadounidenses y 600 civiles en las bases militares colombianas de Palanquero, Larandía, Tolemaida, Malambo, Apiay, así como en las bases navales de Cartagena y Málaga. El Plan Colombia incluye actualmente 210 soldados de Estados Unidos y 400 contratistas civiles.
Desde 2007, Colombia ha pedido a México en reiteradas ocasiones considerar a las FARC como una organización terrorista.
“Sí tenemos muchas inquietudes, y por eso parte de nuestro trabajo ha sido coordinar con el Gobierno mexicano toda la ayuda que podemos para combatir a los delincuentes”.
Desde 2007, el Gobierno de Colombia ha pedido en reiteradas ocasiones a México considerar a las FARC una organización terrorista, con relaciones no sólo con los cárteles mexicanos, sino con organizaciones políticas y de estudiantes a través de su aparato internacional, especialmente tras conocerse que en el ataque a un campamento de las FARC en Ecuador —en marzo de 2008— había estudiantes mexicanos, entre ellos Lucía Morett, quien enfrenta solicitud de extradición para encarar un proceso ecuatoriano.
El vicepresidente Santos ha reiterado que la principal fuente de financiamiento de las FARC es el narco, por lo que Colombia ha mostrado su preocupación por la relación que mantienen los guerilleros con cárteles mexicanos y otras organizaciones de tráfico de drogas, que lleva a considerar al grupo como una amenaza continental.
Para combatir al narcotráfico y al terrorismo, el Gobierno de Colombia y el de Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación el viernes pasado, para que militares estadounidenses puedan operar en siete bases colombianas, tras el cierre de la base de Manta, en Ecuador, lo que ha generado rechazo de los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia, que incluso han viajado a Rusia a adquirir armamento.
“Es parte de la cooperación que existe entre Colombia y Estados Unidos para continuar nuestra política de afianzar la seguridad y de derrotar el terrorismo y el narcotráfico”, explicó Santos.
El acuerdo durará 10 años, con opción a renovación. Contempla a cerca de 800 militares estadounidenses y 600 civiles en las bases militares colombianas de Palanquero, Larandía, Tolemaida, Malambo, Apiay, así como en las bases navales de Cartagena y Málaga. El Plan Colombia incluye actualmente 210 soldados de Estados Unidos y 400 contratistas civiles.
Desde 2007, Colombia ha pedido a México en reiteradas ocasiones considerar a las FARC como una organización terrorista.